{"id":1221,"date":"2019-03-13T00:47:07","date_gmt":"2019-03-13T00:47:07","guid":{"rendered":"https:\/\/wsm.prolerat.org\/?page_id=1221"},"modified":"2019-03-13T00:47:07","modified_gmt":"2019-03-13T00:47:07","slug":"capitulo-2-en-que-esta-equivocada-la-teoria-feminista","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.worldsocialism.org\/wsm\/capitulo-2-en-que-esta-equivocada-la-teoria-feminista\/","title":{"rendered":"Cap\u00edtulo 2 &#8211; \u00bfEn qu\u00e9 est\u00e1 equivocada la teor\u00eda feminista?"},"content":{"rendered":"\n<p>La\nhistoria del siglo XX en la Gran Breta\u00f1a es de ganancias relativamente\npeque\u00f1as para las mujeres en algunas \u00e1reas de la vida social y\necon\u00f3mica, logradas a un costo enorme para las mujeres que han librado\nla lucha. \u00bfPor qu\u00e9? Un examen del movimiento feminista mostrar\u00e1 que el\nfracaso de las feministas en obtener una liberaci\u00f3n real y duradera es\nresultado directo de fallas en sus an\u00e1lisis de la opresi\u00f3n que sufren\nlas mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy,\nen el movimiento feminista, hay tres o m\u00e1s claras tendencias: el\nfeminismo liberal, el feminismo radical y el feminismo socialista, a\nlas que seguidamente pasaremos revista.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Feminismo liberal<\/h3>\n\n\n\n<p>El\nobjetivo de las feministas liberales es mejorar lo que ya existe, en\nvez de tratar de transformar radicalmente a la sociedad. Detr\u00e1s de este\nobjetivo est\u00e1 la creencia de que las reformas progresistas pueden\nconducir a la igualdad real y significativa de las mujeres sin\nnecesidad de un cambio revolucionario. Los papeles seg\u00fan el sexo, se\nargumenta, son construidos y ense\u00f1ados socialmente\u2014por medio de\ninstituciones sociales como la familia, el sistema educativo y los\nmedios de difusi\u00f3n; por lo tanto, es posible cambiarlos. No se ve la\ndesigualdad sexual como resultado inevitable de las diferencias\nbiol\u00f3gicas o de un particular sistema social, lo cual significa que\npueden ser vencidas, al decir de las feministas liberales cambiando las\nformas en que las personas aprenden a tratarse unas a otras y\neliminando las pr\u00e1cticas discriminatorias mediante leyes al efecto. La\nmeta del feminismo liberal es, por tanto, una distribuci\u00f3n m\u00e1s\nigualitaria de los bienes sociales y econ\u00f3micos\u2014posici\u00f3n social, poder,\nriqueza, etc.\u2014entre los sexos.<\/p>\n\n\n\n<p>John\nStuart Mill y Harrie Taylor Mill, en sus escritos de fines del siglo\nXIX se anticiparon a buena parte del pensamiento feminista liberal de\nhoy en d\u00eda en su obra sobre las mujeres. El an\u00e1lisis de los Mill es\nlimitado porque aunque describen muy l\u00facidamente la opresi\u00f3n de la\nmujer, no consiguen ofrecer una explicaci\u00f3n convincente de por qu\u00e9 es\nque los hombres est\u00e1n en posici\u00f3n de imponer su voluntad a las mujeres\no por qu\u00e9 en general las mujeres aceptan tal estado de cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Para\nJ. S. Mill las mujeres estaban sometidas a los hombres desde los m\u00e1s\nremotos tiempos por su relativa debilidad f\u00edsica: la fuerza era el\nelemento dominante en las sociedades primitivas y con la civilizaci\u00f3n\ns\u00f3lo se ha obtenido el reemplazo de la fuerza f\u00edsica por los\nsentimientos morales como medio de control social. En cierto punto de\nla historia, cuando la humanidad fue capaz de concebir una \u201celevada\nmoralidad\u201d, las relaciones desiguales entre hombres y mujeres, prosigue\nMill, quedaron como un vestigio de los tiempos primitivos. Este\nan\u00e1lisis permiti\u00f3 a los Mill exponer un programa para la emancipaci\u00f3n\nfemenina que requer\u00eda de cambios s\u00f3lo en las esferas legal, pol\u00edtica y\ncultural. En consecuencia, la estructura de clases existente seguir\u00eda\ntal cual, sin cambio alguno, salvo que dentro de una clase dada habr\u00eda\nmayor igualdad entre los sexos. Adem\u00e1s, los Mill no estaban a favor de\nque las mujeres, en la pr\u00e1ctica, tuvieran acceso a todas las ramas de\nla actividad masculina. Argumentaron que todos deb\u00edan tener derecho a\ntrabajar, pero cre\u00edan que mientras las mujeres poseyeran ciertos\nderechos legales, como el derecho a divorciarse, la desobediencia\nmarital, la custodia de los hijos, propiedades, etc., posiblemente\npreferir\u00edan no trabajar ya que preferir\u00edan dedicarse a la procreaci\u00f3n\n(\u00fanica ocupaci\u00f3n en que las mujeres ten\u00edan el monopolio) y a la crianza\nde los hijos (que, se infer\u00eda, era misi\u00f3n necesariamente femenina). Los\nMill pasaron por alto el hecho de que en la \u00e9poca de sus escritos\nmuchas mujeres se ve\u00edan forzadas a salir a trabajar por necesidad\necon\u00f3mica, y que el trabajo de ninguna manera significaba liberaci\u00f3n o\nemancipaci\u00f3n sino m\u00e1s bien el camino al agotamiento, a la p\u00e9rdida de la\nsalud y a la muerte prematura. Cuando Harriet-Taylor Mill escribi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>El poder de devengar un\nsalario es esencial para la dignidad de la mujer en caso de que carezca\nde propiedad personal (<em>The Subjection of Women and the\nEmancipation of Women<\/em> [El sometimiento y la emancipaci\u00f3n de las\nmujeres], Virago, 1983, p. 89),<\/p>\n\n\n\n<p>se\nestaba dirigiendo a una \u00ednfima minor\u00eda de mujeres a las que ella se\nimaginaba como profesionistas, y no a aqu\u00e9llas que se hab\u00edan visto\nobligadas a vender su fuerza de trabajo a los propietarios de las\nf\u00e1bricas en general y a las de hilados y tejidos movidas por una clase\nde trabajo que s\u00f3lo puede calificarse de esclavo, a cambio de salarios\ninsignificantes para no hablar de la p\u00e9rdida de la dignidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Los\nargumentos de los Mill a favor de la emancipaci\u00f3n fueron en esencia\nmorales: la sociedad hab\u00eda llegado a un punto en que era tan irracional\ncomo inaceptable considerar a las mujeres como seres inferiores y esto\ndeb\u00eda reconocerse garantiz\u00e1ndoles plena igualdad jur\u00eddica y pol\u00edtica\nante los hombres. El motor que impulsar\u00eda el cambio consistir\u00eda en\ndespertar la intuici\u00f3n moral de la gente y un proceso de reeducaci\u00f3n\nmoral por el que el pueblo terminar\u00eda por entender&nbsp;\nque\nlas mujeres tienen igual derecho a desempe\u00f1ar cualesquiera actividades\nque condujesen a su realizaci\u00f3n personal. Tales prescripciones no\nrepresentan un ataque fundamental a las relaciones de propiedad o las\nestructuras econ\u00f3micas imperantes, que quedar\u00edan intactas. Fue esta\nclase de liberalismo lo que constituy\u00f3 la parte principal del\nfundamento te\u00f3rico del movimiento sufragista femenino tanto en la Gran\nBreta\u00f1a como en Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin\nembargo, dentro del pensamiento liberal hubo un amplio espectro, que\nvari\u00f3 desde los que limitaban sus demandas a la igualdad de derechos\npol\u00edticos, hasta los que ve\u00edan en \u00e9stos solo una parte de un programa\nm\u00e1s amplio para la emancipaci\u00f3n de la mujer, en el cual inclu\u00edan\ntambi\u00e9n la libertad de las restricciones del matrimonio y el c\u00f3digo\nsexual prevaleciente. Y dentro del movimiento de las mujeres por el\nderecho al voto hubo, se dice, adem\u00e1s del elemento liberal que basaba\nsus razonamientos en las ideas de justicia e igualdad, un elemento que\ncifraba sus argumentos en la viabilidad, lo cual se reduc\u00eda q que las\nmujeres eran diferentes de los hombres. Como madres representaban la\ncustodia de la paz y el ambiente hogare\u00f1o, y estas cualidades femeninas\n\u201cnaturales\u201d pod\u00edan ejercer una influencia ben\u00e9fica sobre la vida\np\u00fablica y el gobierno, en especial porque mucho de lo que antes se\nhac\u00eda dentro de casa ahora podr\u00eda hacerse fuera de la esfera dom\u00e9stica.\nAs\u00ed, por ejemplo, en la Gran Breta\u00f1a, la Liga Pro Trabajo Femenino\n(fundada en 1906 para representar a las mujeres en el Parlamento en\nrelaci\u00f3n con el Partido Laborista) fue descrita como \u201cuna organizaci\u00f3n\npara infundir en la pol\u00edtica el esp\u00edritu materno\u201d. (Esta idea no ha\nsido eliminada hasta la fecha del pensamiento de algunas feministas\ncontempor\u00e1neas, tales como algunas de las mujeres que protestaron en la\nbase a\u00e9rea de Greenham Common, que reclamaron para la mujer el\nmonopolio de las cualidades pac\u00edficas.)<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras\ncontinuaba la lucha de las mujeres por el voto en la Gran Breta\u00f1a, 1903\nvio el nacimiento de una organizaci\u00f3n nueva y m\u00e1s activista, la Uni\u00f3n\nSocial y Pol\u00edtica de Mujeres, USPM (Women\u2019s Social and Political Union:\nWSPU), de Mrs Pankhurst que buscaba centrar la atenci\u00f3n en el objetivo\n\u00fanico de \u201cel voto para las mujeres\u201d. Sin embargo, ni las actividades de\nincluso las sufragistas m\u00e1s animosas ni el tratamiento ultrajante que\nrecibieron de las autoridades bastaron para conquistar ese objetivo. No\nfue sino hasta fines de la Primera Guerra Mundial, que permiti\u00f3 los\ncambios de papeles para muchas mujeres que fueron movilizadas para\ncontribuir al \u201cesfuerzo de la guerra\u201d, que el gobierno les concedi\u00f3 el\nderecho a votar, primero a las mujeres mayores de 30 a\u00f1os de edad en\n1918 (y a todos los hombres de m\u00e1s de 21 a\u00f1os en la misma legislaci\u00f3n)\ny, por \u00faltimo, a todas las mujeres de m\u00e1s de 21 a\u00f1os en 1928.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin\nembargo, la emancipaci\u00f3n pol\u00edtica no trajo consigo la liberaci\u00f3n de las\nmujeres. La revitalizaci\u00f3n del movimiento por la libertad femenina en\nlos a\u00f1os sesenta y setentas dio lugar a una nueva lista de demandas,\nformuladas en las sucesivas Conferencias Nacionales Brit\u00e1nicas Pro\nLiberaci\u00f3n de la Mujer realizadas en 1978. Las demandas fueron las\nsiguientes:<\/p>\n\n\n\n<p>1.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nIgual\nsalario por igual trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>2.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nIguales\noportunidades e igual educaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>3.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nLibertad\nde anticoncepci\u00f3n y aborto a solicitud.