{"id":5273,"date":"2024-11-23T12:04:39","date_gmt":"2024-11-23T12:04:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.worldsocialism.org\/wsm\/?page_id=5273"},"modified":"2025-09-06T12:28:15","modified_gmt":"2025-09-06T11:28:15","slug":"que-diablos-es-el-marxismo-cultural","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.worldsocialism.org\/wsm\/que-diablos-es-el-marxismo-cultural\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 diablos es el Marxismo Cultural?"},"content":{"rendered":"<p>Es posible que lo hayas visto en un torpe globo de di\u00e1logo de wojack a trav\u00e9s de un grupo de Facebook o en Twitter, m\u00e1s que probablemente en un meme de 4chan, pero la frase de moda &#8220;Marxismo cultural&#8221; ha entrado en el l\u00e9xico pol\u00edtico. Un t\u00e9rmino arraigado en el trabajo te\u00f3rico de la Escuela de Frankfurt, que busc\u00f3 aplicar la teor\u00eda marxista a la cultura, tambi\u00e9n ha sido apropiado para denotar una siniestra teor\u00eda de la conspiraci\u00f3n. Es decir, inicialmente se refer\u00eda a las cr\u00edticas marxistas de la cultura, pero ha sido adoptado por algunos grupos de derecha y extrema derecha para describir las amenazas percibidas de las reformas sociales progresistas. Los miembros de la comunidad jud\u00eda y los grupos antirracistas sostienen que el uso de este t\u00e9rmino perpetu\u00f3 las teor\u00edas de conspiraci\u00f3n antisemitas.<\/p>\n<p>En 2019, The\u00a0<em>Guardian,\u00a0<\/em>refiri\u00e9ndose a Suella Braverman, inform\u00f3: &#8220;Parlamentario conservador criticado por usar el t\u00e9rmino antisemita &#8216;marxismo cultural'&#8221;. Otros diputados conservadores han sido criticados por ello, como el diputado de Croydon South y el multimillonario propietario Chris Philp (<a href=\"https:\/\/tinyurl.com\/skkrr33e\">tinyurl.com\/skkrr33e<\/a>). De alguna manera, retuvo su esca\u00f1o en esta circunscripci\u00f3n que tiene grandes partes entre las \u00e1reas m\u00e1s desfavorecidas del veinte por ciento del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Esta representaci\u00f3n del marxismo es una tergiversaci\u00f3n que combina un conjunto amplio y complejo de ideas en una amenaza monol\u00edtica. Como partido con una fuerte base en los propios escritos de Marx, podemos descartar f\u00e1cilmente esta definici\u00f3n no solo como inherentemente incorrecta, sino tambi\u00e9n porque el t\u00e9rmino no sirve como an\u00e1lisis, sino como un silbato para cualquier tipo de comportamiento racista, mis\u00f3gino o intolerante.<\/p>\n<p>En pol\u00edtica, un silbato para perros es el uso de un lenguaje codificado o sugerente en los mensajes pol\u00edticos para obtener el apoyo de un grupo en particular sin provocar oposici\u00f3n o para evitar una verdadera comprensi\u00f3n. Al igual que el &#8220;virus de la mente despierta&#8221; y el &#8220;guerrero de la justicia social&#8221;, lo que significa el &#8220;marxismo cultural&#8221; no es tan importante como contra qui\u00e9n se utiliza y qui\u00e9n escucha.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Marxismo Cultural 1.0<\/strong><\/p>\n<p>El &#8220;marxismo cultural&#8221; se refer\u00eda inicialmente al trabajo de la Escuela de Frankfurt, un grupo de te\u00f3ricos marxistas establecidos en el siglo XX, intelectuales como Theodor Adorno, Max Horkheimer y Herbert Marcuse, que ten\u00edan como objetivo ampliar el trabajo de Marx aplicando el marxismo a los fen\u00f3menos culturales y sociales. El objetivo era entender por qu\u00e9 las sociedades capitalistas a\u00fan no hab\u00edan colapsado a pesar de las contradicciones inherentes a las que Marx hab\u00eda llamado la atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los te\u00f3ricos de la Escuela de Frankfurt argumentaron que la cultura, la ideolog\u00eda y los medios de comunicaci\u00f3n de masas desempe\u00f1an un papel importante en el mantenimiento del statu quo al dar forma a la conciencia p\u00fablica y desalentar el pensamiento revolucionario. Exploran \u00a0conceptos como la &#8220;industria cultural&#8221;, que describe c\u00f3mo la cultura popular se produce en masa para reforzar el consumismo y la aceptaci\u00f3n pasiva del sistema capitalista. Estas ideas no ten\u00edan que ver con destruir la &#8220;cultura del Primer Mundo&#8221;, sino con criticar c\u00f3mo se manipulan las formas culturales para mantener el dominio capitalista.