{"id":5668,"date":"2026-01-11T20:15:06","date_gmt":"2026-01-11T20:15:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.worldsocialism.org\/wsm\/?p=5668"},"modified":"2026-01-11T22:28:26","modified_gmt":"2026-01-11T22:28:26","slug":"venezuelalo-que-realmente-ha-pasado-y-lo-que-puede-venir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.worldsocialism.org\/wsm\/venezuelalo-que-realmente-ha-pasado-y-lo-que-puede-venir\/","title":{"rendered":"Venezuela: lo que realmente ha pasado y lo que puede venir"},"content":{"rendered":"<div>\n<p>En los \u00faltimos d\u00edas, Venezuela ha vuelto a ocupar titulares en todo el mundo. Explosiones, movimientos militares, presi\u00f3n internacional, acusaciones cruzadas y mucha confusi\u00f3n. Para entender lo que ha pasado hasta ahora, conviene apartarse un poco de la propaganda, tanto del gobierno venezolano como de Estados Unidos y de quienes defienden a uno u otro bando.<\/p>\n<p><strong>No se trata de democracia ni de libertad<\/strong><br \/>\nLo primero que hay que decir con claridad es esto:  Estados Unidos no act\u00faa movido por la defensa del pueblo venezolano, ni por amor a la democracia o a los derechos humanos. Eso ya lo hemos visto muchas veces en otros pa\u00edses. Cuando una gran potencia interviene, directa o indirectamente, lo hace para defender sus propios intereses econ\u00f3micos y estrat\u00e9gicos.<\/p>\n<p>Hablar de lucha contra el narcotr\u00e1fico o de restaurar la democracia sirve para justificar acciones que, en el fondo,tienen que ver con control pol\u00edtico, recursos naturales y poder regional.<\/p>\n<p><strong>Tampoco se trata de defender la \u201csoberan\u00eda\u201d<\/strong><br \/>\nPor otro lado, el gobierno venezolano y sus aliados presentan lo ocurrido como un ataque imperialista contra la soberan\u00eda nacional. Pero aqu\u00ed hay otra verdad inc\u00f3moda: el Estado venezolano tampoco representa los intereses de la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n trabajadora.<\/p>\n<p>Durante a\u00f1os, millones de personas han sufrido inflaci\u00f3n, bajos salarios, emigraci\u00f3n forzada, deterioro de servicios y represi\u00f3n. Todo eso ocurri\u00f3 sin intervenci\u00f3n extranjera directa, bajo un gobierno que dec\u00eda gobernar en nombre del pueblo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfHubo un cambio real?<\/strong><br \/>\nSe habla mucho de \u201ccambio de r\u00e9gimen\u201d, pero en realidad lo que est\u00e1 ocurriendo es, como mucho, un cambio de administradores del mismo sistema.<\/p>\n<p>Mientras exista:<\/p>\n<ul>\n<li>trabajo asalariado,<\/li>\n<li>producci\u00f3n para el mercado,<\/li>\n<li>desigualdad social,<\/li>\n<li>un Estado que protege la propiedad y el poder de una minor\u00eda,<\/li>\n<\/ul>\n<p>la vida de la mayor\u00eda no cambia de fondo. Cambiar un presidente o un grupo dirigente no cambia el sistema que produce pobreza e inseguridad.<\/p>\n<p><strong>\u00bfHabr\u00e1 m\u00e1s ataques o m\u00e1s presi\u00f3n?<\/strong><br \/>\nNadie puede predecir con exactitud lo que pasar\u00e1, pero hay una l\u00f3gica clara: mientras Venezuela siga siendo un pa\u00eds estrat\u00e9gico por su petr\u00f3leo y su posici\u00f3n geogr\u00e1fica, la presi\u00f3n continuar\u00e1, ya sea militar,econ\u00f3mica o diplom\u00e1tica.<\/p>\n<p>Esto no depende de si un gobierno es \u201cbueno\u201d o \u201cmalo\u201d, sino de c\u00f3mo funcionan los Estados en un mundo capitalista en competencia permanente.<\/p>\n<p><strong>El papel de China y otras potencias<\/strong><br \/>\nAlgunos creen que China o Rusia son una alternativa m\u00e1s justa frente a Estados Unidos. Pero estas potencias no act\u00faan por solidaridad, sino por sus propios intereses.<\/p>\n<p>China invierte, presta dinero y negocia para asegurar: acceso a recursos, beneficios econ\u00f3micos, influencia internacional. No es una lucha entre buenos y malos, sino una disputa entre grandes poderes, en la que los pueblos quedan atrapados en medio.