<\/p>\n\n\n\n<p>4.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nCuidado\ngratuito de los ni\u00f1os controlado por la comunidad.<\/p>\n\n\n\n<p>5.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nIndependencia\njur\u00eddica y financiera para todas las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>6.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nFin\nde la discriminaci\u00f3n contra las lesbianas.<\/p>\n\n\n\n<p>7.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nPara\ntodas las mujeres libertad contra la intimidaci\u00f3n mediante la amenaza o\npor el uso de la violencia o la coerci\u00f3n sexual, independientemente del\nestatus marital. Abolici\u00f3n de todas las leyes, suposiciones e\ninstituciones que perpetuaban el predominio del hombre y la agresi\u00f3n de\nlos hombres contra las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>Como\nse sugiri\u00f3 en el cap\u00edtulo anterior, se hab\u00eda hecho cierto progreso\nhacia la consecuci\u00f3n de estos objetivos. \u00bfPero qu\u00e9 suceder\u00eda si se\nllegaran a alcanzar todos ellos? \u00bfC\u00f3mo ser\u00eda la nueva sociedad \u201cno\nsexista\u201d?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>i) Igual salario por\nigual trabajo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>De\nlograrse \u00edntegramente este objetivo, implicar\u00eda que los patrones ya no\npodr\u00edan pagar a las mujeres menos dinero por trabajo de igual valor por\nla mera raz\u00f3n de ser mujeres. Tampoco ser\u00eda posible definir algunos\ntrabajos como \u201ctrabajo de mujeres\u201d para justificar el pago de salarios\nmenores. Lo que no implicar\u00eda es que los ingresos de todos ser\u00edan\nigualados. Tampoco afectar\u00eda las ostensivas disparidades de riqueza que\nexisten entre los propietarios y el resto de nosotros, que tiene que\ntrabajar para ganarse la vida: la clase laboral. Continuar\u00eda la\nexplotaci\u00f3n de \u00e9sta aun cuando para algunos trabajadores, en este caso\nlas mujeres, las condiciones mejoraran un poco. La din\u00e1mica del\ncapitalismo es tal que los capitalistas individuales son forzados\nconstantemente a reducir sus costos de producci\u00f3n para mantener su\ncuota del mercado. As\u00ed, con la mejor voluntad del mundo, si fueran\nobligados a poner en ejecuci\u00f3n una legislaci\u00f3n que prescribiera\nsalarios iguales, buscar\u00edan otras maneras de reducir los costos, por\nejemplo, aumentando la velocidad de las m\u00e1quinas, o introduciendo nueva\ntecnolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>ii) Iguales\noportunidades e igual educaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las\nconsecuencias de la puesta en pr\u00e1ctica de esta demanda ser\u00eda que habr\u00eda\nm\u00e1s mujeres en puestos alta categor\u00eda: abogadas, m\u00e9dicas, cient\u00edficas,\nprofesoras universitarias; y ser\u00eda m\u00e1s probable que las mujeres\ningresaran en campos tradicionalmente masculinos, como el de la\nciencia, la ingenier\u00eda y otros de \u00edndole t\u00e9cnica. Tambi\u00e9n significar\u00eda\nque a las mujeres ya no se les negar\u00eda la oportunidad igual de competir\ncon los hombres en el trabajo de miner\u00eda, barrer calles, pelear en la\nguerra o hacer cola con los hombres para cobrar el seguro de desempleo.\nOportunidades iguales e igual educaci\u00f3n no significan en el capitalismo\nigualdad absoluta en toda la sociedad. Mientras tengamos capitalismo,\ntendremos dos clases en la sociedad, la de los trabajadores y la de los\ncapitalistas, y mientras haya dos clases habr\u00e1 desigualdad, aun cuando\ndentro de la clase obrera hubiera mayor igualdad. Oportunidades iguales\nno significan m\u00e1s oportunidades; s\u00f3lo significan el mismo n\u00famero pero\ndistribuido m\u00e1s equitativamente. \u00bfQu\u00e9 habr\u00e1 cambiado en las vidas de la\nmayor\u00eda de los hombres y las mujeres obreros si una mujer es la\npropietaria de la f\u00e1brica o empresa y a ella se vende la fuerza de\ntrabajo en lugar de a un hombre? \u00bfPor qu\u00e9 ser\u00e1 mejor la sociedad si los\nobreros y las obreras compiten entre s\u00ed, sobre cualquier base\nigualitaria, para vender su fuerza de trabajo a cambio de un salario o\nun sueldo, y si todos seguimos excluidos de compartir la riqueza que la\nsociedad podr\u00eda producir de no estar gobernada la producci\u00f3n por el\nincentivo de la ganancia? \u00bfPor qu\u00e9 ser\u00e1 mejor que una mujer ocupe el\nsitial del juez para juzgarnos por quebrantar las leyes del\ncapitalismo; o si es una mujer la que act\u00faa en el Parlamento como\nnuestro \u201crepresentante\u201d que contribuye a aprobar las leyes que afectan\nsignificativamente nuestras vidas pero sobre quien no tenemos ning\u00fan\ncontrol; o que sea una mujer la que dise\u00f1e y construya las armas que se\nusan para matar a nuestros camaradas obreros en defensa del\ncapitalismo? En el capitalismo la igualdad de oportunidades s\u00f3lo puede\nsignificar un sistema de distribuci\u00f3n de bienes escasos; lo cual no\nsignifica oportunidades iguales para que todo individuo,\nindependientemente de su sexo, realice su propio potencial.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>iii) Libertad de\nanticoncepci\u00f3n y aborto a solicitud<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es\ninnegable que el contexto social y econ\u00f3mico prevaleciente las\ndecisiones de las mujeres de tener o no tener hijos suelen ser\nafectadas por consideraciones materiales. \u00bfTendr\u00e9 con qu\u00e9 darle a mi\nhijo una vida decente? \u00bfTener un hijo implicar\u00e1 que deba renunciar a mi\ntrabajo? Las presiones culturales y sociales tambi\u00e9n son importantes:\npor ejemplo, la idea de que a menos que tengan hijos las mujeres no se\nrealizan plenamente o no cumplen con su papel femenino? Las feministas\ncreen que la libertad de elecci\u00f3n de las mujeres mejorar\u00e1 enormemente\nsi pueden determinar m\u00e1s exactamente cu\u00e1ndo y si tendr\u00e1n hijos sabiendo\nque existen medios eficaces de anticoncepci\u00f3n y la posibilidad de\nabortar aut\u00f3nomamente. Tal vez as\u00ed sea, pero ello no afectar\u00e1 las\npresiones sociales, culturales y econ\u00f3micas que influyen en las\ndecisiones que tienen que tomar las mujeres. Vale la pena tener en\nmente que el capitalismo necesita ni\u00f1os, que son la generaci\u00f3n\nsiguiente de obreros. Es posible que en el futuro un n\u00famero importante\nde mujeres del mundo \u201cdesarrollado\u201d decida que son extremadamente\ngrandes los riesgos, las responsabilidades y los costos personales que\nimplica tener hijos. Pero, como veremos en el cap\u00edtulo siguiente,\ncuando consideremos el caso de Rusia, no se permitir\u00e1 que tal tendencia\nprospere ya que amenaza las necesidades del capital.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>iv) Cuidado gratuito de\nlos ni\u00f1os controlado por la comunidad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esta\ndemanda se enlaza claramente con la anterior. La impulsa principalmente\nel deseo de la mujer de verse libre cuando menos de las cargas del\ncuidado de los hijos de modo que puedan ellas tener m\u00e1s libertad para\ncompetir en el mercado de trabajo. De nuevo es importante resaltar que\nlo que se persigue no es la plena emancipaci\u00f3n humana, sino tan s\u00f3lo\nromper las cadenas de la maternidad para aceptar las de la esclavitud\nsalarial. \u00bfEs en realidad m\u00e1s liberador trabajar ocho horas al d\u00eda por\nun sueldo o salario en una oficina o una f\u00e1brica, que pasar la jornada\ncon ni\u00f1os peque\u00f1os y ejecutando labores dom\u00e9sticas? Desde luego, se\npuede argumentar que en realidad es un problema de libertad de\nelecci\u00f3n: esto es, la libertad de escoger si pasar el tiempo cuidando a\nlos hijos o vendiendo nuestra fuerza de trabajo. Pero, en primer lugar,\nla mayor\u00eda de los hombres no tienen esta opci\u00f3n en grado mayor que las\nmujeres y, en segundo lugar, qu\u00e9 clase de elecci\u00f3n es cuando las \u00fanicas\ndos posibilidades son si mejorar nuestro nivel de vida y posiblemente\nla posici\u00f3n personal, yendo a trabajar para ganar dinero o pasar el\ntiempo en casa, con o sin hijos, pero sin dinero para pagar la clase de\nactividades que har\u00edan m\u00e1s satisfactorio ese tiempo. Para la mayor\u00eda de\nla gente la mayor parte del tiempo, simplemente no hay elecci\u00f3n\nposible: la clase obrera, hombres y mujeres, tienen que salir a\ntrabajar, no porque encuentren sus trabajos m\u00e1s o menos satisfactorios\no disfrutables que cualquier otra actividad que pudieran realizar, sino\nporque tienen que hacerlo para proveerse a s\u00ed mismos y a sus familias\nel sustento diario. La provisi\u00f3n del mejor cuidado de los hijos\nfacilita un poco este proceso a los trabajadores beneficiados, pero no\nelimina la necesidad de salir a vender su fuerza de trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>v) Independencia\njur\u00eddica y financiera para todas las mujeres<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cierto\nque la ley tal y como existe contiene muchos art\u00edculos que fijan la\nposici\u00f3n de las mujeres como seres dependientes. Las mujeres casadas,\npor ejemplo, no pueden pedir por derecho propio los beneficios de la\nseguridad social; sus esposos, que son sus proveedores legales, son\nquienes deben reclamarlos. Las leyes fiscales tratan tambi\u00e9n a las\nmujeres como dependientes de los hombres. Sin embargo, estas leyes\nest\u00e1n siendo cambiadas y no ser\u00eda raro que dentro de poco tales\nanacronismos desaparecieran. \u00bfPero tal \u201cindependencia\u201d jur\u00eddica y\nfinanciera significar\u00eda que las mujeres habr\u00edan alcanzado la\nliberaci\u00f3n? Significar\u00eda liberaci\u00f3n en el sentido de que formalmente\nlas mujeres tendr\u00edan una posici\u00f3n igual a la de los hombres pero\nindependiente de \u00e9stos. Pero en la realidad todo cuanto habr\u00e1n logrado\nser\u00e1 que su posici\u00f3n de dependientes de los hombres cambiar\u00e1 por otra\nclase de dependencia\u2014la dependencia directa del sistema capitalista\u2014,\nla de proporcionarles empleo o beneficios. \u00bfQu\u00e9 tan independiente podr\u00e1\nser realmente alguien mientras siga siendo dependiente de los caprichos\ndel sistema econ\u00f3mico capitalista que ha de proporcionarle los medios\nde subsistir? La ilusi\u00f3n de la libertad y la independencia se crea\ndurante los periodos de \u201cpleno\u201d empleo por el hecho de que el\ntrabajador o la trabajadora puede vender su fuerza de trabajo al mejor\npostor o en recompensa por las mejores condiciones de trabajo. En\n\u00e9pocas de recesi\u00f3n econ\u00f3mica y gran porcentaje de desempleo, esta\n\u201clibertad\u201d se manifiesta en toda su falsedad: la clase obrera en su\nconjunto est\u00e1 encadenada a la clase capitalista porque depende de los\ndue\u00f1os de los medios de producci\u00f3n el proporcionarle puestos de\ntrabajo. Y cuando el capital ya no necesita trabajo simplemente despide\na sus obreros: \u00bfcu\u00e1nta independencia tiene entonces el desempleado que\ntiene que depender totalmente de los beneficios otorgados por el Estado?