<\/p>\n<p>Gramsci contribuy\u00f3 a esta escuela de pensamiento con su concepto de &#8220;hegemon\u00eda cultural&#8221;. Postul\u00f3 que la clase capitalista mantiene el control no solo a trav\u00e9s de la fuerza o el poder econ\u00f3mico, sino dominando las normas y valores culturales, vendiendo la visi\u00f3n capitalista del mundo como sentido com\u00fan. Esta noci\u00f3n enfatiz\u00f3 la necesidad de una cultura contrahegem\u00f3nica para desafiar y reemplazar la ideolog\u00eda capitalista dominante con ideas socialistas.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Apropiaci\u00f3n y distorsi\u00f3n por parte de la extrema derecha<\/strong><\/p>\n<p>En las fr\u00edas garras muertas de la alt-right,\u00a0el\u00a0marxismo cultural pierde su significado como teor\u00eda cr\u00edtica y se presenta como un t\u00e9rmino peyorativo dise\u00f1ado para invocar la teor\u00eda de la conspiraci\u00f3n de que los marxistas est\u00e1n haciendo una campa\u00f1a encubierta para subvertir la cultura &#8220;blanca&#8221; al aceptar el valor de la igualdad entre raza, g\u00e9nero y sexualidad. La visi\u00f3n distorsionada acusa a estos cambios socialmente progresistas como parte de un esfuerzo coordinado para destruir la cultura &#8220;blanca&#8221;. Tomando otra pastilla roja y a trav\u00e9s de unas gafas manchadas de fash, contin\u00faa esta teor\u00eda de la conspiraci\u00f3n de que los marxistas culturales est\u00e1n librando una guerra contra los valores tradicionales y cristianos para debilitar a Occidente desde dentro. Este replanteamiento es un regalo a la extrema derecha, reformada para pintarse a s\u00ed misma como la v\u00edctima de un terror rojo y salvadora de la civilizaci\u00f3n occidental contra una invasi\u00f3n cultural percibida.<\/p>\n<p>El uso del &#8220;marxismo cultural&#8221; por parte de los derechos alternativos como un t\u00e9rmino general para todo a lo que se opone (feminista, multiculturalista, LGBTQ+, ateos, incluso los veganos) sirve para reunir a la derecha y a los reaccionarios contra los hombres del saco imaginarios (pero generalmente las minor\u00edas) y contra cualquiera en realidad. Este enfoque les permite disfrazarse como la \u00faltima l\u00ednea de defensa contra una amenaza cultural existencial. Como se\u00f1al\u00f3 Slavoj \u017di\u017eek en\u00a0<em>El sublime objeto de la ideolog\u00eda<\/em>: &#8220;Cuanto m\u00e1s discutimos el impacto de la correcci\u00f3n pol\u00edtica, m\u00e1s perdemos de vista las luchas econ\u00f3micas reales. Esta distracci\u00f3n ayuda a la alt-right a evitar involucrarse con problemas tangibles de explotaci\u00f3n capitalista y dificultades econ\u00f3micas y desigualdad racial. Paul Mason, en\u00a0<em>el postcapitalismo<\/em>, agreg\u00f3: &#8220;La teor\u00eda de la conspiraci\u00f3n del &#8220;marxismo cultural&#8221; es un intento de reducir fen\u00f3menos sociales complejos a narrativas simplistas e infundadas&#8221;.<\/p>\n<p>Vamos a darle sentido a la ret\u00f3rica de echar espuma por la boca.<\/p>\n<p>Desde una perspectiva socialista, la apropiaci\u00f3n del marxismo cultural es una distracci\u00f3n deliberada y calculada de las dificultades y verdades que enfrentan los trabajadores. Al centrarse en las batallas culturales, sirve a los intereses de la clase dominante al impedir que la clase trabajadora reconozca su propio poder. Mientras tanto, la clase capitalista contin\u00faa explotando la mano de obra, acumulando riqueza y consolidando el poder, en gran medida sin ser desafiada por una poblaci\u00f3n fragmentada y cansada.<\/p>\n<p>Rosa Luxemburg sosten\u00eda que &#8220;lo m\u00e1s revolucionario que se puede hacer es siempre proclamar en voz alta lo que est\u00e1 pasando&#8221;. Por lo tanto, argumentamos que la verdadera lucha no es sobre la cultura o la identidad, sino sobre qui\u00e9n controla la riqueza generada por la clase trabajadora. El enfoque no debe estar en luchar contra los enemigos culturales imaginarios de las conspiraciones ficticias, sino en que la clase trabajadora se organice para liquidar el sistema capitalista que los explota.<\/p>\n<p>Este mito de la derecha alternativa es una herramienta conveniente, aunque peligrosa, para que la clase dominante ataque a la clase trabajadora, manteni\u00e9ndonos divididos y distra\u00eddos. Al promover el miedo al cambio cultural, la clase capitalista puede evitar la responsabilidad por la explotaci\u00f3n econ\u00f3mica y la desigualdad que el capitalismo perpet\u00faa.