{"id":4694,"date":"2022-10-12T00:20:31","date_gmt":"2022-10-11T23:20:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.worldsocialism.org\/wsm\/?p=4694"},"modified":"2022-10-12T00:20:32","modified_gmt":"2022-10-11T23:20:32","slug":"freud-y-el-marxismo-2-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.worldsocialism.org\/wsm\/freud-y-el-marxismo-2-2\/","title":{"rendered":"Freud y el Marxismo 2\/2"},"content":{"rendered":"\n<p>&nbsp;Para Freud, hab\u00eda un conflicto inevitable y necesario entre el individuo y la sociedad. Inevitable porque los instintos de identificaci\u00f3n nunca podr\u00edan cumplirse; la identidad era insaciable y la realidad social establec\u00eda l\u00edmites a lo que se pod\u00eda proporcionar. Necesario porque el desarrollo de la civilizaci\u00f3n requer\u00eda la represi\u00f3n y sublimaci\u00f3n de los instintos para proporcionar la energ\u00eda necesaria para producir cultura.<\/p>\n\n\n\n<p>No es sorprendente, por lo tanto, que Freud fuera a lo sumo un reformador liberal. Nunca cuestion\u00f3 los fundamentos socioecon\u00f3micos del capitalismo, ni critic\u00f3 sus ideolog\u00edas espec\u00edficas. Sus cr\u00edticas se limitaron al nivel de la sexualidad, a favor de un aflojamiento de las restricciones a la expresi\u00f3n sexual.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Freud no ten\u00eda muchas esperanzas de un cambio social radical. De hecho, descart\u00f3 las esperanzas m\u00e1s radicales como una b\u00fasqueda de &#8220;consuelo&#8221;:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Porque en el fondo eso es lo que todos est\u00e1n exigiendo: los revolucionarios m\u00e1s salvajes no menos apasionadamente que los creyentes m\u00e1s virtuosos&#8221;. (La civilizaci\u00f3n y sus descontentos, 1930).<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El psicoan\u00e1lisis, por lo tanto, no parece un candidato probable para una psicolog\u00eda compatible con la teor\u00eda social y pol\u00edtica marxista. Sin embargo, ha habido una serie de intentos en los \u00faltimos sesenta a\u00f1os para adaptar los puntos de vista de Freud para que puedan formar la base de una psicolog\u00eda marxista.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;Freud-marxismo<\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El primer intento concertado de una integraci\u00f3n de Marx y Freud ocurri\u00f3 en las d\u00e9cadas de 1920 y 1930. En ese momento esto se consideraba un paso audaz y poco convencional. El r\u00e9gimen bolchevique hab\u00eda prohibido el psicoan\u00e1lisis, prefiriendo el reduccionismo fisiol\u00f3gico de Ivan Pavlov como la ortodoxia.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Aunque Trotsky hab\u00eda simpatizado con el psicoan\u00e1lisis, su voz ya no contaba despu\u00e9s de 1923. En cambio, la mojigata acusaci\u00f3n de Lenin de que Freud estaba hurgando en asuntos sexuales iba a ser la visi\u00f3n bolchevique ortodoxa. Dentro del movimiento psicoanal\u00edtico la integraci\u00f3n de Freud y Marx fue sugerida por unos pocos, pero con poco \u00e9xito. El defensor m\u00e1s vociferante fue Wilhem Reich. Sin embargo, a mediados de la d\u00e9cada de 1930, hab\u00eda sido expulsado del movimiento psicoanal\u00edtico, as\u00ed como del Partido Comunista. No fue hasta el resurgimiento de la pol\u00edtica radical en la d\u00e9cada de 1960 que los puntos de vista de Reich sobre la pol\u00edtica sexual fueron reexaminados.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Fue alrededor de los intelectuales con sede en el recientemente formado Instituto de Investigaci\u00f3n Social en Alemania (m\u00e1s com\u00fanmente conocido como la Escuela de Frankfurt) que tuvo lugar el principal debate freud-marxista. El intento de introducir el psicoan\u00e1lisis en la marca particular de marxismo de esta escuela fue parte de su deseo de liberarse de lo que ve\u00eda como la camisa de fuerza del marxismo ortodoxo. El director del Instituto, Max Horkheimer, hab\u00eda tenido un inter\u00e9s en Freud desde la d\u00e9cada de 1920. Lo que lo atrajo de Freud fue el deseo de encontrar una psicolog\u00eda diferente del utilitarismo instrumental que \u00e9l sent\u00eda que dominaba el marxismo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Sin embargo, el trabajo principal de forjar v\u00ednculos entre Marx y Freud fue llevado a cabo por otros dos miembros de la Escuela de Frankfurt: Erich Fromm y Herbert Marcuse. Fue a trav\u00e9s de Fromm, \u00e9l mismo un psicoanalista, que el Instituto intent\u00f3 por primera vez reconciliar a Marx y Freud, en una serie de art\u00edculos que escribi\u00f3 para su revista, a partir de 1932. Pero incluso antes de unirse al Instituto Fromm hab\u00eda escrito El desarrollo del dogma de Cristo en 1931, su primera declaraci\u00f3n importante del problema.