{"id":5466,"date":"2025-09-02T19:29:31","date_gmt":"2025-09-02T18:29:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.worldsocialism.org\/wsm\/?page_id=5466"},"modified":"2025-09-06T12:24:57","modified_gmt":"2025-09-06T11:24:57","slug":"era-gramsci-socialista","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.worldsocialism.org\/wsm\/era-gramsci-socialista\/","title":{"rendered":"\u00bfEra Gramsci Socialista?"},"content":{"rendered":"\r\n\r\n<p>Este mes se cumple el 80 aniversario de la muerte de un icono de la izquierda: Antonio Gramsci. Gramsci (1891-1937) fue un activista pol\u00edtico italiano que fue encarcelado por el r\u00e9gimen fascista de Mussolini en 1926 y muri\u00f3 mientras a\u00fan estaba cautivo 10 a\u00f1os despu\u00e9s de una combinaci\u00f3n de enfermedades. Fue una figura indudablemente valiente que luch\u00f3 contra las dif\u00edciles circunstancias familiares cuando era joven para educarse y se convirti\u00f3 en un prol\u00edfico escritor y editor de la emergente prensa de izquierda en Italia en la segunda y tercera d\u00e9cada del siglo XX. Escribi\u00f3 intensamente sobre la necesidad tanto de los derechos de los trabajadores como de la revoluci\u00f3n obrera y se involucr\u00f3 activamente en la acci\u00f3n pol\u00edtica que defend\u00eda. Fue un miembro destacado del principal movimiento de izquierda, el Partido Socialista Italiano, hasta que, despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n bolchevique de 1917 en Rusia, su desencanto con lo que vio como su enfoque demasiado t\u00edmido lo llev\u00f3 a convertirse, en 1921, en uno de los cofundadores del Partido Comunista Italiano, que jur\u00f3 lealtad a Lenin y al r\u00e9gimen bolchevique. Luego, en 1922-23, pas\u00f3 un per\u00edodo significativo en Rusia como delegado a la Internacional Comunista (&#8216;Comintern&#8217;) y, a su regreso a Italia, fue elegido para la C\u00e1mara de Diputados y sirvi\u00f3 hasta su arresto y encarcelamiento. Condenado a 20 a\u00f1os por subversi\u00f3n, pudo seguir escribiendo en prisi\u00f3n, donde el acceso a los libros y el amplio conocimiento de la historia y la pol\u00edtica que hab\u00eda acumulado durante sus a\u00f1os de actividad pol\u00edtica lo llevaron a producir una gran cantidad de notas, observaciones y ensayos sobre una asombrosa variedad de temas, que luego se ordenaron en lo que se llam\u00f3 los Cuadernos de la Prisi\u00f3n. Es en gran parte en estos y en la colecci\u00f3n de cartas que escribi\u00f3 desde la c\u00e1rcel, principalmente a miembros de su familia, donde radica su reputaci\u00f3n como te\u00f3rico social y pol\u00edtico. <\/p>\r\n\r\n<p><strong>Hegemon\u00eda<\/strong><\/p>\r\n\r\n<p>Se dice que Gramsci, en los Cuadernos de la prisi\u00f3n, ha desarrollado un nuevo y original tipo de sociolog\u00eda marxista, que, durante el \u00faltimo medio siglo m\u00e1s o menos, ha engendrado una amplia gama de debates, interpretaciones y controversias por parte de acad\u00e9micos y otros: la llamada &#8220;industria de Gramsci&#8221;. Uno de los temas clave debatidos ha sido su concepto de &#8216;hegemon\u00eda&#8217; (&#8216;egemon\u00eda&#8217;). Este fue el t\u00e9rmino que Gramsci us\u00f3 para describir lo que \u00e9l ve\u00eda como el requisito previo para una revoluci\u00f3n exitosa: la construcci\u00f3n de un consenso ideol\u00f3gico en todas las instituciones de la sociedad difundido por intelectuales que vieron la necesidad de la revoluci\u00f3n y usaron su capacidad para persuadir y hacer proselitismo a los trabajadores para llevar a cabo esa revoluci\u00f3n. Solo cuando ese proceso estuviera lo suficientemente extendido, ser\u00eda posible una acci\u00f3n revolucionaria exitosa. As\u00ed que la hegemon\u00eda era lo que podr\u00eda llamarse la penetraci\u00f3n social de las ideas revolucionarias. <\/p>\r\n\r\n<p>Esta perspectiva es muy diferente del fervor con el que en a\u00f1os anteriores Gramsci hab\u00eda saludado la revoluci\u00f3n rusa y abog\u00f3 por