<\/p>\n<p><strong>\u00bfTraici\u00f3n interna?<\/strong><br \/>\nSe habla mucho de traiciones, pero ese lenguaje suele confundir m\u00e1s de lo que aclara.<\/p>\n<p>Los altos cargos, militares y pol\u00edticos no traicionan al pueblo, porque nunca gobernaron en su nombre, sino en funci\u00f3n de sus propios intereses y privilegios.<\/p>\n<p>Cuando cambian de bando o negocian, lo hacen para proteger su posici\u00f3n, no para mejorar la vida de la mayor\u00eda.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQui\u00e9n pierde con todo esto?<\/strong><br \/>\nLa respuesta es clara: la clase trabajadora venezolana, como tambi\u00e9n la estadounidense y la de otros pa\u00edses.<\/p>\n<p>Los trabajadores: no deciden las guerras, no se benefician de las sanciones, no controlan los recursos, y siempre pagan el precio con m\u00e1s inseguridad y menos futuro.<\/p>\n<p><strong>Una conclusi\u00f3n inc\u00f3moda pero necesaria<\/strong><br \/>\nLo que ocurre en Venezuela no se resolver\u00e1 eligiendo entre Maduro o Estados Unidos, ni entre Washington o Pek\u00edn. Todos operan dentro del mismo sistema, un sistema que pone el beneficio y el poder por encima de las necesidades humanas. Mientras ese sistema siga intacto, las crisis se repetir\u00e1n, con distintos nombres y distintos pa\u00edses, pero con los mismos perdedores.<\/p>\n<p>La verdadera soluci\u00f3n no vendr\u00e1 de l\u00edderes, ej\u00e9rcitos ni potencias extranjeras, sino de la organizaci\u00f3n consciente de la gente com\u00fan, aqu\u00ed y en todo el mundo, para construir una sociedad donde la producci\u00f3n y la riqueza est\u00e9n al servicio de todos y no de unos pocos.<\/p>\n<p><strong>SOCIALISTA MUNDIAL<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los \u00faltimos d\u00edas,Venezuela ha vuelto a ocupar titulares en todo el mundo.Explosiones,movimientos militares,presi\u00f3n internacional,acusaciones cruzadas y mucha confusi\u00f3n.Para entender lo que ha pasado hasta ahora,conviene apartarse un poco de la propaganda,tanto del gobierno venezolano como de Estados Unidos y de quienes defienden a uno u otro bando.<\/p>\n","protected":false},"author":2086,"featured_media":2112,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"magazine_newspaper_sidebar_layout":"","footnotes":""},"categories":[67,66],"tags":[],"class_list":["post-5668","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-front-page","category-latest"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.worldsocialism.org\/wsm\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5668","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.worldsocialism.org\/wsm\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.worldsocialism.org\/wsm\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.worldsocialism.org\/wsm\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2086"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.worldsocialism.org\/wsm\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5668"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.worldsocialism.org\/wsm\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5668\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5673,"href":"https:\/\/www.worldsocialism.org\/wsm\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5668\/revisions\/5673"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.worldsocialism.org\/wsm\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2112"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.worldsocialism.org\/wsm\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5668"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.worldsocialism.org\/wsm\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5668"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.worldsocialism.org\/wsm\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5668"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}