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue solo en las d\u00e9cadas de 1940 y 1950 que Marcuse adquiri\u00f3 un serio inter\u00e9s en Freud, revelando sus puntos de vista en 1955 con la publicaci\u00f3n de Eros y civilizaci\u00f3n. Junto con las obras de Reich, esto form\u00f3 el n\u00facleo del material que aliment\u00f3 los debates en las d\u00e9cadas de 1960 y 1970 antes de la introducci\u00f3n de la teor\u00eda feminista en la arena Freud-Marx.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Aunque estos tres intelectuales compart\u00edan un inter\u00e9s com\u00fan en la integraci\u00f3n de Marx y Freud, sus puntos de vista sobre c\u00f3mo deber\u00eda lograrse esto eran muy diferentes. El movimiento no pudo ponerse de acuerdo ni siquiera sobre los requisitos b\u00e1sicos para la integraci\u00f3n. Fromm atac\u00f3 Reich; Fromm atac\u00f3 a Marcuse; Marcuse atac\u00f3 Fromm y Reich. No es de extra\u00f1ar, por lo tanto, que el debate atrajera s\u00f3lo a unos pocos adherentes de Freud o Marx.<\/p>\n\n\n\n<p>En Europa occidental, el final de la Primera Guerra Mundial provoc\u00f3 una serie de levantamientos de la clase obrera que a algunos les parecieron anunciar el inminente derrocamiento del capitalismo. Pero, con diversos grados de dificultad, estos levantamientos fueron sofocados. A ra\u00edz de estos fracasos, sigui\u00f3 el ascenso del estalinismo y del fascismo, ambos encontraron un nivel significativo de apoyo de la clase obrera. Para muchos marxistas tales eventos eran incomprensibles. Los medios de producci\u00f3n estaban lo suficientemente desarrollados como para proporcionar las condiciones objetivas para el socialismo, sin embargo, el lado subjetivo, la conciencia de la clase obrera, parec\u00eda moverse en la direcci\u00f3n opuesta con las ideas socialistas cada vez menos atractivas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Esta divergencia de lo objetivo y lo subjetivo fue vista como sugiriendo una deficiencia importante en la teor\u00eda marxista: una comprensi\u00f3n inadecuada del individuo y de c\u00f3mo la ideolog\u00eda irracional pod\u00eda ser aceptada, cuando claramente no estaba en el inter\u00e9s de la clase obrera. La conciencia socialista no sigui\u00f3 autom\u00e1ticamente con el crecimiento de los medios de producci\u00f3n. De alguna manera, la conciencia de la clase obrera podr\u00eda ser manipulada para asegurar que los trabajadores aceptaran voluntariamente la ideolog\u00eda capitalista y la sumisi\u00f3n al control autoritario. En la b\u00fasqueda de una respuesta a esta pregunta tan crucial, Freud parec\u00eda apropiado con su \u00e9nfasis en el papel de lo irracional e inconsciente en los asuntos humanos, sugiriendo que la ideolog\u00eda capitalista penetraba profundamente en los instintos inconscientes y reprimidos que de otro modo podr\u00edan desafiar el orden social.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;Reich y la revoluci\u00f3n sexual<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Reich era consciente del papel central de la ideolog\u00eda, o falsa conciencia, en la opresi\u00f3n social. La tarea del psicoan\u00e1lisis era dar cuenta de los mecanismos por los cuales la base econ\u00f3mica de la sociedad podr\u00eda ser internalizada para comprender un conjunto de creencias inconscientes que proporcionar\u00edan un obst\u00e1culo a la conciencia revolucionaria. Para Reich, el deseo de cambiar las condiciones sociales del capitalismo es una respuesta natural del inconsciente. El psicoan\u00e1lisis, por lo tanto, fue visto como un proceso de deshacer la represi\u00f3n del capitalismo patriarcal y liberar al individuo para que act\u00fae de acuerdo con sus deseos individuales.