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>vi) Fin de la\ndiscriminaci\u00f3n contra las lesbianas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Este\nser\u00eda un gran logro para las mujeres en tal situaci\u00f3n. Sin embargo, es\nun objetivo demasiado limitado. Los socialistas se proponen construir\nuna sociedad en que ning\u00fan grupo sea tratado inequitativamente por\ncausa de su sexo o su preferencia sexual. Tratar de ponerle fin a la\ndiscriminaci\u00f3n contra los grupos minoritarios dentro del capitalismo no\ntraer\u00e1 consigo la emancipaci\u00f3n en su sentido m\u00e1s amplio, es decir, que\nse tengan los medios para que todo individuo viva una vida, definida en\nsus propios t\u00e9rminos, que valga la pena.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>vii)\nPara todas las mujeres libertad contra la intimidaci\u00f3n mediante la\namenaza o por el uso de la violencia o la coerci\u00f3n sexual,\nindependientemente del estatus marital. Abolici\u00f3n de todas las leyes,\nsuposiciones e instituciones que perpetuaban el predominio del hombre y\nla agresi\u00f3n de los hombres contra las mujeres<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esta\nes una formulaci\u00f3n de lo m\u00e1s amplia del principio, que una demanda real\ne incluye en t\u00e9rminos m\u00e1s generales todas las demandas hechas hasta\nahora, aunque los problemas de violaci\u00f3n y violencia sexual han pasado\na primer plano especialmente entre las feministas radicales.<\/p>\n\n\n\n<p>Las\ndemandas de las feministas liberales son en esencia que la libertad y\nla igualdad sean extendidas a las mujeres. Su creencia es que estos\nideales son alcanzables dentro de la estructura econ\u00f3mica existente con\ns\u00f3lo que haya la voluntad de luchar por ellas, se promulgue la\nlegislaci\u00f3n adecuada y la gente cambie de modo de pensar. De ah\u00ed que se\nlancen a luchas prolongadas y sinceras por lograr tales cambios y en\nrealidad han conseguido algunos triunfos. \u00a1Pero cu\u00e1n poco obtienen con\ntanto esfuerzo y qu\u00e9 moderados son sus objetivos! Examinando de cerca\nel problema se ve que la libertad y la igualdad verdaderas para las\nmujeres y los hombres sencillamente no son posibles dentro del\ncapitalismo. La desigualdad y la esclavitud del salario son parte\nnecesaria de la estructura econ\u00f3mica capitalista. Esto no quiere decir\nque ninguna reforma valga la pena, sino que cada una de estas reformas\ndebe verse exactamente como lo que es. Las reformas no ayudan a\nalcanzar la \u00fanica clase de sociedad en que el ideal de libertad e\nigualdad puede realizarse \u00edntegramente.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El feminismo radical<\/h3>\n\n\n\n<p>Dentro\ndel movimiento feminista, hay una tendencia que s\u00ed se propone como meta\nla transformaci\u00f3n radical de la sociedad. Las feministas radicales ven\na todos los hombres cuando menos con suspicacia y frecuentemente con\nfranca hostilidad: los hombres son \u201cel enemigo\u201d. El rasgo\ncaracter\u00edstico de la sociedad, afirman, consiste en que es <strong>patriarcal<\/strong>.\nAfirman con esto que la dominaci\u00f3n masculina lo invade todo, es\nuniversal y est\u00e1 en la ra\u00edz de todas las clases de opresi\u00f3n y\nexplotaci\u00f3n. D\u00eda con d\u00eda los hombres, argumentan, se benefician de su\npoder sobre las mujeres y, por consiguiente, procuran mantener su\nposici\u00f3n dominante, de ser necesario por la violencia o con la amenaza\nde la violencia. Son variadas sus ideas de c\u00f3mo reemplazar por otra la\nsociedad patriarcal. La sociedad andr\u00f3gina y sin sexo por la que aboga\nShulamith Firestone parece la \u00fanica respuesta para trascender las\ndiferencias de g\u00e9nero, y que ser\u00eda la eliminaci\u00f3n de la funci\u00f3n\nreproductiva de las mujeres y su reemplazo por medios cibern\u00e9ticos;\notros grupos feministas prev\u00e9n una sociedad separatista, dominada por\nlas mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>Resaltan\ndos puntos al examinar el feminismo radical. En primer lugar, \u00bfes\ncorrecto el an\u00e1lisis aducido por las feministas radicales? \u00bfEs verdad\nque todos los hombres dominan a todas las mujeres? Naturalmente, la\nrespuesta es que no. En este caso estamos reducidos a la afirmaci\u00f3n\nmucho m\u00e1s d\u00e9bil de que algunos hombres dominan a algunas mujeres, lo\ncual dif\u00edcilmente puede constituir una base s\u00f3lida para un movimiento\nerigido sobre agrupaciones de g\u00e9nero, pues la extensi\u00f3n l\u00f3gica de esto\nes que algunos hombres dominan a otros hombres, algunas mujeres dominan\na otras mujeres y tambi\u00e9n algunas mujeres dominan a otros hombres. En\nsuma, cierta gente domina a cierta gente.<\/p>\n\n\n\n<p>El\nsegundo punto es que las feministas radicales son ut\u00f3picas en el\nsentido de que dibujan un cuadro de la clase de sociedad en que les\ngustar\u00eda vivir pero no dicen c\u00f3mo vamos a llegar a ella desde nuestro\naqu\u00ed y ahora. Los actos de protesta que realizan son meramente\nsimb\u00f3licos, como atacar las tiendas de material pornogr\u00e1fico, con lo\nque las activistas s\u00f3lo logran seer multadas o encarceladas. Sus\ninstrucciones hacia otras mujeres pueden ser conservadoras o\ndictatoriales: por ejemplo, por lo menos un grupo de feministas\nradicales ha dado instrucciones a otras mujeres de que deben adoptar un\nestilo de vida separatista al grado de abstenerse de tener relaciones\nsexuales con hombres y permanecer c\u00e9libes o bien tener relaciones\nsexuales s\u00f3lo con otras mujeres, sin importar cu\u00e1les sean sus\nverdaderas preferencias sexuales.<\/p>\n\n\n\n<p>No\ndebe asombrar, pues, que la sociedad feminista separatista defendida\npor las feministas radicales atraiga poco apoyo de la mayor\u00eda de las\nmujeres, para no decir de los hombres. La mayor\u00eda de las mujeres,\nacertadamente, no considera que sus esposos, padres, novios, hermanos,\nhijos o amantes sean sus opresores. Cierto que algunas mujeres sufren a\nmanos de los hombres, pero eso no es consecuencia de las diferencias de\ng\u00e9nero innatas sin producto del da\u00f1o hecho a la persona durante su\ninfancia y posteriormente. Como ya vimos, las mujeres son condicionadas\ndesde edad temprana para desempe\u00f1ar un papel pasivo mientras que los\nhombres son formados para representar papeles de personajes en\u00e9rgicos y\nagresivos. No hay que sorprenderse entonces de que las mujeres padezcan\ncuando los modelos de los papeles sexuales son los del \u00a1macho dominante\ny la mujer obediente!<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00e1\ndarse el caso de que en una sociedad socialista haya mujeres que\nprefieran vivir separadamente de los hombres y no hay raz\u00f3n para que no\npueda ser as\u00ed. Sin embargo, lo que no es posible es que el socialismo\nse alcance s\u00f3lo por esfuerzo de los hombres o s\u00f3lo por esfuerzo de las\nmujeres. Hacen falta los esfuerzos conjuntos tanto de los hombres como\nde las mujeres, que luchen juntos en un plano de igualdad.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El feminismo \u201csocialista\u201d<\/h3>\n\n\n\n<p>Las\nmujeres que se llaman a s\u00ed mismas feministas \u201csocialistas\u201d reconocen la\nexistencia de dos clases en pugna en la sociedad, pero tambi\u00e9n afirman\nque hay una divisi\u00f3n sexual que completa o parcialmente afecta a ambas\nclases. De esto resultan varias posiciones te\u00f3ricamente contradictorias.<\/p>\n\n\n\n<p>La\nrelaci\u00f3n entre las divisiones en clases y en g\u00e9neros es crucial para la\nteor\u00eda feminista \u201csocialista\u201d. Las feministas \u201csocialistas\u201d han tendido\na rechazar la idea que es una consecuencia del modo de producci\u00f3n. Tal\nan\u00e1lisis, argumentan, deja de lado la naturaleza espec\u00edfica de la\nopresi\u00f3n de las mujeres, que es diferente de la que sufren los obreros.\nPara que este argumento tenga algo de peso, sin embargo, las feministas\n\u201csocialistas\u201d deben responder las siguientes preguntas:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>\u00bfQu\u00e9 es privativo de las mujeres que hace que\nsu relaci\u00f3n con los medios de producci\u00f3n sea diferente de la de los\nhombres?<\/li><li>Si\nlas mujeres son oprimidas de alguna manera diferente, por su g\u00e9nero,\n\u00bfexperimentan las mujeres de la clase capitalista la misma opresi\u00f3n y,\nde ser as\u00ed, cu\u00e1l es entonces su verdadera posici\u00f3n de clase?<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Al\ntratar de responder la primera pregunta, las feministas \u201csocialistas\u201d\nhan tendido a subrayar lo siguiente: que la teor\u00eda socialista, en\nespecial la marxista, se ocupa exclusivamente de los trabajadores\nhombres; que la posici\u00f3n de las mujeres es diferente en que muchas de\nellas no est\u00e1n ocupadas en trabajo estrictamente productivo pues su\n\u00e1rea principal de actividad es el trabajo dom\u00e9stico; que dentro de su\npropia clase las mujeres sufren la opresi\u00f3n de los hombres; que las\nmujeres constituyen un ej\u00e9rcito de reserva del trabajo, el cual puede\nser usado por la clase capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p>No\nes verdad, sin embargo, que Marx haya levantado su teor\u00eda econ\u00f3mica en\ntorno de la noci\u00f3n de trabajadores masculinos; o que cuando usa\nt\u00e9rminos como capitalista o \u201cproletario\u201d se est\u00e9 refiriendo s\u00f3lo a los\nhombres. Es posible criticar a Marx por no haber atacado\nespec\u00edficamente el asunto de las mujeres (aunque en sus escritos s\u00ed\nhace expl\u00edcito que la explotaci\u00f3n de las mujeres s\u00ed difiere\nfundamentalmente de la de los hombres.