levantamientos similares en otros pa\u00edses. En la segunda mitad de la d\u00e9cada de 1920, con Italia gobernada por una dictadura fascista y los l\u00edderes de la oposici\u00f3n exiliados o encarcelados, Gramsci lleg\u00f3 a ver la revoluci\u00f3n como una perspectiva a largo plazo que depender\u00eda de las condiciones existentes en cada pa\u00eds. <\/p>\r\n\r\n<p>Y es esta idea &#8220;a largo plazo&#8221; del cambio revolucionario la que se ha interpretado de muchas maneras diferentes seg\u00fan el punto de vista o la posici\u00f3n pol\u00edtica del comentarista individual. Una forma en que podr\u00eda leerse parecer\u00eda estar estrechamente relacionada con la opini\u00f3n del Partido Socialista de que solo a trav\u00e9s de una conciencia pol\u00edtica generalizada por parte de los trabajadores y el consentimiento mayoritario para la revoluci\u00f3n social se puede establecer una sociedad basada en la satisfacci\u00f3n de las necesidades humanas en lugar del imperativo de la ganancia. A la luz de esto, se podr\u00eda ver que la hegemon\u00eda de Gramsci tiene las implicaciones profundamente democr\u00e1ticas de insistir en un deseo generalizado y bien informado entre la mayor\u00eda de los trabajadores de una revoluci\u00f3n socialista antes de que tal revoluci\u00f3n pueda ocurrir. De hecho, est\u00e1 claro que Gramsci no ignoraba la visi\u00f3n &#8220;mayoritaria&#8221; de Marx del socialismo (o comunismo, que eran intercambiables por Marx) como un mundo sin estado y sin l\u00edderes donde el sistema salarial est\u00e1 abolido y opera un sistema de &#8220;de cada uno seg\u00fan la capacidad a cada uno seg\u00fan la necesidad&#8221;. En un art\u00edculo escrito en 1920, por ejemplo, Gramsci se refiere a la &#8220;sociedad comunista&#8221; como &#8220;la Internacional de las naciones sin Estados&#8221;, y m\u00e1s tarde desde la c\u00e1rcel escribe sobre &#8220;la desaparici\u00f3n del Estado, la absorci\u00f3n de la sociedad pol\u00edtica en la sociedad civil&#8221;. Sin embargo, aunque se refiri\u00f3 a s\u00ed mismo como utilizando &#8220;el m\u00e9todo marxista&#8221;, tales reflexiones sobre la naturaleza de la sociedad que deseaba ver establecida son pocas y distantes entre s\u00ed y no se puede decir razonablemente que caractericen la corriente principal de su pensamiento. <\/p>\r\n\r\n<p><strong>Leninista<\/strong><\/p>\r\n\r\n<p>Cuando se mira de cerca, de hecho, el pensamiento de Gramsci est\u00e1 abrumadoramente marcado por lo que puede llamarse el elemento coercitivo de su trasfondo pol\u00edtico leninista. Entonces, aunque indudablemente en sus escritos posteriores lleg\u00f3 a ver el modelo sovi\u00e9tico como inaplicable a otras sociedades occidentales, continu\u00f3 concibiendo la revoluci\u00f3n como la toma del poder a trav\u00e9s del liderazgo de un grupo minoritario, aunque en circunstancias diferentes a las experimentadas por Lenin en Rusia. El indicador m\u00e1s importante de esto radica en la visi\u00f3n de Gramsci sobre el estado. Casi nunca ve el socialismo m\u00e1s que como una forma de estado. El impulso abrumador de su an\u00e1lisis y sus recomendaciones para la acci\u00f3n pol\u00edtica no apuntan a eliminar los estados y las divisiones de clase que los acompa\u00f1an, sino a establecer nuevos tipos de estados. En 1919, entusiasmado por la toma del poder por los bolcheviques en Rusia, Gramsci escribi\u00f3: &#8220;La sociedad no puede vivir sin un Estado: el Estado es el acto concreto de la voluntad que protege contra la voluntad del individuo, la facci\u00f3n, el desorden y la indisciplina individual&#8230; El comunismo no est\u00e1 contra el Estado, de hecho se opone implacablemente a los enemigos del Estado&#8221;. M\u00e1s tarde tambi\u00e9n, en sus escritos carcelarios, defendiendo ahora una &#8220;estrategia a largo plazo&#8221;, continu\u00f3 declarando la necesidad de estados y organizaci\u00f3n estatal, de l\u00edderes y dirigidos, de gobernantes y gobernados en la conducci\u00f3n