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Reich bas\u00f3 sus puntos de vista en la noci\u00f3n de Freud de la libido y su represi\u00f3n, lo que llev\u00f3 a la neurosis. La pobreza y la mala vivienda dieron lugar a la represi\u00f3n sexual y a la represa de la energ\u00eda sexual que de otro modo ser\u00eda liberada. La sexualidad, para Reich, se expresaba como orgasmo heterosexual basado en los genitales. La represi\u00f3n sexual no exist\u00eda en las culturas primitivas, argumentaba Reich, y s\u00f3lo emerg\u00eda con los intereses de clase, siendo una de las principales formas en que la clase dominante manten\u00eda su dominaci\u00f3n. Dentro de la personalidad, esta represi\u00f3n se logra mediante la construcci\u00f3n de una armadura de car\u00e1cter (el ego), como resultado del conflicto entre los instintos sexuales del id y los requisitos de una sociedad represiva.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;La estructura del personaje se forma en la infancia y encarna la ideolog\u00eda de una \u00e9poca anterior. Es esta fuerza de la tradici\u00f3n la que explica la falta de correspondencia entre los factores objetivos y subjetivos. Reich ve\u00eda a la familia como el principal veh\u00edculo para la reproducci\u00f3n de la represi\u00f3n sexual. Esto condujo a un respeto por la autoridad, que era funcional para el futuro papel del ni\u00f1o de trabajador y ciudadano servil. En la familia, la autoridad estaba en el padre y se basaba en la subordinaci\u00f3n de las mujeres. Fue la despiadada represi\u00f3n sexual a la que estaba expuesta la &#8220;clase media baja&#8221; lo que, dijo Reich, cre\u00f3 la fijaci\u00f3n autoritaria de la que se alimentaba el nazismo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Cualquier revoluci\u00f3n pol\u00edtica, concluy\u00f3, tambi\u00e9n debe ser una revoluci\u00f3n sexual, de lo contrario toda la vieja ideolog\u00eda autoritaria incrustada en la armadura del personaje regresar\u00eda. Por lo tanto, la terapia reichiana ten\u00eda como objetivo romper esta armadura y permitir que las energ\u00edas sexuales instintivas se liberaran y satisficieran por completo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal punto de vista es uno de los puntos de vista que utiliza un concepto de la naturaleza humana como justificaci\u00f3n para el cambio social. La principal y radical modificaci\u00f3n de Freud por parte de Reich fue en la historicizaci\u00f3n de la represi\u00f3n, de su restricci\u00f3n a la sociedad de clases. La sociedad socialista, concluy\u00f3 Reich, no tendr\u00eda represi\u00f3n; la libre expresi\u00f3n de la energ\u00eda sexual resultar\u00eda en disfrute, camarader\u00eda y mutualidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;Marcuse y el excedente de represi\u00f3n <\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Fue sobre el tema de la represi\u00f3n que Herbert Marcuse atac\u00f3 Reich; porque, al igual que Freud, Marcuse sosten\u00eda que la represi\u00f3n de la libido era una condici\u00f3n necesaria para la civilizaci\u00f3n. Bui Marcuse tambi\u00e9n introdujo una dimensi\u00f3n hist\u00f3rica a la represi\u00f3n. Esto lo hizo por la distinci\u00f3n entre represi\u00f3n b\u00e1sica y excedente.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;La represi\u00f3n b\u00e1sica era necesaria para la continuaci\u00f3n de la raza humana en la civilizaci\u00f3n, mientras que la represi\u00f3n excedente era necesaria s\u00f3lo para la dominaci\u00f3n social. La necesidad de represi\u00f3n var\u00eda con el nivel de tecnolog\u00eda y productividad. Dada una cantidad constante de represi\u00f3n, m\u00e1s de ella ser\u00e1 excedente en una sociedad de abundancia que en una de escasez.