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Qui\u00e9n mancha gana<\/strong><br \/>\nLas t\u00e1cticas utilizadas por la alt-right para promover la narrativa del marxismo cultural son una derivaci\u00f3n directa de la t\u00e1ctica de propaganda fascista del siglo XX de buscar chivos expiatorios con el alarmismo. Manchas y vitriolo, menos sangre y tierra, m\u00e1s mierda y bilis. Los estados fascistas prosperaron con el temor y el miedo al enemigo externo, ya fueran otras naciones, comunistas, una minor\u00eda o inmigrantes, todo esto sirvi\u00f3 para unificar su base y justificar la violencia pol\u00edtica extrema. Al posicionarse como defensores de los valores tradicionales &#8220;blancos&#8221; contra una supuesta embestida cultural de las hordas incognoscibles y los paganos, buscan reunir a los individuos descontentos en torno a una identidad nacionalista y una visi\u00f3n excluyente.<\/p>\n<p>En\u00a0<em>El mito del judeo-bolchevismo en Europa<\/em>, Paul Hanebrink, profesor asociado de historia en la Universidad de Rutgers, se\u00f1ala que &#8220;durante gran parte del siglo XX, Europa estuvo obsesionada por la amenaza del mito judeo-bolchevismo&#8221;. Examina la narrativa infundada y da\u00f1ina que conecta falsamente el juda\u00edsmo con el bolchevismo. Este mito surgi\u00f3 en la Europa de principios del siglo XX y afirmaba falsamente que el pueblo jud\u00edo estaba detr\u00e1s del ascenso del &#8220;comunismo&#8221; ruso. La teor\u00eda de la conspiraci\u00f3n se emple\u00f3 como herramienta de propaganda para justificar pol\u00edticas y acciones antisemitas, contribuyendo a la persecuci\u00f3n de las comunidades jud\u00edas y apoyando a los reg\u00edmenes autoritarios. Subraya el impacto del mito en la pol\u00edtica y la sociedad europeas, demostrando c\u00f3mo estas narrativas da\u00f1inas pueden distorsionar la percepci\u00f3n p\u00fablica y alimentar la discriminaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El fascismo se basa en una mentalidad de &#8220;nosotros contra ellos&#8221;, raz\u00f3n por la cual el uso del &#8220;marxismo cultural&#8221; por parte de la alt-right como un hombre del saco es tan efectivo. Les permite presentarse como la \u00faltima l\u00ednea de defensa contra un apocalipsis cultural, al tiempo que promueven la intolerancia, la exclusi\u00f3n y la violencia. Como observ\u00f3 la te\u00f3rica pol\u00edtica Hannah Arendt en\u00a0<em>Los or\u00edgenes del totalitarismo<\/em>, &#8220;la esencia del totalitarismo no es simplemente un sistema de gobierno, sino un estado mental que se basa en el miedo y el odio para unirse y controlar&#8221;. El enfoque de la alt-right no es nuevo; Es una forma reciclada de demagogia utilizada para mantener el control a trav\u00e9s de la divisi\u00f3n y el miedo.<\/p>\n<p>Este enfoque sirve en \u00faltima instancia a los intereses de la clase capitalista, ya que al promover el conflicto cultural, les permite seguir explotando el trabajo y amasando riqueza sin enfrentarse a la unidad de resistencia.<\/p>\n<p>El socialismo ofrece un mundo en el que la riqueza que creamos juntos se utiliza para satisfacer nuestras necesidades, no para enriquecer a unos pocos privilegiados. Se trata de una sociedad futura en la que trabajemos de forma cooperativa, en la que los recursos se compartan de forma equitativa.<\/p>\n<p>Los socialistas tienen una comprensi\u00f3n clara del desaf\u00edo al que nos enfrentamos y rechazamos las falsas narrativas vendidas por la derecha alternativa, otros actores de mala fe y sus aliados. Es esencial reconocer que la verdadera lucha no es por la cultura, sino por el poder y el control econ\u00f3mico. Al desmantelar el sistema capitalista, creamos una sociedad en la que se celebra la diversidad cultural y en la que todas las personas tienen la oportunidad de participar plenamente en la configuraci\u00f3n del mundo que les rodea.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.worldsocialism.org\/spgb\/socialist-standard\/2020s\/2024\/no-1443-november-2024\/what-the-heck-is-cultural-marxism\/\"><strong>\u00a0<\/strong><strong>Partido Socialista de Gran Breta\u00f1a<\/strong><\/a><\/p>\n<p>(Socialist Standard, noviembre de 2024)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es posible que lo hayas visto en un torpe globo de di\u00e1logo de wojack a trav\u00e9s de un grupo de Facebook o en Twitter, m\u00e1s que probablemente en un meme de 4chan, pero la frase de moda &#8220;Marxismo cultural&#8221; ha entrado en el l\u00e9xico pol\u00edtico. 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