{"id":1767,"date":"2019-04-25T15:25:45","date_gmt":"2019-04-25T14:25:45","guid":{"rendered":"https:\/\/wsm.prolerat.org\/?page_id=1767"},"modified":"2019-04-25T15:25:45","modified_gmt":"2019-04-25T14:25:45","slug":"la-leyenda-de-marx-o-engels-el-fundador","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.worldsocialism.org\/wsm\/la-leyenda-de-marx-o-engels-el-fundador\/","title":{"rendered":"La leyenda de Marx o \u201cEngels el fundador&#8221;"},"content":{"rendered":"\n<p>Fuente:\nRubel prepar\u00f3 originalmente su \u201cGesichtspunkte zum thema \u2018Engels\nals Begr\u00fcnder\u2019\u201d como art\u00edculo en alem\u00e1n para la\n\u201cInternationale wissenschaftliche Engels-Konferenz\u201d de mayo de\n1970 en Wuppertal, pero lo public\u00f3 primero en franc\u00e9s en 1972 como\n\u201cLa L\u00e9gende de Marx ou Engels foundateur\u201d in \u00c9tudes de\nMarxology, S\u00e9rie S, No. 5. Socialisme: Science et Ethique. Esta\nversi\u00f3n fue traducida del franc\u00e9s por Rob Lucas para \u201cMarx Myths\nand Legends\u201d y est\u00e1 cubierto por la Creative Commons\nAttribution-NonComercial-NonDerivatives Licence 2.0.<br>\nNota del\nautor<br>\n<br>\nEn mayo de 1970, con ocasi\u00f3n del CL aniversario del\nnacimiento de Friedrich Engels, el pueblo de Wuppertal organiz\u00f3 una\nconferencia cient\u00edfica internacional. Se reunieron en ella 50\nespecialistas de m\u00e1s de diez pa\u00edses europeos, as\u00ed como de Israel y\nEstados Unidos. Se entregaron a la tarea de valorar la investigaci\u00f3n\nmoderna del personaje que, junto con su amigo Karl Marx, es\nconsiderado uno de los fundadores del \u201cMarxismo\u201d. Invitado a\nparticipar en esta conferencia, trat\u00e9 de remitir como texto para la\ndiscusi\u00f3n una serie de tesis cr\u00edticas centradas en la\nresponsabilidad de Engels para la fundamentaci\u00f3n de la ideolog\u00eda\ndominante del siglo XX, el \u2018Marxismo\u2019. Me pareci\u00f3 normal y\nurgente compartir mis reservas cr\u00edticas, en el contexto de una\nreuni\u00f3n m\u00e1s \u201ccient\u00edfica\u201d que conmemorativa, ante un p\u00fablico\ninformado de los problemas de la evoluci\u00f3n de las ideas en relaci\u00f3n\ncon los sucesos y movimientos insurgentes que han marcado al siglo\nXX. Por tanto, present\u00e9 a los organizadores un documento de ocho\npuntos, escrito en alem\u00e1n, que hab\u00eda titulado \u201cGesichtspunkte sum\nthema \u2018Engels als Begr\u00fcnder\u2019\u201d.<br>\n<br>\nPara mi sorpresa, a\nmi llegada a Wuppertal, fui recibido por los funcionarios\norganizadores de la conferencia, quienes me informaron que se\nencontraban en un predicamento: mis colegas sovi\u00e9ticos y de Alemania\nOriental, que se hab\u00edan sentido ofendidos personalmente al leer mis\n\u201cPuntos de vista\u201d, estaban amenazando con abandonar la\nconferencia \u00a1si mi contribuci\u00f3n no era retirada del debate! Despu\u00e9s\nde laboriosas negociaciones llegamos a un acuerdo sobre una f\u00f3rmula\nque al parecer calmar\u00eda la irritaci\u00f3n de estos representantes\n\u201ccient\u00edficos\u201d de los pa\u00edses \u201csocialistas\u201d: los textos no\nser\u00edan le\u00eddos desde la plataforma, sino meramente comentados y\ndiscutidos. Ser\u00eda tentador referir los detalles del debate si las\nobjeciones hubieran ameritado el calificativo de \u201ccient\u00edficas\u201d,\ny si el comportamiento de ciertos participantes no se hubiera\ntraducido en una negativa clara a entrar en una discusi\u00f3n que\namenazaba con poner en tela de juicio el alcance de las posiciones\ndel \u201cmarxismo-leninismo\u201d. Al mismo tiempo, esta negativa\nobstinada si no insultante, fue suficiente para confirmar a los ojos\ndel observador imparcial la cr\u00edtica fundamental que puede hacerse de\neste concepto de \u201cMarxismo\u201d, el uso err\u00f3neo del cual era\nprecisamente lo que denunciaba en mis \u201cPuntos de vista\u201d.1<br>\n<br>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nEl ep\u00edlogo de esta conferencia fue hacer destacar la s\u00f3lida\nfundamentaci\u00f3n de una cr\u00edtica que, en la forma de una simple\nreflexi\u00f3n sem\u00e1ntica, de hecho representaba una defensa de la teor\u00eda\nsocial de Marx en oposici\u00f3n a la mitolog\u00eda marxista. Como se\ndesenvolvieron las cosas, los organizadores no tuvieron miedo de\nevitar las reglas elementales de la pol\u00edtica editorial respetada\ngeneralmente en las democracias \u201cburguesas\u201d: el texto (remitido a\nsolicitud de los funcionarios) no fue incluido en el volumen de las\ncontribuciones coleccionadas que fueron remitidas antes de la\nconferencia2. Habent sua fata libelliz3 [Pro captu lectoris habent\nsua fata libelli: Seg\u00fan la capacidad del lector, los libros tienen\nsu destino. (T.)]<br>\n<br>\nPresentamos aqu\u00ed una traducci\u00f3n del\ntexto rechazado por la conferencia de Wuppertal, con algunos\ncomentarios aclaratorios.<br>\nPuntos de vista sobre el tema de\n\u201cEngels el Fundador\u201d<br>\n<br>\nPara el triunfo final de las\nideas expuestas en el Manifiesto, Marx confi\u00f3 solamente en el\ndesarrollo intelectual de la clase obrera, como necesariamente ten\u00eda\nque acontecer de la acci\u00f3n y la discusi\u00f3n unidas.<br>\n<br>\nF.\nEngels, Prefacio a la edici\u00f3n alemana, de 1890, del Manifiesto\ncomunista<br>\n<strong>I<\/strong><br>\n<br>\nEl\nmarxismo no entr\u00f3 al mundo como producto aut\u00e9ntico de la manera de\npensar de Karl Marx, sino que fue concebido en la mente de Friedrich\nEngels. En la medida en que el t\u00e9rmino \u2018marxismo\u2019 encubre un\nconcepto racional, no es Marx sino Engels quien lleva la\nresponsabilidad, y si hoy el argumento de Marx retiene la prioridad,\nest\u00e1 relacionado principalmente con problemas para los cuales Engels\nno encontr\u00f3 m\u00e1s que una soluci\u00f3n parcial, o de los cuales no se\nocup\u00f3. Por tanto, si es que se pueden resolver estos problemas, s\u00f3lo\npodr\u00e1 hacerse con la ayuda del propio Marx. Esto no significa de\nning\u00fan modo que deba excluirse a Engels de la discusi\u00f3n, sino que\nes leg\u00edtimo poner en tela de juicio la medida en que \u00e9l debe\ntomarse en cuenta en cualesquiera tratos con los escritos de Marx que\nescaparon a su atenci\u00f3n. En t\u00e9rminos m\u00e1s generales la interrogante\npuede formularse as\u00ed: \u00bfcu\u00e1les son los l\u00edmites de la competencia\nde Engels en su papel como el incuestionable ejecutor del legado\nintelectual de Marx, al cual seguimos recurriendo para dilucidar los\nproblemas materiales y \u00e9ticos de nuestro tiempo?