<\/p>\n\n\n\n<p>Marcuse tambi\u00e9n introdujo un elemento hist\u00f3rico en el principio de la realidad como la ley del ego. Argument\u00f3 que en diferentes per\u00edodos hist\u00f3ricos tom\u00f3 diferentes formas. Bajo el capitalismo tom\u00f3 la forma del principio de rendimiento, asegurando que la libido fuera reprimida durante el trabajo alienado. El \u00fanico per\u00edodo durante el cual se liber\u00f3 la libido fue durante el breve tiempo de recreaci\u00f3n de los trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Dado que el principio de rendimiento se basaba en la necesidad de superar la escasez material, el avance tecnol\u00f3gico que dio lugar redujo el problema de la escasez y, por lo tanto, debilit\u00f3 la base para su existencia continua. Con el crecimiento de la posibilidad de placer a medida que la escasez se convirti\u00f3 cada vez menos en un problema, m\u00e1s de la represi\u00f3n se convirti\u00f3 en excedente. Cada vez se esforz\u00f3 m\u00e1s por evitar la posibilidad de rebeli\u00f3n aumentando la medida en que las capacidades productivas se volv\u00edan contra el individuo; hubo as\u00ed un aumento de la represi\u00f3n estatal y de la manipulaci\u00f3n de la conciencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Marcuse, la espiral de represi\u00f3n excedente se rompe por el poder de la imaginaci\u00f3n y la fantas\u00eda dentro del inconsciente y por la b\u00fasqueda del sexo por placer en lugar de procreaci\u00f3n. El cambio revolucionario ocurrir\u00eda no con el desarrollo de la conciencia socialista en la clase obrera, sino a trav\u00e9s del desarrollo del arte y el juego. Fueron estos aspectos de Marcuse los que fueron irresistibles para los radicales que buscaban placer de la d\u00e9cada de 1960.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;Psicolog\u00eda Social de Erich Fromm <\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para Erich Fromm, la tarea principal era utilizar el psicoan\u00e1lisis para proporcionar el v\u00ednculo entre la superestructura ideol\u00f3gica y la base socioecon\u00f3mica. Marx, argument\u00f3, tuvo los comienzos de una psicolog\u00eda, viendo a los humanos como teniendo ciertos impulsos b\u00e1sicos (hambre, amor, etc.) que buscan la gratificaci\u00f3n. Pero se necesitaban otras ideas psicol\u00f3gicas. Marxistas como Kautsky y Bernstein hab\u00edan propuesto instintos morales innatos que explicar\u00edan la demanda de socialismo. Fromm ve\u00eda tales nociones como idealistas, mientras que el psicoan\u00e1lisis era una ciencia materialista, hist\u00f3rica y social.<\/p>\n\n\n\n<p>La teor\u00eda freudiana del impulso era compatible con el marxismo. Adem\u00e1s, agreg\u00f3 Fromm, tanto Marx como Freud estuvieron de acuerdo en considerar la conciencia no como el motor \u00faltimo de la historia, sino como el reflejo de otras fuerzas ocultas. Para Marx, estas fuerzas eran instintos, necesidades y capacidades humanas que se hab\u00edan ocultado debido a la alienaci\u00f3n en la sociedad capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Cada sociedad, argument\u00f3 Fromm, ten\u00eda su propia estructura libidinal, una combinaci\u00f3n de impulsos humanos b\u00e1sicos y de factores sociales. La tarea de la psicolog\u00eda social anal\u00edtica era comprender los efectos de la subestructura socioecon\u00f3mica en los impulsos ps\u00edquicos b\u00e1sicos, y especialmente en la sexualidad debido a su capacidad de ser desplazado, sublimado y satisfecho en las fantas\u00edas. Las experiencias de la infancia eran importantes ya que la familia era el agente de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Una psicolog\u00eda social v\u00e1lida, dijo Fromm, debe reconocer que cuando la base socioecon\u00f3mica de la sociedad cambi\u00f3, tambi\u00e9n lo hizo la funci\u00f3n social de la libido. Por lo tanto, para Fromm, el complejo de Edipo no era un aspecto universal del desarrollo humano, sino que estaba restringido a las sociedades patriarcales. En general, el aparato instintivo estaba dado pero altamente modificable; el papel de los factores formativos primarios fue para las condiciones econ\u00f3micas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;Feminismo y Freud<\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El resurgimiento del movimiento de liberaci\u00f3n de la mujer y el correspondiente desarrollo de la teor\u00eda feminista desde finales de la d\u00e9cada de 1960 produjeron un segundo movimiento para el desarrollo del freud-marxismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Al principio, las variedades del pensamiento feminista encontraron mucho que criticar en Freud. Por ejemplo, el relato de Freud de la psicolog\u00eda femenina se basa en gran medida en el concepto de &#8220;envidia del pene&#8221; (la conciencia de la falta en comparaci\u00f3n con el hombre), con la implicaci\u00f3n de que la mujer quiere sexo no por placer sino por la restituci\u00f3n de su pene perdido a trav\u00e9s de la penetraci\u00f3n masculina. Para Freud, s\u00f3lo el var\u00f3n es realmente un ser humano pleno; la mujer es un hombre lisiado y castrado.