<\/p>\n\n\n\n<p>Es\nverdad que muchas mujeres est\u00e1n entregadas al quehacer dom\u00e9stico, \u00bfpero\nsignifica esto que se hallen en una clase diferente de la de los\nhombres? Esta cuesti\u00f3n ha dado lugar a un debate dentro de ciertos\nsectores del movimiento feminista, sobre el papel del quehacer\ndom\u00e9stico en el capitalismo, debate que se ha enfocado en estas dos\n\u00e1reas relacionadas: el grado en que puede decirse que el quehacer\ndom\u00e9stico es \u201cproductivo\u201d y la posici\u00f3n de clase de las mujeres que\nrealizan quehaceres dom\u00e9sticos.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunas\nfeministas han criticado a las organizaciones izquierdistas por no\nhaber considerado seriamente el asunto del trabajo dom\u00e9stico ni\nimpugnado la divisi\u00f3n sexual del trabajo. Hist\u00f3ricamente, el movimiento\nsindicalista se ha concretado a demandar un \u201csalario familiar\u201d\nadecuado, en lugar de plantear problemas relativos al sentir de las\nmujeres sobre su dependencia econ\u00f3mica. Las feministas \u201csocialistas\u201d\ntambi\u00e9n han criticado la omisi\u00f3n en que han incurrido algunos\nizquierdistas al no reconocer el trabajo dom\u00e9stico como \u201ctrabajo\u201d. Esta\nomisi\u00f3n obedece sobre todo al desentenderse de muchos hombres de lo que\nentra\u00f1a el trabajo dom\u00e9stico y el cuidado de los ni\u00f1os, pero tambi\u00e9n es\nun malentendido de algunos de los conceptos que se aplican com\u00fanmente\nal trabajo. Por ejemplo, en 1912, Rosa Luxemburgo escribi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>Este trabajo [el quehacer dom\u00e9stico] es no\nproductivo dentro del significado del presente sistema econ\u00f3mico del\ncapitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero enseguida agrega:<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo es trabajo productivo es\nque produce plusval\u00eda y por ende ganancia para el capitalista\n(Luxemburgo, Rosa. <em>Women\u2019s Suffrage and the Class Strugle<\/em>\n[Sufragio femenino y lucha de clases], reimpreso en H. Draper y A. Pow,\n<em>Marxist women versus bourgeois feminism<\/em>, Socialist\nRegister, 1976).<\/p>\n\n\n\n<p>Partiendo\nde tal an\u00e1lisis muchas feministas \u201csocialistas\u201d han tratado de\nargumentar que la concepci\u00f3n marxista es problem\u00e1tica en su criterio de\npertenencia a la clase obrera, que parece excluir a todas las mujeres\nque no son parte del proceso productivo, y que las mujeres que est\u00e1n\ndedicadas al trabajo pagado son, en general, tambi\u00e9n responsables del\ntrabajo dom\u00e9stico y el cuidado de los hijos, por lo que son\n\u201csobreexplotadas\u201d de un modo que no lo son los hombres. Como\nconsecuencia, han tratado de elaborar nuevas teor\u00edas que expliquen la\ncategor\u00eda aparentemente ambigua del trabajo dom\u00e9stico. Sin embargo,\nmuchas de estas teor\u00edas se vienen abajo porque, al colocar a las\nmujeres en una categor\u00eda exclusiva de ellas, suponen que la divisi\u00f3n\nsexual del trabajo es total, es decir, que todos los hombres est\u00e1n\ndedicados a la producci\u00f3n de mercanc\u00edas y todas las mujeres al trabajo\ndom\u00e9stico, lo que simplemente es falso.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque\nla mayor\u00eda de las feministas \u201csocialistas\u201d ha aceptado correctamente\nque el trabajo dom\u00e9stico es parte del proceso de reproducci\u00f3n total del\ncapitalismo y como tal es de importancia econ\u00f3mica (y que tambi\u00e9n\ndesempe\u00f1a una importante funci\u00f3n ideol\u00f3gica), ha habido considerable\ndesacuerdo sobre el v\u00ednculo preciso entre trabajo dom\u00e9stico y proceso\nde trabajo capitalista. Sobre el tema del trabajo productivo en general\ny del dom\u00e9stico en particular, Marx escribi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>El\n\u00fanico trabajador que es productivo es aqu\u00e9l que produce plusval\u00eda para\nel capitalista o, en otras palabras, el que contribuye a la\nautovalorizaci\u00f3n del capital (K. Marx, <em>Capital<\/em>, vol.\n1, Penguin, 1982, p. 644).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero\ndecir que una persona es \u201cproductiva\u201d en este sentido es no decir nada\nsobre la posici\u00f3n de clase de la persona: una persona (un obrero) puede\nser productivo o improductivo y aun as\u00ed seguir siendo parte de la clase\nobrera seg\u00fan la definici\u00f3n de Marx (es decir, no due\u00f1o de los medios de\nproducci\u00f3n). Del mismo modo, la primera parte de la declaraci\u00f3n es\nmodificada ligeramente por la segunda parte para incluir a quienes\n\u201ccontribuyen\u201d a la producci\u00f3n de plusval\u00eda. Esto debe tomarse en cuenta\ncon los comentarios de Marx sobre \u201cel trabajador colectivo\u201d. Aqu\u00ed Marx\nobserva que, conforme se desarrolla el capitalismo, as\u00ed tambi\u00e9n el\nproceso de trabajo va adquiriendo cada vez m\u00e1s naturaleza cooperativa.<\/p>\n\n\n\n<p>Para\ntrabajar productivamente, ya no es necesario que el propio individuo\nponga sus manos sobre el objeto; pues basta con que sea un \u00f3rgano del\ntrabajador colectivo y realice cualquiera de sus funciones subordinadas\n(K. Marx, <em>Capital<\/em>, Vol. 1, Penguin, 1982, pp. 643-4).<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s\nde este concepto del \u201ctrabajador colectivo\u201d, debemos tomar en cuenta\nlos comentarios de Marx sobre la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo:<\/p>\n\n\n\n<p>El\nconsumo individual del trabajador&#8230; sigue siendo un aspecto de la\nproducci\u00f3n y la reproducci\u00f3n del capital, del mismo modo que lo es\ntambi\u00e9n la limpieza de la maquinaria (K. Marx, <em>Capital<\/em>,\nVol. 1, Penguin, 1982, pp. 7717-8).<\/p>\n\n\n\n<p>En\neste an\u00e1lisis se puede considerar que la clase obrera en su conjunto es\nel \u201cobrero colectivo\u201d, y aun si se distinguiera entre los que cobran\nsalario y los que no (por ejemplo, las amas de casa y los desempleados)\nse puede ver a ambos grupos como \u201cproductivos\u201d, pues contribuyen al\nproceso de producci\u00f3n en su conjunto.<\/p>\n\n\n\n<p>La\nconfusi\u00f3n que rodea este tema parece haberse originado en el uso del\nt\u00e9rmino \u201cproductivo\u201d en un sentido espec\u00edficamente capitalista d\u00e1ndole\nel significado de generador directo de plusval\u00eda y, usado de este modo,\nlos \u201cimproductivos\u201d (incluidas las amas de casa) son, por implicaci\u00f3n,\nin\u00fatiles (t\u00e9rminos econ\u00f3micos) y por tanto carentes de importancia.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunas\nfeministas \u201csocialistas\u201d se han concentrado en potenciar la categor\u00eda\nde ama de casa con una campa\u00f1a por \u201csalario para el trabajo dom\u00e9stico\u201d.\nQuiz\u00e1 sea cierto que no ganar nada por ser ama de casa aumenta el\nsentido de impotencia, no es verdad que el pago de un salario resuelva\nla situaci\u00f3n. Como Ellen Malos observa acertadamente:<\/p>\n\n\n\n<p>Que\nlas mujeres reciban un salario no necesariamente les dar\u00e1 poder para\nponerle fin al gobierno del capital o a la subordinaci\u00f3n de las mujeres\na los hombres, como tampoco el salario que cobran los obreros termina\ncon su subordinaci\u00f3n al capital (The Politics of Housework [La pol\u00edtica\ndel trabajo dom\u00e9stico], Allison and Busby, 1982, p. 119).<\/p>\n\n\n\n<p>Las\namas de casa desde luego contribuyen a la producci\u00f3n de plusval\u00eda pero\nen ning\u00fan caso pueden verse como parte de la clase obrera en virtud de\nque no son propietarias de los medios de producci\u00f3n. Que hay una\npersistente divisi\u00f3n sexual del trabajo, tal que a las mujeres se les\nve como las responsables \u00faltimas del trabajo hogare\u00f1o y cuidado de los\nni\u00f1os es innegable; pero este es un problema diferente del de la\nposici\u00f3n de clase de los trabajadores dom\u00e9sticos. El argumento\nfeminista seg\u00fan el cual esta divisi\u00f3n del trabajo persiste porque es en\ninter\u00e9s de los hombres (incluidos los obreros) pasa por alto el grado\nen que tal trabajo es en realidad en inter\u00e9s del capital. Es importante\nreconocer que el trabajo dom\u00e9stico y el cuidado de los hijos no son en\ns\u00ed serviles ni carentes de inter\u00e9s (ciertamente no m\u00e1s que muchos\ntrabajos pagados), sino que a menudo es el contexto en que se llevan a\ncabo lo que les imprime tal apariencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Cualquier\nestrategia destinada a la abolici\u00f3n de la divisi\u00f3n sexual del trabajo\ndebe hacer hincapi\u00e9 en que no es un \u201cproblema de las mujeres\u201d, distinto\nde los intereses de la clase obrera en su conjunto, sino que es un\ncambio que tiene el potencial de beneficiar tanto a las mujeres como a\nlos hombres. No concebirla as\u00ed s\u00f3lo fortalece la idea de que cualquier\ncosa que se haga con la casa, la familia o los hijos es <strong>por\ndefinici\u00f3n<\/strong> dominio de las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>Claro\nest\u00e1 que las mujeres constituyen un ej\u00e9rcito de reserva del trabajo que\nser\u00e1 utilizado c\u00f3mo y cu\u00e1ndo el capital lo necesite. Pero porque la\ndivisi\u00f3n sexual del trabajo no es total, porque no son \u00fanicamente las\nmujeres las que constituyen el ej\u00e9rcito de reserva sino cualquier\ndesempleado miembro de la clase obrera, pierde validez la idea de que\nhace falta desarrollar una teor\u00eda nueva para explicar este aspecto\nespec\u00edfico de la opresi\u00f3n de las mujeres trabajadoras.<\/p>\n\n\n\n<p>El\nfeminismo \u201csocialista\u201d abarca, por tanto, una gran variedad de ideas\ncontradictorias, pero es posible resumirlas identificando varios\nelementos clave de tal movimiento:<\/p>\n\n\n\n<p>i)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nEn\nla sociedad capitalista, la familia refleja el conflicto de clases de\nesa sociedad como un todo. Sin embargo, los hombres no son\nidentificados como \u201cel enemigo\u201d como en el caso del feminismo radical,\nya que la opresi\u00f3n de las mujeres es vista como parte de un sistema de\nexplotaci\u00f3n en que los hombres de la clase laboral tambi\u00e9n son\noprimidos (explotados). En consecuencia, no basta con limitarse a\ndemandar la igualdad como hacen las feministas liberales, pues lo \u00fanico\nque resultar\u00eda ser\u00eda la igualdad del derecho a ser explotadas.