<br>\n<strong>II<\/strong><br>\n<br>\nEsta\ninterrogaci\u00f3n debe examinar un problema central: el de la relaci\u00f3n\nintelectual entre Marx y Engels, \u201cfundadores\u201d de una colecci\u00f3n\nde conceptos ideol\u00f3gicos y pol\u00edticos agrupados artificialmente bajo\nel nombre de \u2018marxismo\u2019. El hecho de que deba hacerse esta\npregunta revela un fen\u00f3meno caracter\u00edstico de nuestra \u00e9poca, que\npodr\u00eda llamarse ahora \u201cel mito del siglo XX\u201d. Debi\u00e9ramos\nrecordar que los \u201cfundadores\u201d evocaron en ocasiones la\ninterpretaci\u00f3n mitol\u00f3gica para poner de relieve el car\u00e1cter\npeculiar de su amistad y colaboraci\u00f3n intelectual. Marx no lo hac\u00eda\ncon iron\u00eda cuando invocaba el ejemplo de los \u201cDioscuros\u201d o el de\nOrestes y P\u00edlades, mientras Engels se mofaba del rumor seg\u00fan el\ncual \u201cAhriman-Marx\u201d hab\u00eda guiado al descarriado\n\u201cOrmuzd-Engels\u201d4. Hay igualmente una tendencia opuesta, con\nesfuerzos cada vez m\u00e1s crecientes de oponer Marx a Engels: el\nprimero ser\u00eda el \u2018verdadero\u2019 fundador, y el segundo quedar\u00eda\nreducido al rango de mero \u2018pseudo-dial\u00e9ctico\u20195.<br>\n<strong>III<\/strong><br>\n<br>\nCualquier\ninvestigaci\u00f3n en la relaci\u00f3n entre Marx y Engels est\u00e1 destinada de\nantemano a fracasar si no se empieza por hacer a un lado la leyenda\nde la \u2018fundaci\u00f3n\u2019 y no se toma como punto de partida\nmetodol\u00f3gico la apor\u00eda del concepto de Marxismo. Se le acredita a\nKarl Korsch, que hace veinte a\u00f1os, en el umbral de una revisi\u00f3n\nradical de sus posiciones intelectuales, el haber intentado realizar\nuna cr\u00edtica del marxismo que equival\u00eda a una declaraci\u00f3n de\nguerra. Sin embargo, Korsch sencillamente no se atrevi\u00f3 a cometer el\nacto de eliminar el concepto de Marxismo y sus residuos mitol\u00f3gicos.\nLejos de eso, trat\u00f3 de remontar esta dificultad usando artificios\nling\u00fc\u00edsticos destinados a conservar y salvar los \u201celementos\nimportantes de la doctrina Marxista\u201d con miras a la \u201creconstrucci\u00f3n\nde una teor\u00eda y una pr\u00e1ctica revolucionarias\u201d. En sus \u201cTen\nTheses on Marxism Today\u201d (\u201cDiez tesis sobre el marxismo actual\u201d)\nKorsch pasa indiscriminadamente de hablar de la \u201cense\u00f1anza de Marx\ny de Engels\u201d a la \u201cdoctrina Marxista\u201d, o a la \u201cdoctrina de\nMarx\u201d, o al \u201cMarxismo\u201d, y as\u00ed sucesivamente6. En la quinta\ntesis, relativa al asunto de los precursores, fundadores y\ncontinuadores del movimiento socialista, Korsch llega incluso a\nomitir el nombre de Engel, \u00a1el alter ego de Marx! Sin embargo, no\nandaba lejos de la verdad cuando escribi\u00f3:<br>\n<br>\n\u201cHoy, todos\nlos intentos por re-establecer la doctrina Marxista en su conjunto y\nen su funci\u00f3n original de teor\u00eda de la revoluci\u00f3n social de las\nclases trabajadoras son utop\u00edas reaccionarias\u201d.<br>\n<br>\nKorsch\nbien pudo haber hablado, y con m\u00e1s exactitud, de las \u201cabsurdas\nmitolog\u00edas\u201d en lugar de \u201cutop\u00edas reaccionarias\u201d.