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Sin embargo, un punto de inflexi\u00f3n en la evaluaci\u00f3n de Freud por el feminismo se produjo en 1974 con la publicaci\u00f3n de Psicoan\u00e1lisis y feminismo de Juliet Mitchell. Las t\u00e9cnicas de sensibilizaci\u00f3n, que han sido una caracter\u00edstica prominente del movimiento feminista, no han logrado liberar a las mujeres de su ideolog\u00eda y deseos femeninos patriarcales. Esto suger\u00eda que estos estaban m\u00e1s profundamente arraigados en la mente y no eran capaces de ser rechazados \u00fanicamente en el nivel consciente. El psicoan\u00e1lisis parec\u00eda proporcionar los conceptos que permitir\u00edan a las feministas comprender c\u00f3mo funcionaba la ideolog\u00eda patriarcal al ser internalizada en las capas inconscientes de la personalidad. La explicaci\u00f3n anterior del condicionamiento social en los roles sexuales fue rechazada como inadecuada para concentrarse en las apariencias superficiales y ser incapaz de lidiar con la profundidad de la penetraci\u00f3n de la ideolog\u00eda femenina El psicoan\u00e1lisis fue visto como una explicaci\u00f3n de la formaci\u00f3n de la identidad sexual y la formaci\u00f3n de g\u00e9nero. Pero la apropiaci\u00f3n de Freud ten\u00eda que ser cr\u00edtica; su reduccionismo biol\u00f3gico y sexismo ten\u00edan que ser vistos no como la esencia de sus puntos de vista, sino simplemente como el resultado de su propia aceptaci\u00f3n inconsciente de la ideolog\u00eda patriarcal.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El trabajo de Mitchell alent\u00f3 a las feministas a seguir este di\u00e1logo con Freud y la teor\u00eda postfreudiana. Para Freud, la resoluci\u00f3n del conflicto ed\u00edpico con el padre fue el per\u00edodo m\u00e1s significativo en el desarrollo. Pero en los \u00faltimos a\u00f1os las feministas se han centrado en el per\u00edodo pre-ed\u00edpico y en el papel de la relaci\u00f3n entre el beb\u00e9 y la madre. Es durante este per\u00edodo, seg\u00fan la Teor\u00eda de las Relaciones De Objeto, que se forman las diferencias entre las caracter\u00edsticas de personalidad masculinas y femeninas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Desde esta perspectiva, se considera que el cambio de la &#8220;sociedad patriarcal&#8221; se produce a trav\u00e9s de hombres y mujeres que comparten el cuidado infantil para proporcionar tanto a los hijos como a las hijas las condiciones para que sus capacidades relacionales se desarrollen plenamente. Pero es dif\u00edcil ver c\u00f3mo tales cambios en el cuidado infantil pueden conducir a cambios en la base de la sociedad. Como programa pol\u00edtico, esto s\u00f3lo puede conducir al fracaso. Si el cambio social va a venir, entonces los propios fundamentos socioecon\u00f3micos deben ser atacados. La lucha ideol\u00f3gica y el cambio en las relaciones individuales son importantes, pero el poder pol\u00edtico es la \u00fanica manera de cambiar las relaciones sociales b\u00e1sicas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Si bien las feministas est\u00e1n justificadas en el an\u00e1lisis del papel de la familia en la construcci\u00f3n del individuo, otras influencias tambi\u00e9n son importantes. Hay otros sitios m\u00e1s significativos donde se forja la individualidad: aquellos conectados con el capital y el estado. Lo personal puede ser pol\u00edtico, pero lo pol\u00edtico no es personal. Es en el fracaso de revelar la interconexi\u00f3n entre lo personal, ideol\u00f3gico, pol\u00edtico y econ\u00f3mico que freud-feminismo est\u00e1 en su punto m\u00e1s d\u00e9bil. Lo que se necesita no es s\u00f3lo una castraci\u00f3n de Freud, sino una cr\u00edtica m\u00e1s radical.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp;Para Freud, hab\u00eda un conflicto inevitable y necesario entre el individuo y la sociedad. Inevitable porque los instintos de identificaci\u00f3n nunca podr\u00edan cumplirse; la identidad era insaciable y la realidad social establec\u00eda l\u00edmites a lo que se pod\u00eda proporcionar. 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