<\/p>\n\n\n\n<p>ii)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nLas\nfeministas \u201csocialistas se han resistido a la idea de incorporar las\ndemandas de las mujeres tan s\u00f3lo como un aspecto de un movimiento\npol\u00edtico m\u00e1s amplio. Lejos de ello, han tendido a organizarse por\nseparado, arguyendo que las organizaciones \u201csocialistas\u201d incorporan\nideas y pr\u00e1cticas sexistas. Sienten que es necesario un movimiento\nseparado porque consideran que la explotaci\u00f3n de las mujeres es m\u00e1s\nprofunda y amplia que la de los hombres.<\/p>\n\n\n\n<p>iii)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nAunque\nlas feministas \u201csocialistas\u201d aceptan que la causa de ra\u00edz de toda\nopresi\u00f3n es econ\u00f3mica, afirman que la relaci\u00f3n de las mujeres con los\nmedios de producci\u00f3n es diferente de la de los hombres en que sus\ntrabajos asalariados tienden a ser de categor\u00eda inferior y mal pagados;\ny como tales se consideran secundarios a sus responsabilidades\ndom\u00e9sticas, lo que las hace m\u00e1s vulnerables a ser contratadas o\ndespedidas al tenor de los dictados de la econom\u00eda capitalista. Hay\npocas mujeres sindicalizadas y por eso est\u00e1n mal equipadas para\nproteger sus condiciones laborales, y los sindicatos masculinos ven a\nlas mujeres con suspicacia e incluso con hostilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>iv)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nEl\ntrabajo en el hogar ha sido un elemento significante dentro del\nan\u00e1lisis feminista \u201csocialista\u201d: es aislado, privatizado, de categor\u00eda\nbaja y ajeno a la econom\u00eda de mercado. Sin embargo, las feministas\n\u201csocialistas\u201d discrepan respecto de si su importancia principal es su\npapel en apoyar ideol\u00f3gicamente al capitalismo o si su rasgo esencial\nest\u00e1 en su papel en la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>v)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nLas\nfeministas \u201csocialistas\u201d argumentan que el an\u00e1lisis de la explotaci\u00f3n\necon\u00f3mica en el trabajo y en la familia no basta para explicar todos\nlos aspectos de la subordinaci\u00f3n de las mujeres. Como suplemento a este\nan\u00e1lisis, han recurrido a teor\u00edas sociol\u00f3gicas y psicol\u00f3gicas en un\nintento por demostrar c\u00f3mo y por qu\u00e9 las mujeres terminan \u201catadas\u201d a su\nposici\u00f3n de sometimiento de modo tal que termina por parecer natural.\nDada la dificultad y la complejidad de an\u00e1lisis que han tratado de\nexplicar los or\u00edgenes de la opresi\u00f3n de las mujeres en t\u00e9rminos\nideol\u00f3gicos, la mujeres las mujeres han explorado profundamente en sus\npropias experiencias tratando de entender los caracteres comunes de su\nsometimiento, e incrementando a la vez la sensaci\u00f3n de que su opresi\u00f3n\nes de alg\u00fan modo cualitativamente diferente de la experimentada por los\nhombres.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay\nalgunos aspectos del an\u00e1lisis del \u201cfeminismo socialista\u201d que no podemos\ndiscutir. Sin embargo, no estar\u00edamos de acuerdo en cuanto a la idea de\nque las mujeres necesitan organizarse por separado de los hombres para\nalcanzar una sociedad socialista no sexista. La idea de que muchas\norganizaciones que se dicen \u201csocialistas\u201d no han tratado a las mujeres\ncomo sus iguales puede ser cierta, pero esto demuestra \u00fanicamente el\ngrado en que tales partidos no pueden ser en verdad socialistas. Los\nsocialistas argumentar\u00edan adem\u00e1s que no s\u00f3lo no es una buena estrategia\npara los hombres y las mujeres organizarse por separado para llegar al\nsocialismo, pero sino que es imposible hacerlo as\u00ed, porque el\nsocialismo s\u00f3lo puede construirse cuando as\u00ed lo quiere la mayor\u00eda de la\ngente\u2014hombres y mujeres\u2014y todos est\u00e1n dispuestos a trabajar\nconjuntamente para erigirlo.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia del siglo XX en la Gran Breta\u00f1a es de ganancias relativamente peque\u00f1as para las mujeres en algunas \u00e1reas de la vida social y econ\u00f3mica, logradas a un costo enorme para las mujeres que han librado la lucha. \u00bfPor qu\u00e9? Un examen del movimiento feminista mostrar\u00e1 que el fracaso de las feministas en obtener una liberaci\u00f3n real y duradera es resultado directo de fallas en sus an\u00e1lisis de la opresi\u00f3n que sufren las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy,\nen el movimiento feminista, hay tres o m\u00e1s claras tendencias: el\nfeminismo liberal, el feminismo radical y el feminismo socialista, a\nlas que seguidamente pasaremos revista.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Feminismo liberal<\/h3>\n\n\n\n<p>El\nobjetivo de las feministas liberales es mejorar lo que ya existe, en\nvez de tratar de transformar radicalmente a la sociedad. Detr\u00e1s de este\nobjetivo est\u00e1 la creencia de que las reformas progresistas pueden\nconducir a la igualdad real y significativa de las mujeres sin\nnecesidad de un cambio revolucionario. Los papeles seg\u00fan el sexo, se\nargumenta, son construidos y ense\u00f1ados socialmente\u2014por medio de\ninstituciones sociales como la familia, el sistema educativo y los\nmedios de difusi\u00f3n; por lo tanto, es posible cambiarlos. No se ve la\ndesigualdad sexual como resultado inevitable de las diferencias\nbiol\u00f3gicas o de un particular sistema social, lo cual significa que\npueden ser vencidas, al decir de las feministas liberales cambiando las\nformas en que las personas aprenden a tratarse unas a otras y\neliminando las pr\u00e1cticas discriminatorias mediante leyes al efecto. La\nmeta del feminismo liberal es, por tanto, una distribuci\u00f3n m\u00e1s\nigualitaria de los bienes sociales y econ\u00f3micos\u2014posici\u00f3n social, poder,\nriqueza, etc.\u2014entre los sexos.<\/p>\n\n\n\n<p>John\nStuart Mill y Harrie Taylor Mill, en sus escritos de fines del siglo\nXIX se anticiparon a buena parte del pensamiento feminista liberal de\nhoy en d\u00eda en su obra sobre las mujeres. El an\u00e1lisis de los Mill es\nlimitado porque aunque describen muy l\u00facidamente la opresi\u00f3n de la\nmujer, no consiguen ofrecer una explicaci\u00f3n convincente de por qu\u00e9 es\nque los hombres est\u00e1n en posici\u00f3n de imponer su voluntad a las mujeres\no por qu\u00e9 en general las mujeres aceptan tal estado de cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Para\nJ. S. Mill las mujeres estaban sometidas a los hombres desde los m\u00e1s\nremotos tiempos por su relativa debilidad f\u00edsica: la fuerza era el\nelemento dominante en las sociedades primitivas y con la civilizaci\u00f3n\ns\u00f3lo se ha obtenido el reemplazo de la fuerza f\u00edsica por los\nsentimientos morales como medio de control social. En cierto punto de\nla historia, cuando la humanidad fue capaz de concebir una \u201celevada\nmoralidad\u201d, las relaciones desiguales entre hombres y mujeres, prosigue\nMill, quedaron como un vestigio de los tiempos primitivos. Este\nan\u00e1lisis permiti\u00f3 a los Mill exponer un programa para la emancipaci\u00f3n\nfemenina que requer\u00eda de cambios s\u00f3lo en las esferas legal, pol\u00edtica y\ncultural. En consecuencia, la estructura de clases existente seguir\u00eda\ntal cual, sin cambio alguno, salvo que dentro de una clase dada habr\u00eda\nmayor igualdad entre los sexos. Adem\u00e1s, los Mill no estaban a favor de\nque las mujeres, en la pr\u00e1ctica, tuvieran acceso a todas las ramas de\nla actividad masculina. Argumentaron que todos deb\u00edan tener derecho a\ntrabajar, pero cre\u00edan que mientras las mujeres poseyeran ciertos\nderechos legales, como el derecho a divorciarse, la desobediencia\nmarital, la custodia de los hijos, propiedades, etc., posiblemente\npreferir\u00edan no trabajar ya que preferir\u00edan dedicarse a la procreaci\u00f3n\n(\u00fanica ocupaci\u00f3n en que las mujeres ten\u00edan el monopolio) y a la crianza\nde los hijos (que, se infer\u00eda, era misi\u00f3n necesariamente femenina). Los\nMill pasaron por alto el hecho de que en la \u00e9poca de sus escritos\nmuchas mujeres se ve\u00edan forzadas a salir a trabajar por necesidad\necon\u00f3mica, y que el trabajo de ninguna manera significaba liberaci\u00f3n o\nemancipaci\u00f3n sino m\u00e1s bien el camino al agotamiento, a la p\u00e9rdida de la\nsalud y a la muerte prematura. Cuando Harriet-Taylor Mill escribi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>El poder de devengar un\nsalario es esencial para la dignidad de la mujer en caso de que carezca\nde propiedad personal (<em>The Subjection of Women and the\nEmancipation of Women<\/em> [El sometimiento y la emancipaci\u00f3n de las\nmujeres], Virago, 1983, p. 89),<\/p>\n\n\n\n<p>se\nestaba dirigiendo a una \u00ednfima minor\u00eda de mujeres a las que ella se\nimaginaba como profesionistas, y no a aqu\u00e9llas que se hab\u00edan visto\nobligadas a vender su fuerza de trabajo a los propietarios de las\nf\u00e1bricas en general y a las de hilados y tejidos movidas por una clase\nde trabajo que s\u00f3lo puede calificarse de esclavo, a cambio de salarios\ninsignificantes para no hablar de la p\u00e9rdida de la dignidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Los\nargumentos de los Mill a favor de la emancipaci\u00f3n fueron en esencia\nmorales: la sociedad hab\u00eda llegado a un punto en que era tan irracional\ncomo inaceptable considerar a las mujeres como seres inferiores y esto\ndeb\u00eda reconocerse garantiz\u00e1ndoles plena igualdad jur\u00eddica y pol\u00edtica\nante los hombres. El motor que impulsar\u00eda el cambio consistir\u00eda en\ndespertar la intuici\u00f3n moral de la gente y un proceso de reeducaci\u00f3n\nmoral por el que el pueblo terminar\u00eda por entender&nbsp;\nque\nlas mujeres tienen igual derecho a desempe\u00f1ar cualesquiera actividades\nque condujesen a su realizaci\u00f3n personal. Tales prescripciones no\nrepresentan un ataque fundamental a las relaciones de propiedad o las\nestructuras econ\u00f3micas imperantes, que quedar\u00edan intactas. Fue esta\nclase de liberalismo lo que constituy\u00f3 la parte principal del\nfundamento te\u00f3rico del movimiento sufragista femenino tanto en la Gran\nBreta\u00f1a como en Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin\nembargo, dentro del pensamiento liberal hubo un amplio espectro, que\nvari\u00f3 desde los que limitaban sus demandas a la igualdad de derechos\npol\u00edticos, hasta los que ve\u00edan en \u00e9stos solo una parte de un programa\nm\u00e1s amplio para la emancipaci\u00f3n de la mujer, en el cual inclu\u00edan\ntambi\u00e9n la libertad de las restricciones del matrimonio y el c\u00f3digo\nsexual prevaleciente. Y dentro del movimiento de las mujeres por el\nderecho al voto hubo, se dice, adem\u00e1s del elemento liberal que basaba\nsus razonamientos en las ideas de justicia e igualdad, un elemento que\ncifraba sus argumentos en la viabilidad, lo cual se reduc\u00eda q que las\nmujeres eran diferentes de los hombres. Como madres representaban la\ncustodia de la paz y el ambiente hogare\u00f1o, y estas cualidades femeninas\n\u201cnaturales\u201d pod\u00edan ejercer una influencia ben\u00e9fica sobre la vida\np\u00fablica y el gobierno, en especial porque mucho de lo que antes se\nhac\u00eda dentro de casa ahora podr\u00eda hacerse fuera de la esfera dom\u00e9stica.