<br>\n<strong>IV<\/strong><br>\n<br>\nEn\nvista de la imposibilidad de definir racionalmente el significado del\nconcepto de Marxismo, parece l\u00f3gico abandonar la palabra misma, no\nimporta cu\u00e1n com\u00fan y universalmente sea empleada. Este t\u00e9rmino,\ndegradado hasta el punto de ser una consigna mistificadora, llev\u00f3\ndesde su nacimiento el estigma del oscurantismo. Marx se esforz\u00f3 por\ndeshacer esto cuando, en los \u00faltimos a\u00f1os de su vida, su reputaci\u00f3n\nhab\u00eda roto el muro de silencio erigido en torno de su obra, y\nefectu\u00f3 esta declaraci\u00f3n categ\u00f3rica: \u201cce qu\u2019il y a de certain\nc\u2019est que moi, je ne suis pas Marxiste\u201d7 (\u201clo cierto es que yo\nno soy marxista\u201d). Por revelador que sea, el hecho de que Engels\nhaya legado esta advertencia a la posteridad no lo releva de la\nresponsabilidad de haber ca\u00eddo en la tentaci\u00f3n de prestar el sello\nde su autoridad a este t\u00e9rmino injustificable. Bajo la carga de ser\nel guardi\u00e1n y el perpetuador de una teor\u00eda, en cuya elaboraci\u00f3n\nadmiti\u00f3 no haber contribuido sino en modesta parte8, y glorificando\nel nombre de Marx en un intento por reparar el da\u00f1o, Engels\ninadvertidamente promovi\u00f3 la g\u00e9nesis de una superstici\u00f3n, cuyas\nconsecuencias negativas \u00e9l no pudo haber conocido. Hoy, a sesenta\na\u00f1os de su muerte, sus esfuerzos son perfectamente claros. Cuando\nEngel decidi\u00f3 apropiarse los t\u00e9rminos \u2018marxista\u2019 y \u2018marxismo\u2019\nde sus adversarios para cambiar un nombre hostil en un nombre de\nhonor, muy dif\u00edcilmente pudo haber esperado que, mediante este gesto\nde desaf\u00edo (\u00bfo de resignaci\u00f3n?), se habr\u00eda convertido en el\npadrino de una mitolog\u00eda destinada a dominar el siglo XX.<br>\n<strong>V<\/strong><br>\n<br>\nSe\npuede seguir el rastro de la g\u00e9nesis del mito marxista hasta los\nconflictos dentro de la Internacional. La necesidad de arrojar el\nabuso al oponente y sus partidistas hizo a los \u201canti-autoritarios\u201d,\ncon Bakunin a la cabeza, lo suficientemente inventivos como para\ncrear t\u00e9rminos tales como \u2018marxitas\u2019, \u2018marxistas\u2019 y\n\u2018marxismo\u2019. Poco a poco en los disc\u00edpulos de Marx en Francia se\nfue desarrollando el h\u00e1bito de aceptar estas denominaciones que\nellos no hab\u00eda creado y que los destinaron a ser distinguidos de las\notras facciones socialistas, de modo que finalmente estos t\u00e9rminos\nse volvieron etiquetas pol\u00edticas e ideol\u00f3gicas. De ah\u00ed en adelante\ns\u00f3lo la autoridad de Engels fue necesaria para sancionar el uso de\nestos t\u00e9rminos, cuya ambig\u00fcedad tal vez no era evidente para\nquienes los usaban. Engels fue hostil a su uso desde el principio;\nsab\u00eda mejor que nadie que corr\u00eda el riesgo de corromper la\nsignificaci\u00f3n profunda de una ense\u00f1anza que se deb\u00eda haber\nconsiderado la expresi\u00f3n te\u00f3rica de un movimiento social y de\nninguna manera una doctrina inventada por un individuo para beneficio\nde una \u00e9lite intelectual. Su resistencia no mengu\u00f3 hasta que, en\n1889, el disenso entre, por un lado los \u2018posibilistas\u2019, los\n\u2018blanquistas\u2019 y los \u2018broussistas\u2019, y por el otro los\n\u2018colectivistas\u2019 y los \u2018guesdistes\u2019 amenazaron con causar una\nruptura en el movimiento en Francia, amenazaron con causar una\nruptura en el movimiento en Francia, a resultas de la cual cada\nfacci\u00f3n decidir\u00eda organizar