{"id":1882,"date":"2019-04-26T15:22:29","date_gmt":"2019-04-26T14:22:29","guid":{"rendered":"https:\/\/wsm.prolerat.org\/?page_id=1882"},"modified":"2019-04-26T15:22:29","modified_gmt":"2019-04-26T14:22:29","slug":"no-seais-ni-lideres-ni-seguidores","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.worldsocialism.org\/wsm\/no-seais-ni-lideres-ni-seguidores\/","title":{"rendered":"No se\u00e1is ni l\u00edderes ni seguidores"},"content":{"rendered":"\n<p>La frase griega &#8220;an-archon&#8221; o &#8220;ausencia de l\u00edderes&#8221;\ndi\u00f3 origen a la palabra &#8220;anarqu\u00eda&#8221;. Sin embargo, para la\nmayor\u00eda de la gente &#8220;anarqu\u00eda&#8221; significa caos, o\ndesorden. Su razonamiento se basa en el supuesto de que sin l\u00edderes\nno puede existir civilizaci\u00f3n. Nuestro criterio es bien diferente.\nTanto los l\u00edderes como los seguidores que los crean son los que nos\nest\u00e1n impidiendo alcanzar una verdadera civilizaci\u00f3n global.\nPiensen si no en lo que algunos de estos l\u00edderes han aportado a la\nhumanidad. Hitler, Lenin, Stalin, Pol Pot, Kim Il Sung, Margaret\nThatcher, Mao Tse Tung, Saddam Hussein &#8211; ser\u00eda realmente criminal\nalegar que tales l\u00edderes le han tra\u00eddo alg\u00fan beneficio a la\nespecie humana, y sin embargo todav\u00eda el culto al liderazgo persiste\nobstinadamente. Cualquiera pudiera escribir una lista de &#8220;l\u00edderes\nmalos&#8221;. Pero trate de escribir una lista de &#8220;l\u00edderes\nbuenos&#8221; y vea a donde llega.<\/p>\n\n\n\n<p>El mundo entero est\u00e1 obsesionado con los l\u00edderes y el liderazgo.\nEn los anales del poder, los cargos por corrupci\u00f3n se suceden a los\nesc\u00e1ndalos sexuales, y no parece importar cu\u00e1ntos l\u00edderes\npol\u00edticos, religiosos o de otro tipo sean desenmascarados como\nmentirosos o fraudulentos, nada parece hacer mella en la idea del\nliderazgo como un m\u00e9todo pr\u00e1ctico y fidedigno de organizar los\nasuntos humanos. Las evidencias bien pueden se\u00f1alar lo contrario,\nlos individuos en la vida real pueden ser corruptos a la m\u00e1xima\npotencia, pero a\u00fan se considera que el principio del liderazgo es\nperfectamente v\u00e1lido. \u00bfSuceder\u00e1 esto porque creemos que algunas\npersonas, en su mayor\u00eda hombres, son simplemente superhumanos, o\nporque estamos sobreestimando a unos pocos y subestimando a muchos?<\/p>\n\n\n\n<p>El personaje de historietas &#8220;Superm\u00e1n&#8221; tiene que salvar\na la raza humana tantas veces que seguramente ya debe estar muy\naburrido con su trabajo. En la mayor\u00eda de filmes, libros e\nhistorietas de aventuras, uno o m\u00e1s hombres por lo general nos\nsalvan a todos. Con esta trama cualquiera puede escribir un\nbestseller. Tenemos una obsesi\u00f3n con la figura del &#8220;h\u00e9roe&#8221;,\nquiz\u00e1s conformada modernamente por las ideas Nietzscheanas de la\nperfectibilidad, pero que surgi\u00f3 originalmente en el vac\u00edo dejado\npor la muerte de viejos dioses y anticuadas religiones, y que ha sido\njustificada por la visi\u00f3n algo freudiana de la historia como la\nsecuencia de biograf\u00edas de los grandes l\u00edderes y se\u00f1ores. Todo\nesto contin\u00faa incidiendo en nuestro arte, nuestra imaginaci\u00f3n y\nnuestra pol\u00edtica. \u00a1Si tuvi\u00e9ramos a la persona acertada en el\npoder, todo ser\u00eda mejor!<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfO no? En la naturaleza, cualquier especie que dependiera tan\nfuertemente de ciertos individuos &#8220;heroicos&#8221; para salvarla,\nno durar\u00eda ni un segundo. Los seres humanos somos demasiado\ningeniosos y adaptables para caer en tal trampa; sin embargo, nos\nobligamos a olvidarnos de este hecho para poder persuadirnos a\nnosotros mismos de que necesitamos a los l\u00edderes.<\/p>\n\n\n\n<p>Los humanos somos seres excepcionales. Nuestra propia diversidad\ncomo especie es la clave de nuestro \u00e9xito -si as\u00ed se le puede\nllamar- al dominar a todas las otras especies. Tenemos el cerebro m\u00e1s\ncomplejo de toda la historia de la evoluci\u00f3n de la naturaleza, y al\nintercambiar ideas por medio de nuestra diversidad colectiva (es\ndecir, la sociedad) hemos multiplicado nuestra latente ingeniosidad a\nun nivel elevado. En uno o dos segundos geol\u00f3gicos, hemos descendido\ndel \u00e1rbol, nos hemos dado un nombre, aprendido a producir alimentos\nen abundancia y enviado naves espaciales a explorar nuestro sistema\nplanetario.