\nAs\u00ed, por ejemplo, en la Gran Breta\u00f1a, la Liga Pro Trabajo Femenino\n(fundada en 1906 para representar a las mujeres en el Parlamento en\nrelaci\u00f3n con el Partido Laborista) fue descrita como \u201cuna organizaci\u00f3n\npara infundir en la pol\u00edtica el esp\u00edritu materno\u201d. (Esta idea no ha\nsido eliminada hasta la fecha del pensamiento de algunas feministas\ncontempor\u00e1neas, tales como algunas de las mujeres que protestaron en la\nbase a\u00e9rea de Greenham Common, que reclamaron para la mujer el\nmonopolio de las cualidades pac\u00edficas.)<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras\ncontinuaba la lucha de las mujeres por el voto en la Gran Breta\u00f1a, 1903\nvio el nacimiento de una organizaci\u00f3n nueva y m\u00e1s activista, la Uni\u00f3n\nSocial y Pol\u00edtica de Mujeres, USPM (Women\u2019s Social and Political Union:\nWSPU), de Mrs Pankhurst que buscaba centrar la atenci\u00f3n en el objetivo\n\u00fanico de \u201cel voto para las mujeres\u201d. Sin embargo, ni las actividades de\nincluso las sufragistas m\u00e1s animosas ni el tratamiento ultrajante que\nrecibieron de las autoridades bastaron para conquistar ese objetivo. No\nfue sino hasta fines de la Primera Guerra Mundial, que permiti\u00f3 los\ncambios de papeles para muchas mujeres que fueron movilizadas para\ncontribuir al \u201cesfuerzo de la guerra\u201d, que el gobierno les concedi\u00f3 el\nderecho a votar, primero a las mujeres mayores de 30 a\u00f1os de edad en\n1918 (y a todos los hombres de m\u00e1s de 21 a\u00f1os en la misma legislaci\u00f3n)\ny, por \u00faltimo, a todas las mujeres de m\u00e1s de 21 a\u00f1os en 1928.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin\nembargo, la emancipaci\u00f3n pol\u00edtica no trajo consigo la liberaci\u00f3n de las\nmujeres. La revitalizaci\u00f3n del movimiento por la libertad femenina en\nlos a\u00f1os sesenta y setentas dio lugar a una nueva lista de demandas,\nformuladas en las sucesivas Conferencias Nacionales Brit\u00e1nicas Pro\nLiberaci\u00f3n de la Mujer realizadas en 1978. Las demandas fueron las\nsiguientes:<\/p>\n\n\n\n<p>1.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nIgual\nsalario por igual trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>2.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nIguales\noportunidades e igual educaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>3.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nLibertad\nde anticoncepci\u00f3n y aborto a solicitud.<\/p>\n\n\n\n<p>4.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nCuidado\ngratuito de los ni\u00f1os controlado por la comunidad.<\/p>\n\n\n\n<p>5.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nIndependencia\njur\u00eddica y financiera para todas las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>6.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nFin\nde la discriminaci\u00f3n contra las lesbianas.<\/p>\n\n\n\n<p>7.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nPara\ntodas las mujeres libertad contra la intimidaci\u00f3n mediante la amenaza o\npor el uso de la violencia o la coerci\u00f3n sexual, independientemente del\nestatus marital. Abolici\u00f3n de todas las leyes, suposiciones e\ninstituciones que perpetuaban el predominio del hombre y la agresi\u00f3n de\nlos hombres contra las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>Como\nse sugiri\u00f3 en el cap\u00edtulo anterior, se hab\u00eda hecho cierto progreso\nhacia la consecuci\u00f3n de estos objetivos. \u00bfPero qu\u00e9 suceder\u00eda si se\nllegaran a alcanzar todos ellos? \u00bfC\u00f3mo ser\u00eda la nueva sociedad \u201cno\nsexista\u201d?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>i) Igual salario por\nigual trabajo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>De\nlograrse \u00edntegramente este objetivo, implicar\u00eda que los patrones ya no\npodr\u00edan pagar a las mujeres menos dinero por trabajo de igual valor por\nla mera raz\u00f3n de ser mujeres. Tampoco ser\u00eda posible definir algunos\ntrabajos como \u201ctrabajo de mujeres\u201d para justificar el pago de salarios\nmenores. Lo que no implicar\u00eda es que los ingresos de todos ser\u00edan\nigualados. Tampoco afectar\u00eda las ostensivas disparidades de riqueza que\nexisten entre los propietarios y el resto de nosotros, que tiene que\ntrabajar para ganarse la vida: la clase laboral. Continuar\u00eda la\nexplotaci\u00f3n de \u00e9sta aun cuando para algunos trabajadores, en este caso\nlas mujeres, las condiciones mejoraran un poco. La din\u00e1mica del\ncapitalismo es tal que los capitalistas individuales son forzados\nconstantemente a reducir sus costos de producci\u00f3n para mantener su\ncuota del mercado. As\u00ed, con la mejor voluntad del mundo, si fueran\nobligados a poner en ejecuci\u00f3n una legislaci\u00f3n que prescribiera\nsalarios iguales, buscar\u00edan otras maneras de reducir los costos, por\nejemplo, aumentando la velocidad de las m\u00e1quinas, o introduciendo nueva\ntecnolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>ii) Iguales\noportunidades e igual educaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las\nconsecuencias de la puesta en pr\u00e1ctica de esta demanda ser\u00eda que habr\u00eda\nm\u00e1s mujeres en puestos alta categor\u00eda: abogadas, m\u00e9dicas, cient\u00edficas,\nprofesoras universitarias; y ser\u00eda m\u00e1s probable que las mujeres\ningresaran en campos tradicionalmente masculinos, como el de la\nciencia, la ingenier\u00eda y otros de \u00edndole t\u00e9cnica. Tambi\u00e9n significar\u00eda\nque a las mujeres ya no se les negar\u00eda la oportunidad igual de competir\ncon los hombres en el trabajo de miner\u00eda, barrer calles, pelear en la\nguerra o hacer cola con los hombres para cobrar el seguro de desempleo.\nOportunidades iguales e igual educaci\u00f3n no significan en el capitalismo\nigualdad absoluta en toda la sociedad. Mientras tengamos capitalismo,\ntendremos dos clases en la sociedad, la de los trabajadores y la de los\ncapitalistas, y mientras haya dos clases habr\u00e1 desigualdad, aun cuando\ndentro de la clase obrera hubiera mayor igualdad. Oportunidades iguales\nno significan m\u00e1s oportunidades; s\u00f3lo significan el mismo n\u00famero pero\ndistribuido m\u00e1s equitativamente. \u00bfQu\u00e9 habr\u00e1 cambiado en las vidas de la\nmayor\u00eda de los hombres y las mujeres obreros si una mujer es la\npropietaria de la f\u00e1brica o empresa y a ella se vende la fuerza de\ntrabajo en lugar de a un hombre? \u00bfPor qu\u00e9 ser\u00e1 mejor la sociedad si los\nobreros y las obreras compiten entre s\u00ed, sobre cualquier base\nigualitaria, para vender su fuerza de trabajo a cambio de un salario o\nun sueldo, y si todos seguimos excluidos de compartir la riqueza que la\nsociedad podr\u00eda producir de no estar gobernada la producci\u00f3n por el\nincentivo de la ganancia? \u00bfPor qu\u00e9 ser\u00e1 mejor que una mujer ocupe el\nsitial del juez para juzgarnos por quebrantar las leyes del\ncapitalismo; o si es una mujer la que act\u00faa en el Parlamento como\nnuestro \u201crepresentante\u201d que contribuye a aprobar las leyes que afectan\nsignificativamente nuestras vidas pero sobre quien no tenemos ning\u00fan\ncontrol; o que sea una mujer la que dise\u00f1e y construya las armas que se\nusan para matar a nuestros camaradas obreros en defensa del\ncapitalismo? En el capitalismo la igualdad de oportunidades s\u00f3lo puede\nsignificar un sistema de distribuci\u00f3n de bienes escasos; lo cual no\nsignifica oportunidades iguales para que todo individuo,\nindependientemente de su sexo, realice su propio potencial.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>iii) Libertad de\nanticoncepci\u00f3n y aborto a solicitud<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es\ninnegable que el contexto social y econ\u00f3mico prevaleciente las\ndecisiones de las mujeres de tener o no tener hijos suelen ser\nafectadas por consideraciones materiales. \u00bfTendr\u00e9 con qu\u00e9 darle a mi\nhijo una vida decente? \u00bfTener un hijo implicar\u00e1 que deba renunciar a mi\ntrabajo? Las presiones culturales y sociales tambi\u00e9n son importantes:\npor ejemplo, la idea de que a menos que tengan hijos las mujeres no se\nrealizan plenamente o no cumplen con su papel femenino? Las feministas\ncreen que la libertad de elecci\u00f3n de las mujeres mejorar\u00e1 enormemente\nsi pueden determinar m\u00e1s exactamente cu\u00e1ndo y si tendr\u00e1n hijos sabiendo\nque existen medios eficaces de anticoncepci\u00f3n y la posibilidad de\nabortar aut\u00f3nomamente. Tal vez as\u00ed sea, pero ello no afectar\u00e1 las\npresiones sociales, culturales y econ\u00f3micas que influyen en las\ndecisiones que tienen que tomar las mujeres. Vale la pena tener en\nmente que el capitalismo necesita ni\u00f1os, que son la generaci\u00f3n\nsiguiente de obreros. Es posible que en el futuro un n\u00famero importante\nde mujeres del mundo \u201cdesarrollado\u201d decida que son extremadamente\ngrandes los riesgos, las responsabilidades y los costos personales que\nimplica tener hijos. Pero, como veremos en el cap\u00edtulo siguiente,\ncuando consideremos el caso de Rusia, no se permitir\u00e1 que tal tendencia\nprospere ya que amenaza las necesidades del capital.