su propio Congreso Internacional de\nTrabajadores. Es obvio el predicamento de Engels; \u00e9l trat\u00f3 de\nevitar el peligro de confusi\u00f3n y de corrupci\u00f3n verbal e ideol\u00f3gica\nusando comas invertidas para hablar de \u201cMarxistas\u201d y de\n\u201cMarxismo\u201d, y aludiendo a \u201clos llamados Marxistas\u201d. Cuando\nPaul Lafargue expres\u00f3 su aprehensi\u00f3n al ver que su grupo pasaba por\nuna \u201cfacci\u00f3n\u201d entre los dem\u00e1s del Movimiento de los\nTrabajadores, Engels replic\u00f3 que \u201cnosotros nunca los hemos llamado\na ustedes de otro modo que \u2018los llamados Marxistas\u2019 y yo no s\u00e9\nde que obra manera llamarles. Si tienen ustedes otro nombre tan\nbreve, d\u00edgannoslo y nosotros los llamaremos as\u00ed cumplidamente y con\nplacer\u201d9.<br>\n<strong>VI<\/strong><br>\n<br>\nSi\nNietzsche public\u00f3 Ecce Homo por temor a que un d\u00eda sus disc\u00edpulos\nlo canonizaran por algo que \u00e9l no deseaba, la misma precauci\u00f3n no\npareci\u00f3 necesaria en el caso de Marx, aunque el no hab\u00eda escrito ni\npublicado m\u00e1s que un fragmento de su obra proyectada. Sin embargo,\nel material impreso y el no publicado que hab\u00eda heredado a la\nposteridad equival\u00eda a una prohibici\u00f3n formal y rigurosa en contra\nde ligar su nombre a la causa por la que \u00e9l hab\u00eda luchado, y a una\nense\u00f1anza que, como \u00e9l cre\u00eda, le hab\u00eda sido encargada por la masa\nan\u00f3nima del proletariado moderno. Si Engels hubiera respetado esta\nprohibici\u00f3n como albacea de Marx, y hubiera aplicado su veto al\nabusivo t\u00e9rmino, el esc\u00e1ndalo universal del \u2018marxismo\u2019 nunca\nhabr\u00eda visto la luz del d\u00eda, pero Engels cometi\u00f3 el imperdonable\nerror de apoyar este abuso, y adquiri\u00f3 as\u00ed el dudoso honor de ser\nel primer \u2018Marxista\u2019. Es tentador ver como castigo del destino\nque, crey\u00e9ndose heredero, en realidad fue el fundador\u2014aunque\ninvoluntariamente\u2014del \u2018Marxismo\u2019. La \u201ciron\u00eda de la historia\u201d\na la que Engels le gustaba invocar le hab\u00eda puesto una cruel trampa.\nFue as\u00ed como se convirti\u00f3 en profeta a pesar de s\u00ed mismo cuando al\ncumplir setenta a\u00f1os pronunci\u00f3 las compungidas palabras \u201cMi\ndestino dispuso que yo cosechara el honor y la gloria sembrada por un\nhombre m\u00e1s grande que yo, Karl Marx\u201d10. En su CL aniversario\ndebemos reconocer en Engels el discutible m\u00e9rito y el m\u00e1s dudoso\nt\u00edtulo de \u2018fundador del Marxismo\u2019.<br>\n<strong>VII<\/strong><br>\n<br>\nEn\nla historia del marxismo y el culto a Marx, Engels est\u00e1 en primer\nplano. Estamos familiarizados con los aspectos humano y\ncuasi-religioso de su amistad, lo cual no exige an\u00e1lisis particular.\nPor otro lado, lo que necesita ser examinado \u00edntegramente es el\nefecto de la amistad tanto sobre el propio Marx como sobre sus\nep\u00edgonos y sus disc\u00edpulos distantes. Siempre listo para actuar como\npionero de las teor\u00edas de Marx, Engels expres\u00f3 muchas ideas que\nMarx no pudo, desde luego, aceptar sin cr\u00edtica; el silencio de Marx\npuede explicarse por el deseo de respetar escrupulosamente la\nsolidaridad que ten\u00eda para con su amigo. No podemos confirmar el\ngrado en que debi\u00f3 