de los asuntos humanos, subrayado por su uso frecuente de tres t\u00e9rminos en particular: &#8220;direzione&#8221; (liderazgo), &#8220;disciplina&#8221; (disciplina) y &#8220;coercizione&#8221; (coerci\u00f3n). <\/p>\r\n\r\n<p>As\u00ed, a pesar de lo que el propio Gramsci reconoci\u00f3 como un cambio en los tiempos y las circunstancias en comparaci\u00f3n con Rusia en 1917, continu\u00f3 profundamente influenciado por la opini\u00f3n de Lenin de que &#8220;si el socialismo solo puede realizarse cuando el desarrollo intelectual de todo el pueblo lo permita, entonces no veremos el socialismo durante al menos 500 a\u00f1os&#8221;, en otras palabras, que la genuina conciencia social mayoritaria era inalcanzable. Y en l\u00ednea con esto, cuando se mira de cerca su &#8220;hegemon\u00eda&#8221;, lejos de evitar la idea de una vanguardia revolucionaria, ve una direcci\u00f3n intelectual que se lleva a las masas con ellas. En otras palabras, el &#8220;consentimiento&#8221; que propone su hegemon\u00eda, su penetraci\u00f3n a largo plazo de las ideas, no es el consentimiento informado de una mayor\u00eda socialista convencida, sino un despertar de lo que, en un momento dado, \u00e9l llama &#8220;pasiones populares&#8221;, un desbordamiento espont\u00e1neo del entusiasmo revolucionario que permite a la direcci\u00f3n llevar a las masas con ellos y luego gobernar de la manera que mejor les parezca. <\/p>\r\n\r\n<p><strong>Naturaleza humana<\/strong><\/p>\r\n\r\n<p>La base de esta falta de confianza de Gramsci en la capacidad de una mayor\u00eda para autoorganizarse es un factor poco comentado pero particularmente significativo, y esa es su visi\u00f3n de lo que puede llamarse &#8220;naturaleza humana&#8221;. Al escribir expl\u00edcitamente sobre la naturaleza humana, lo que Gramsci hace en varias ocasiones, expresa su acuerdo con la opini\u00f3n de Marx de que la naturaleza humana no es algo innato, fijo e inmutable, no es algo homog\u00e9neo para todas las personas en todos los tiempos, sino algo que cambia hist\u00f3ricamente y es inseparable de las ideas en la sociedad en un momento dado. Gramsci describe de hecho esta visi\u00f3n de la humanidad como &#8220;la gran innovaci\u00f3n del marxismo&#8221; y la contrasta favorablemente con otras visiones ampliamente sostenidas de principios del siglo XX, como el dogma cat\u00f3lico del pecado original y la posici\u00f3n &#8220;idealista&#8221; de que la naturaleza humana era id\u00e9ntica en todo momento y no estaba en desarrollo. Pero a pesar de la visi\u00f3n &#8220;te\u00f3rica&#8221; declarada de Gramsci sobre este tema, el escrutinio de sus escritos en lugares donde la &#8220;naturaleza humana&#8221; no se plantea expl\u00edcitamente, sino que est\u00e1 presente de manera impl\u00edcita, apunta su pensamiento en una direcci\u00f3n diferente, m\u00e1s pesimista. <\/p>\r\n\r\n<p>Cuando escribe sobre educaci\u00f3n, por ejemplo, sus pronunciamientos sobre la necesidad de la &#8220;coerci\u00f3n&#8221; indican poca confianza en la capacidad de los seres humanos para comportarse fundamentalmente de manera diferente o para cambiar adaptablemente su &#8220;naturaleza&#8221; en un entorno social diferente. Al mantener correspondencia con su esposa sobre la educaci\u00f3n de sus hijos, en respuesta a su opini\u00f3n de que, si se deja que los ni\u00f1os interact\u00faen con el entorno y el entorno no es opresivo, desarrollar\u00e1n formas cooperativas de comportamiento, afirma: &#8220;Creo que el hombre es una formaci\u00f3n hist\u00f3rica, pero obtenida a trav\u00e9s de la coerci\u00f3n&#8221; e implica que sin coerci\u00f3n se producir\u00e1 un comportamiento indeseable. Luego, en los Cuadernos de la prisi\u00f3n, sobre un tema similar, escribe: &#8220;La educaci\u00f3n es una lucha contra los instintos que est\u00e1n ligados a nuestras funciones biol\u00f3gicas elementales, es una lucha contra la naturaleza misma&#8221;. Lo que emerge aqu\u00ed como en otros lugares, incluso si no se