<\/p>\n\n\n\n<p>No est\u00e1 nada mal para un mono poco prometedor y enclenque, calvo\ny sordo, con mala visi\u00f3n y sin sentido del olfato. A nadie se le\nhubiera ocurrido apostar por nosotros en la edad del Plioceno.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora dominamos el mundo. \u00bfPero estamos cuid\u00e1ndolo\napropiadamente? Es obvio que no. El resto de las especies animales\nest\u00e1n a nuestra merced, y las estamos extinguiendo. \u00bfY estamos\nconformes? No, no lo estamos. \u00bfY podemos detener la destrucci\u00f3n de\ntodo lo que nos rodea? No, no podemos. \u00bfQu\u00e9 nos sucede?<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La era de la post-escasez<\/h3>\n\n\n\n<p>Es que no podemos dejar el pasado atr\u00e1s. S\u00ed, es verdad que\nsiempre hemos tenido que luchar muy duro para poder sobrevivir. S\u00ed,\nes verdad que hemos sufrido el esclavismo de un tipo u otro, y s\u00ed,\nes verdad que hemos sido dominados por sacerdotes, reyes y\npresidentes durante toda nuestra historia escrita. Estamos en una\nnueva era ahora, la era de la post-escasez, y ya no necesitamos\nseguir luchando, pero todav\u00eda no nos hemos dado cuenta de ello.\nTodav\u00eda creemos que debemos dominarlo todo, incluy\u00e9ndonos a\nnosotros mismos. Nuestros sistemas sociales, nuestra conducta,\nnuestras ideas se basan todos en la inevitabilidad de la competencia\npor las riquezas y el favoritismo, en la necesidad de tener l\u00edderes\ny seguidores. Todav\u00eda estamos hipnotizados por el fulgor hist\u00f3rico\ndel poder y la dominaci\u00f3n, embaucados por los suaves e insistentes\ntonos de nuestros l\u00edderes, que nos hacen creer que ellos y sus\nsecuaces son tan inevitables como las estrellas en el cielo, que el\nliderazgo, y el poder detras de \u00e9l, y la lucha por \u00e9l, son tan\nnaturales como el nacimiento de un ni\u00f1o, la actividad sexual o la\nmuerte. As\u00ed es el mundo, dice la gente, incluso Darwin as\u00ed lo dijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero \u00e9l no dijo eso en realidad. No hay nada en el cerebro humano\nque lo predisponga a la sumisi\u00f3n. Como tampoco existe una gl\u00e1ndula\nde &#8220;tengo que dominar&#8221;. Los intentos de algunos mal\nllamados Darwinistas sociales de justificar nuestra terrible opresi\u00f3n\ncomo algo natural y correcto, han sido desacreditados desde hace ya\nmucho tiempo, mientras que los intentos de algunos socio-bi\u00f3logos de\nhacer exactamente lo mismo tambi\u00e9n han sido atacados severamente.\nPensar, como hicieron los Darwinistas sociales, que la evoluci\u00f3n es\nexclusivamente un proceso de competencia despiadada, significa\nignorar las t\u00e1cticas alternativas y cooperativas que la naturaleza\ntambi\u00e9n emplea, mientras que sugerir, como hacen los sociobi\u00f3logos,\nque nuestros genes bien pueden dictar nuestra conducta y por tanto,\nnuestra cultura (incluyendo la cultura del liderazgo) significa\nsimplemente acomodarnos en un extremo de ese viejo balanc\u00edn: el\ndebate Naturaleza VS Educaci\u00f3n, con la esperanza de que la persona\nsentada en el otro extremo se caiga.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero aunque no existe nada natural en nuestra condici\u00f3n social,\ntampoco existe nada antinatural. Mientras que la evoluci\u00f3n provoca\nuno u otro grupo de patrones de conducta en otras especies, nosotros\nposeemos la capacidad, e incluso, la obligaci\u00f3n, de hacer nuestros\npropios cambios conscientemente. En el pasado hemos cambiado\nsuficientes veces de acuerdo a como lo han exigido las\ncircunstancias. En esta nueva era de post-escac\u00e9s, podemos y debemos\nadaptarnos nuevamente, esta vez en beneficio de todo el planeta.