identificarse con todo lo que Engels dijo o\nescribi\u00f3, pero este es problema secundario, considerando su\nadmiraci\u00f3n reconocida por las dotes intelectuales de su amigo:\ndespu\u00e9s de todo, \u00e9l se consider\u00f3 a s\u00ed mismo disc\u00edpulo de\nEngels11. Eso que Marx no se permiti\u00f3 a s\u00ed mismo se ha vuelto hoy\nun deber estricto: debemos romper el encanto fascinador de esta\nleyenda y determinar el lugar de la obra de Engels en el desarrollo\nde la herencia intelectual del socialismo, en relaci\u00f3n con el\ndestino del movimiento de los trabajadores.<br>\n<strong>VIII<\/strong><br>\n<br>\nSolo\nentendiendo que Engels tuvo las facultades de un fundador podr\u00e1 uno\ncaptar las razones que tuvo para cumplir con los deberes de editor y\nperpetuador de los manuscritos de Marx de modo tal que, hoy m\u00e1s que\nnunca, demanda cierta cr\u00edtica12. Los escritos de Marx a los que\nEngels no hizo caso (entre otros los trabajos preliminares de su\ntesis doctoral, el manuscrito anti-hegeliano de Kreuznach, los\nbosquejos econ\u00f3mico-filos\u00f3ficos de Par\u00eds y de Bruselas, los\nManuscritos Econ\u00f3micos de 1857-1858 (The Grundrisse), los numerosos\ncuadernos y la correspondencia con terceras partes) no s\u00f3lo colocan\nal investigador y al especialista ante problemas de interpretaci\u00f3n\ncompletamente nuevos; tambi\u00e9n erigieron nuevas categor\u00edas y crearon\nnuevas generaciones de lectores que no quedaron satisfechos con la\nfraseolog\u00eda estereotipada de los Marxistas profesionales. El\nimperativo real es el de entender un mundo y vivir y actuar en una\n\u00e9poca en que la ideolog\u00eda, mecanizaci\u00f3n y manipulaci\u00f3n de la\nconciencia son aliados de la violencia pura, para cambiar el mundo en\nun valle de l\u00e1grimas.<br>\n<strong>\u00a7<\/strong><br>\n<br>\nLas\ntesis esbozadas aqu\u00ed constituyen la introducci\u00f3n a un debate cuyo\ntema esencial debe ser el problema del Marxismo como la mitolog\u00eda de\nnuestra era. La cuesti\u00f3n de la medida en que puede hacerse\nresponsable a Engels de la g\u00e9nesis de esta superstici\u00f3n universal\nes secundaria en el grado en que podemos afirmar, si reconocemos la\nense\u00f1anza de Marx \u2018el materialista, que las ideolog\u00edas\u2014entre\nlas cuales debe colocarse el marxismo y sus variantes\u2014no caen del\ncielo, sino que est\u00e1n enlazadas esencialmente a los intereses de\nclase que son al mismo tiempo los intereses del poder. Basta para\nreconocer en Engels al heredero leg\u00edtimo del pensamiento de Marx\ndenunciar en su nombre y en su honor, el \u2018Marxismo\u2019 establecido\ncomo una escuela de confusi\u00f3n y caminos descarriados para nuestra\nedad de hierro.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>M.\nRubel, 1972<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuente: Rubel prepar\u00f3 originalmente su \u201cGesichtspunkte zum thema \u2018Engels als Begr\u00fcnder\u2019\u201d como art\u00edculo en alem\u00e1n para la \u201cInternationale wissenschaftliche Engels-Konferenz\u201d de mayo de 1970 en Wuppertal, pero lo public\u00f3 primero en franc\u00e9s en 1972 como \u201cLa L\u00e9gende de Marx ou Engels foundateur\u201d in \u00c9tudes de Marxology, S\u00e9rie S, No. 5. Socialisme: Science et Ethique. 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