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>iv) Cuidado gratuito de\nlos ni\u00f1os controlado por la comunidad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esta\ndemanda se enlaza claramente con la anterior. La impulsa principalmente\nel deseo de la mujer de verse libre cuando menos de las cargas del\ncuidado de los hijos de modo que puedan ellas tener m\u00e1s libertad para\ncompetir en el mercado de trabajo. De nuevo es importante resaltar que\nlo que se persigue no es la plena emancipaci\u00f3n humana, sino tan s\u00f3lo\nromper las cadenas de la maternidad para aceptar las de la esclavitud\nsalarial. \u00bfEs en realidad m\u00e1s liberador trabajar ocho horas al d\u00eda por\nun sueldo o salario en una oficina o una f\u00e1brica, que pasar la jornada\ncon ni\u00f1os peque\u00f1os y ejecutando labores dom\u00e9sticas? Desde luego, se\npuede argumentar que en realidad es un problema de libertad de\nelecci\u00f3n: esto es, la libertad de escoger si pasar el tiempo cuidando a\nlos hijos o vendiendo nuestra fuerza de trabajo. Pero, en primer lugar,\nla mayor\u00eda de los hombres no tienen esta opci\u00f3n en grado mayor que las\nmujeres y, en segundo lugar, qu\u00e9 clase de elecci\u00f3n es cuando las \u00fanicas\ndos posibilidades son si mejorar nuestro nivel de vida y posiblemente\nla posici\u00f3n personal, yendo a trabajar para ganar dinero o pasar el\ntiempo en casa, con o sin hijos, pero sin dinero para pagar la clase de\nactividades que har\u00edan m\u00e1s satisfactorio ese tiempo. Para la mayor\u00eda de\nla gente la mayor parte del tiempo, simplemente no hay elecci\u00f3n\nposible: la clase obrera, hombres y mujeres, tienen que salir a\ntrabajar, no porque encuentren sus trabajos m\u00e1s o menos satisfactorios\no disfrutables que cualquier otra actividad que pudieran realizar, sino\nporque tienen que hacerlo para proveerse a s\u00ed mismos y a sus familias\nel sustento diario. La provisi\u00f3n del mejor cuidado de los hijos\nfacilita un poco este proceso a los trabajadores beneficiados, pero no\nelimina la necesidad de salir a vender su fuerza de trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>v) Independencia\njur\u00eddica y financiera para todas las mujeres<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cierto\nque la ley tal y como existe contiene muchos art\u00edculos que fijan la\nposici\u00f3n de las mujeres como seres dependientes. Las mujeres casadas,\npor ejemplo, no pueden pedir por derecho propio los beneficios de la\nseguridad social; sus esposos, que son sus proveedores legales, son\nquienes deben reclamarlos. Las leyes fiscales tratan tambi\u00e9n a las\nmujeres como dependientes de los hombres. Sin embargo, estas leyes\nest\u00e1n siendo cambiadas y no ser\u00eda raro que dentro de poco tales\nanacronismos desaparecieran. \u00bfPero tal \u201cindependencia\u201d jur\u00eddica y\nfinanciera significar\u00eda que las mujeres habr\u00edan alcanzado la\nliberaci\u00f3n? Significar\u00eda liberaci\u00f3n en el sentido de que formalmente\nlas mujeres tendr\u00edan una posici\u00f3n igual a la de los hombres pero\nindependiente de \u00e9stos. Pero en la realidad todo cuanto habr\u00e1n logrado\nser\u00e1 que su posici\u00f3n de dependientes de los hombres cambiar\u00e1 por otra\nclase de dependencia\u2014la dependencia directa del sistema capitalista\u2014,\nla de proporcionarles empleo o beneficios. \u00bfQu\u00e9 tan independiente podr\u00e1\nser realmente alguien mientras siga siendo dependiente de los caprichos\ndel sistema econ\u00f3mico capitalista que ha de proporcionarle los medios\nde subsistir? La ilusi\u00f3n de la libertad y la independencia se crea\ndurante los periodos de \u201cpleno\u201d empleo por el hecho de que el\ntrabajador o la trabajadora puede vender su fuerza de trabajo al mejor\npostor o en recompensa por las mejores condiciones de trabajo. En\n\u00e9pocas de recesi\u00f3n econ\u00f3mica y gran porcentaje de desempleo, esta\n\u201clibertad\u201d se manifiesta en toda su falsedad: la clase obrera en su\nconjunto est\u00e1 encadenada a la clase capitalista porque depende de los\ndue\u00f1os de los medios de producci\u00f3n el proporcionarle puestos de\ntrabajo. Y cuando el capital ya no necesita trabajo simplemente despide\na sus obreros: \u00bfcu\u00e1nta independencia tiene entonces el desempleado que\ntiene que depender totalmente de los beneficios otorgados por el Estado?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>vi) Fin de la\ndiscriminaci\u00f3n contra las lesbianas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Este\nser\u00eda un gran logro para las mujeres en tal situaci\u00f3n. Sin embargo, es\nun objetivo demasiado limitado. Los socialistas se proponen construir\nuna sociedad en que ning\u00fan grupo sea tratado inequitativamente por\ncausa de su sexo o su preferencia sexual. Tratar de ponerle fin a la\ndiscriminaci\u00f3n contra los grupos minoritarios dentro del capitalismo no\ntraer\u00e1 consigo la emancipaci\u00f3n en su sentido m\u00e1s amplio, es decir, que\nse tengan los medios para que todo individuo viva una vida, definida en\nsus propios t\u00e9rminos, que valga la pena.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>vii)\nPara todas las mujeres libertad contra la intimidaci\u00f3n mediante la\namenaza o por el uso de la violencia o la coerci\u00f3n sexual,\nindependientemente del estatus marital. Abolici\u00f3n de todas las leyes,\nsuposiciones e instituciones que perpetuaban el predominio del hombre y\nla agresi\u00f3n de los hombres contra las mujeres<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esta\nes una formulaci\u00f3n de lo m\u00e1s amplia del principio, que una demanda real\ne incluye en t\u00e9rminos m\u00e1s generales todas las demandas hechas hasta\nahora, aunque los problemas de violaci\u00f3n y violencia sexual han pasado\na primer plano especialmente entre las feministas radicales.<\/p>\n\n\n\n<p>Las\ndemandas de las feministas liberales son en esencia que la libertad y\nla igualdad sean extendidas a las mujeres. Su creencia es que estos\nideales son alcanzables dentro de la estructura econ\u00f3mica existente con\ns\u00f3lo que haya la voluntad de luchar por ellas, se promulgue la\nlegislaci\u00f3n adecuada y la gente cambie de modo de pensar. De ah\u00ed que se\nlancen a luchas prolongadas y sinceras por lograr tales cambios y en\nrealidad han conseguido algunos triunfos. \u00a1Pero cu\u00e1n poco obtienen con\ntanto esfuerzo y qu\u00e9 moderados son sus objetivos! Examinando de cerca\nel problema se ve que la libertad y la igualdad verdaderas para las\nmujeres y los hombres sencillamente no son posibles dentro del\ncapitalismo. La desigualdad y la esclavitud del salario son parte\nnecesaria de la estructura econ\u00f3mica capitalista. Esto no quiere decir\nque ninguna reforma valga la pena, sino que cada una de estas reformas\ndebe verse exactamente como lo que es. Las reformas no ayudan a\nalcanzar la \u00fanica clase de sociedad en que el ideal de libertad e\nigualdad puede realizarse \u00edntegramente.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El feminismo radical<\/h3>\n\n\n\n<p>Dentro\ndel movimiento feminista, hay una tendencia que s\u00ed se propone como meta\nla transformaci\u00f3n radical de la sociedad. Las feministas radicales ven\na todos los hombres cuando menos con suspicacia y frecuentemente con\nfranca hostilidad: los hombres son \u201cel enemigo\u201d. El rasgo\ncaracter\u00edstico de la sociedad, afirman, consiste en que es <strong>patriarcal<\/strong>.\nAfirman con esto que la dominaci\u00f3n masculina lo invade todo, es\nuniversal y est\u00e1 en la ra\u00edz de todas las clases de opresi\u00f3n y\nexplotaci\u00f3n. D\u00eda con d\u00eda los hombres, argumentan, se benefician de su\npoder sobre las mujeres y, por consiguiente, procuran mantener su\nposici\u00f3n dominante, de ser necesario por la violencia o con la amenaza\nde la violencia. Son variadas sus ideas de c\u00f3mo reemplazar por otra la\nsociedad patriarcal. La sociedad andr\u00f3gina y sin sexo por la que aboga\nShulamith Firestone parece la \u00fanica respuesta para trascender las\ndiferencias de g\u00e9nero, y que ser\u00eda la eliminaci\u00f3n de la funci\u00f3n\nreproductiva de las mujeres y su reemplazo por medios cibern\u00e9ticos;\notros grupos feministas prev\u00e9n una sociedad separatista, dominada por\nlas mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>Resaltan\ndos puntos al examinar el feminismo radical. En primer lugar, \u00bfes\ncorrecto el an\u00e1lisis aducido por las feministas radicales? \u00bfEs verdad\nque todos los hombres dominan a todas las mujeres? Naturalmente, la\nrespuesta es que no. En este caso estamos reducidos a la afirmaci\u00f3n\nmucho m\u00e1s d\u00e9bil de que algunos hombres dominan a algunas mujeres, lo\ncual dif\u00edcilmente puede constituir una base s\u00f3lida para un movimiento\nerigido sobre agrupaciones de g\u00e9nero, pues la extensi\u00f3n l\u00f3gica de esto\nes que algunos hombres dominan a otros hombres, algunas mujeres dominan\na otras mujeres y tambi\u00e9n algunas mujeres dominan a otros hombres. En\nsuma, cierta gente domina a cierta gente.<\/p>\n\n\n\n<p>El\nsegundo punto es que las feministas radicales son ut\u00f3picas en el\nsentido de que dibujan un cuadro de la clase de sociedad en que les\ngustar\u00eda vivir pero no dicen c\u00f3mo vamos a llegar a ella desde nuestro\naqu\u00ed y ahora. Los actos de protesta que realizan son meramente\nsimb\u00f3licos, como atacar las tiendas de material pornogr\u00e1fico, con lo\nque las activistas s\u00f3lo logran seer multadas o encarceladas. Sus\ninstrucciones hacia otras mujeres pueden ser conservadoras o\ndictatoriales: por ejemplo, por lo menos un grupo de feministas\nradicales ha dado instrucciones a otras mujeres de que deben adoptar un\nestilo de vida separatista al grado de abstenerse de tener relaciones\nsexuales con hombres y permanecer c\u00e9libes o bien tener relaciones\nsexuales s\u00f3lo con otras mujeres, sin importar cu\u00e1les sean sus\nverdaderas preferencias sexuales.<\/p>\n\n\n\n<p>No\ndebe asombrar, pues, que la sociedad feminista separatista defendida\npor las feministas radicales atraiga poco apoyo de la mayor\u00eda de las\nmujeres, para no decir de los hombres. La mayor\u00eda de las mujeres,\nacertadamente, no considera que sus esposos, padres, novios, hermanos,\nhijos o amantes sean sus opresores. Cierto que algunas mujeres sufren a\nmanos de los hombres, pero eso no es consecuencia de las diferencias de\ng\u00e9nero innatas sin producto del da\u00f1o hecho a la persona durante su\ninfancia y posteriormente. Como ya vimos, las mujeres son condicionadas\ndesde edad temprana para desempe\u00f1ar un papel pasivo mientras que los\nhombres son formados para representar papeles de personajes en\u00e9rgicos y\nagresivos. No hay que sorprenderse entonces de que las mujeres padezcan\ncuando los modelos de los papeles sexuales son los del \u00a1macho dominante\ny la mujer obediente!