declara expl\u00edcitamente, es una visi\u00f3n de la naturaleza humana no como el producto exclusivo de la historia, sino como caracterizada por alg\u00fan tipo de propensi\u00f3n inherente hacia formas de comportamiento antisociales que deben ser coaccionadas y domesticadas. <\/p>\r\n\r\n<p>Visto desde esta perspectiva, la visi\u00f3n de Gramsci de la sociedad posrevolucionaria como un lugar donde los seres humanos seguir\u00e1n necesitando liderazgo y coerci\u00f3n no debe verse ni como contraria a su teor\u00eda de la penetraci\u00f3n ideol\u00f3gica (&#8220;hegemon\u00eda&#8221;) ni como inconsistente con los puntos de vista que surgen sobre la naturaleza humana cuando sus escritos no se centran expl\u00edcitamente en ese tema. <\/p>\r\n\r\n<p>Por lo tanto, no deber\u00eda sorprendernos que la visi\u00f3n de Gramsci para el futuro no sea una sociedad de libre acceso y control democr\u00e1tico donde las personas se organicen libre y colectivamente como mayor\u00eda, sino m\u00e1s bien un cambio de una forma de autoridad minoritaria a otra, un cambio de un sistema de unos pocos que gobiernan manifiestamente en su propio inter\u00e9s a unos pocos que afirman gobernar en inter\u00e9s de la mayor\u00eda. <\/p>\r\n<p>Por lo tanto, la evidencia de los escritos de Gramsci sugiere que la revoluci\u00f3n que prev\u00e9 no es una en la que prevalezca la democracia en el sentido de que cada uno participe con igual comprensi\u00f3n e igual autoridad. Fundamentalmente, la funci\u00f3n de liderazgo no est\u00e1 abolida. Los hegemonizadores estar\u00e1n esencialmente a cargo, ya que ser\u00e1n los que tengan la comprensi\u00f3n necesaria para dirigir la sociedad que han concebido. C\u00f3mo podr\u00eda ser esta sociedad, no contin\u00faa diciendo en detalle. Pero claramente no ser\u00eda un mundo socialista de libre acceso y control democr\u00e1tico que rechaza la autoridad desde arriba junto con su expresi\u00f3n pol\u00edtica, el Estado. Para Gramsci, tales consideraciones eran, en el mejor de los casos, perif\u00e9ricas al impulso de su pensamiento y su visi\u00f3n social. Y aunque ten\u00eda un proyecto revolucionario, no es socialista en los t\u00e9rminos en que se entiende correctamente el socialismo.<\/p>\r\n<p><em>(Socialist Standard<\/em>,  abril de 2017)<\/p>\r\n &#8211;\r\n\r\n\r\n\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este mes se cumple el 80 aniversario de la muerte de un icono de la izquierda: Antonio Gramsci. Gramsci (1891-1937) fue un activista pol\u00edtico italiano que fue encarcelado por el r\u00e9gimen fascista de Mussolini en 1926 y muri\u00f3 mientras a\u00fan estaba cautivo 10 a\u00f1os despu\u00e9s de una combinaci\u00f3n de enfermedades. Fue una figura indudablemente valiente&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":39790,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"magazine_newspaper_sidebar_layout":"","footnotes":""},"class_list":["post-5466","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.worldsocialism.org\/wsm\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/5466","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.worldsocialism.org\/wsm\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.worldsocialism.org\/wsm\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.worldsocialism.org\/wsm\/wp-json\/wp\/v2\/users\/39790"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.worldsocialism.org\/wsm\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5466"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.worldsocialism.org\/wsm\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/5466\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5605,"href":"https:\/\/www.worldsocialism.org\/wsm\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/5466\/revisions\/5605"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.worldsocialism.org\/wsm\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5466"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}