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada uno de nosotros puede ser nuestro propio l\u00edder. El mayor\ndomino es aquel que se ejerce sobre uno mismo. Nuestro mundo\ncapitalista, controlado por unos pocos ricos y sus peones, ha hecho\ntodo lo posible para arrebatarnos las mismas cosas que nos hacen una\nespecie tan excepcional -la iniciativa, la experimentaci\u00f3n, la\nimaginaci\u00f3n, la diversidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la sociedad no nos puede aplastar, pues se est\u00e1 causando sus\npropias heridas. Los ricos necesitan que seamos inteligentes para\npoder hacer funcionar su sistema de acumulaci\u00f3n de riquezas, pero\ntratan de mantenernos sometidos por medio de la intimidaci\u00f3n y\ntrat\u00e1ndonos como ni\u00f1os. Pero esto no funcionar\u00e1 eternamente, aun\ncuando parezca que est\u00e9 funcionado en estos momentos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los l\u00edderes a quienes se nos pide que apoyemos, y a veces\nelijamos, no son m\u00e1s que un mito, creado y mantenido por los propios\nl\u00edderes. Son un mal ejemplo de honestidad, integridad, e incluso de\nhumanidad. No les interesa la verdad, la justicia ni ninguno de los\ngrandilocuentes principios de los que alardean. Ellos existen, han\nexistido, y existir\u00e1n siempre, con un solo objetivo: engordar sus\nbolsillos y vaciar los nuestros. Son par\u00e1sitos del cuerpo social,\nindeseables, innecesarios y destructivos. Seguir a los l\u00edderes\nsignifica entregar vuestro coraz\u00f3n en bandeja de plata, con cuchillo\ny tenedor incluidos. Es una admisi\u00f3n de derrota, la aceptaci\u00f3n de\nque sois unos inadecuados. Es un acto de sumisi\u00f3n y de hecho, un\nacto de cobard\u00eda, poco digno del ser humano.<\/p>\n\n\n\n<p>El negarse a seguir a los l\u00edderes es un acto liberador, un paso\nque todav\u00eda la clase obrera no ha tomado. Cuando nos demos cuenta de\nque el mundo de la post-escasez puede funcionar eficaz y sanamente\npor medio de la cooperaci\u00f3n democr\u00e1tica, de que nuestras vidas\nser\u00edan mucho mejores sin los estados, gobiernos, la polic\u00eda y todas\nlas trampas del liderazgo, entonces estaremos en condiciones de dar\nese paso colectivamente. Y entonces presenciaremos una revoluci\u00f3n\nsin precedentes en la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>El Partido Socialista no tiene l\u00edderes, ni de palabra ni de\nhecho. Ni el socialismo ni nosotros funcionar\u00eda de esa forma. Todas\nlas decisiones se toman con un voto com\u00fan, toda la administraci\u00f3n\nes leg\u00edtima y abierta a inspecciones, y todo trabajo es voluntario.\nNinguno de nosotros es perfecto, y por eso la democracia funciona\nmejor que el liderazgo. Los errores de una persona no constituyen\ndesastres para la mayor\u00eda. Los intereses personales no cuentan. No\nexiste el poder. Los socialistas son sus propios l\u00edderes, y no\nsiguen a nadie excepto a s\u00ed mismos.<\/p>\n\n\n\n<p>El Socialismo -la propiedad com\u00fan en una democracia global y sin\nl\u00edderes- no podr\u00eda funcionar con personas que no desean o no pueden\npensar por s\u00ed mismas, que no son capaces de aceptar\nresponsabilidades, o de cooperar, pero afortunadamente no tiene que\nhacerlo. Los seres humanos est\u00e1n por encima de eso. Podemos pensar,\ny podemos cooperar, y no necesitamos que los fan\u00e1ticos de la Derecha\nnos digan que no valemos nada, como tampoco necesitamos que nos\nrescate una &#8220;heroica&#8221; y poco confiable vanguardia de\nIzquierda.<\/p>\n\n\n\n<p>En el &#8220;Hamlet&#8221; de Shakespeare, Polonio le aconseja a\nLaertes: &#8220;No pidas prestado ni prestes.&#8221; Los socialistas,\nal tener que cargar con el sistema monetario de todas formas,\nofrecer\u00edan en su lugar el siguiente mandamiento: &#8220;No se\u00e1is ni\nl\u00edderes ni seguidores&#8221;. As\u00ed que la pr\u00f3xima vez que os pidan\nvotar por un l\u00edder, haceos un gran favor. No vot\u00e9is.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La frase griega &#8220;an-archon&#8221; o &#8220;ausencia de l\u00edderes&#8221; di\u00f3 origen a la palabra &#8220;anarqu\u00eda&#8221;. Sin embargo, para la mayor\u00eda de la gente &#8220;anarqu\u00eda&#8221; significa caos, o desorden. 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