<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00e1\ndarse el caso de que en una sociedad socialista haya mujeres que\nprefieran vivir separadamente de los hombres y no hay raz\u00f3n para que no\npueda ser as\u00ed. Sin embargo, lo que no es posible es que el socialismo\nse alcance s\u00f3lo por esfuerzo de los hombres o s\u00f3lo por esfuerzo de las\nmujeres. Hacen falta los esfuerzos conjuntos tanto de los hombres como\nde las mujeres, que luchen juntos en un plano de igualdad.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El feminismo \u201csocialista\u201d<\/h3>\n\n\n\n<p>Las\nmujeres que se llaman a s\u00ed mismas feministas \u201csocialistas\u201d reconocen la\nexistencia de dos clases en pugna en la sociedad, pero tambi\u00e9n afirman\nque hay una divisi\u00f3n sexual que completa o parcialmente afecta a ambas\nclases. De esto resultan varias posiciones te\u00f3ricamente contradictorias.<\/p>\n\n\n\n<p>La\nrelaci\u00f3n entre las divisiones en clases y en g\u00e9neros es crucial para la\nteor\u00eda feminista \u201csocialista\u201d. Las feministas \u201csocialistas\u201d han tendido\na rechazar la idea que es una consecuencia del modo de producci\u00f3n. Tal\nan\u00e1lisis, argumentan, deja de lado la naturaleza espec\u00edfica de la\nopresi\u00f3n de las mujeres, que es diferente de la que sufren los obreros.\nPara que este argumento tenga algo de peso, sin embargo, las feministas\n\u201csocialistas\u201d deben responder las siguientes preguntas:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>\u00bfQu\u00e9 es privativo de las mujeres que hace que\nsu relaci\u00f3n con los medios de producci\u00f3n sea diferente de la de los\nhombres?<\/li><li>Si\nlas mujeres son oprimidas de alguna manera diferente, por su g\u00e9nero,\n\u00bfexperimentan las mujeres de la clase capitalista la misma opresi\u00f3n y,\nde ser as\u00ed, cu\u00e1l es entonces su verdadera posici\u00f3n de clase?<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Al\ntratar de responder la primera pregunta, las feministas \u201csocialistas\u201d\nhan tendido a subrayar lo siguiente: que la teor\u00eda socialista, en\nespecial la marxista, se ocupa exclusivamente de los trabajadores\nhombres; que la posici\u00f3n de las mujeres es diferente en que muchas de\nellas no est\u00e1n ocupadas en trabajo estrictamente productivo pues su\n\u00e1rea principal de actividad es el trabajo dom\u00e9stico; que dentro de su\npropia clase las mujeres sufren la opresi\u00f3n de los hombres; que las\nmujeres constituyen un ej\u00e9rcito de reserva del trabajo, el cual puede\nser usado por la clase capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p>No\nes verdad, sin embargo, que Marx haya levantado su teor\u00eda econ\u00f3mica en\ntorno de la noci\u00f3n de trabajadores masculinos; o que cuando usa\nt\u00e9rminos como capitalista o \u201cproletario\u201d se est\u00e9 refiriendo s\u00f3lo a los\nhombres. Es posible criticar a Marx por no haber atacado\nespec\u00edficamente el asunto de las mujeres (aunque en sus escritos s\u00ed\nhace expl\u00edcito que la explotaci\u00f3n de las mujeres s\u00ed difiere\nfundamentalmente de la de los hombres.<\/p>\n\n\n\n<p>Es\nverdad que muchas mujeres est\u00e1n entregadas al quehacer dom\u00e9stico, \u00bfpero\nsignifica esto que se hallen en una clase diferente de la de los\nhombres? Esta cuesti\u00f3n ha dado lugar a un debate dentro de ciertos\nsectores del movimiento feminista, sobre el papel del quehacer\ndom\u00e9stico en el capitalismo, debate que se ha enfocado en estas dos\n\u00e1reas relacionadas: el grado en que puede decirse que el quehacer\ndom\u00e9stico es \u201cproductivo\u201d y la posici\u00f3n de clase de las mujeres que\nrealizan quehaceres dom\u00e9sticos.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunas\nfeministas han criticado a las organizaciones izquierdistas por no\nhaber considerado seriamente el asunto del trabajo dom\u00e9stico ni\nimpugnado la divisi\u00f3n sexual del trabajo. Hist\u00f3ricamente, el movimiento\nsindicalista se ha concretado a demandar un \u201csalario familiar\u201d\nadecuado, en lugar de plantear problemas relativos al sentir de las\nmujeres sobre su dependencia econ\u00f3mica. Las feministas \u201csocialistas\u201d\ntambi\u00e9n han criticado la omisi\u00f3n en que han incurrido algunos\nizquierdistas al no reconocer el trabajo dom\u00e9stico como \u201ctrabajo\u201d. Esta\nomisi\u00f3n obedece sobre todo al desentenderse de muchos hombres de lo que\nentra\u00f1a el trabajo dom\u00e9stico y el cuidado de los ni\u00f1os, pero tambi\u00e9n es\nun malentendido de algunos de los conceptos que se aplican com\u00fanmente\nal trabajo. Por ejemplo, en 1912, Rosa Luxemburgo escribi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>Este trabajo [el quehacer dom\u00e9stico] es no\nproductivo dentro del significado del presente sistema econ\u00f3mico del\ncapitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero enseguida agrega:<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo es trabajo productivo es\nque produce plusval\u00eda y por ende ganancia para el capitalista\n(Luxemburgo, Rosa. <em>Women\u2019s Suffrage and the Class Strugle<\/em>\n[Sufragio femenino y lucha de clases], reimpreso en H. Draper y A. Pow,\n<em>Marxist women versus bourgeois feminism<\/em>, Socialist\nRegister, 1976).<\/p>\n\n\n\n<p>Partiendo\nde tal an\u00e1lisis muchas feministas \u201csocialistas\u201d han tratado de\nargumentar que la concepci\u00f3n marxista es problem\u00e1tica en su criterio de\npertenencia a la clase obrera, que parece excluir a todas las mujeres\nque no son parte del proceso productivo, y que las mujeres que est\u00e1n\ndedicadas al trabajo pagado son, en general, tambi\u00e9n responsables del\ntrabajo dom\u00e9stico y el cuidado de los hijos, por lo que son\n\u201csobreexplotadas\u201d de un modo que no lo son los hombres. Como\nconsecuencia, han tratado de elaborar nuevas teor\u00edas que expliquen la\ncategor\u00eda aparentemente ambigua del trabajo dom\u00e9stico. Sin embargo,\nmuchas de estas teor\u00edas se vienen abajo porque, al colocar a las\nmujeres en una categor\u00eda exclusiva de ellas, suponen que la divisi\u00f3n\nsexual del trabajo es total, es decir, que todos los hombres est\u00e1n\ndedicados a la producci\u00f3n de mercanc\u00edas y todas las mujeres al trabajo\ndom\u00e9stico, lo que simplemente es falso.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque\nla mayor\u00eda de las feministas \u201csocialistas\u201d ha aceptado correctamente\nque el trabajo dom\u00e9stico es parte del proceso de reproducci\u00f3n total del\ncapitalismo y como tal es de importancia econ\u00f3mica (y que tambi\u00e9n\ndesempe\u00f1a una importante funci\u00f3n ideol\u00f3gica), ha habido considerable\ndesacuerdo sobre el v\u00ednculo preciso entre trabajo dom\u00e9stico y proceso\nde trabajo capitalista. Sobre el tema del trabajo productivo en general\ny del dom\u00e9stico en particular, Marx escribi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>El\n\u00fanico trabajador que es productivo es aqu\u00e9l que produce plusval\u00eda para\nel capitalista o, en otras palabras, el que contribuye a la\nautovalorizaci\u00f3n del capital (K. Marx, <em>Capital<\/em>, vol.\n1, Penguin, 1982, p. 644).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero\ndecir que una persona es \u201cproductiva\u201d en este sentido es no decir nada\nsobre la posici\u00f3n de clase de la persona: una persona (un obrero) puede\nser productivo o improductivo y aun as\u00ed seguir siendo parte de la clase\nobrera seg\u00fan la definici\u00f3n de Marx (es decir, no due\u00f1o de los medios de\nproducci\u00f3n). Del mismo modo, la primera parte de la declaraci\u00f3n es\nmodificada ligeramente por la segunda parte para incluir a quienes\n\u201ccontribuyen\u201d a la producci\u00f3n de plusval\u00eda. Esto debe tomarse en cuenta\ncon los comentarios de Marx sobre \u201cel trabajador colectivo\u201d. Aqu\u00ed Marx\nobserva que, conforme se desarrolla el capitalismo, as\u00ed tambi\u00e9n el\nproceso de trabajo va adquiriendo cada vez m\u00e1s naturaleza cooperativa.<\/p>\n\n\n\n<p>Para\ntrabajar productivamente, ya no es necesario que el propio individuo\nponga sus manos sobre el objeto; pues basta con que sea un \u00f3rgano del\ntrabajador colectivo y realice cualquiera de sus funciones subordinadas\n(K. Marx, <em>Capital<\/em>, Vol. 1, Penguin, 1982, pp. 643-4).<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s\nde este concepto del \u201ctrabajador colectivo\u201d, debemos tomar en cuenta\nlos comentarios de Marx sobre la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo:<\/p>\n\n\n\n<p>El\nconsumo individual del trabajador&#8230; sigue siendo un aspecto de la\nproducci\u00f3n y la reproducci\u00f3n del capital, del mismo modo que lo es\ntambi\u00e9n la limpieza de la maquinaria (K. Marx, <em>Capital<\/em>,\nVol. 1, Penguin, 1982, pp. 7717-8).<\/p>\n\n\n\n<p>En\neste an\u00e1lisis se puede considerar que la clase obrera en su conjunto es\nel \u201cobrero colectivo\u201d, y aun si se distinguiera entre los que cobran\nsalario y los que no (por ejemplo, las amas de casa y los desempleados)\nse puede ver a ambos grupos como \u201cproductivos\u201d, pues contribuyen al\nproceso de producci\u00f3n en su conjunto.<\/p>\n\n\n\n<p>La\nconfusi\u00f3n que rodea este tema parece haberse originado en el uso del\nt\u00e9rmino \u201cproductivo\u201d en un sentido espec\u00edficamente capitalista d\u00e1ndole\nel significado de generador directo de plusval\u00eda y, usado de este modo,\nlos \u201cimproductivos\u201d (incluidas las amas de casa) son, por implicaci\u00f3n,\nin\u00fatiles (t\u00e9rminos econ\u00f3micos) y por tanto carentes de importancia.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunas\nfeministas \u201csocialistas\u201d se han concentrado en potenciar la categor\u00eda\nde ama de casa con una campa\u00f1a por \u201csalario para el trabajo dom\u00e9stico\u201d.\nQuiz\u00e1 sea cierto que no ganar nada por ser ama de casa aumenta el\nsentido de impotencia, no es verdad que el pago de un salario resuelva\nla situaci\u00f3n. Como Ellen Malos observa acertadamente:<\/p>\n\n\n\n<p>Que\nlas mujeres reciban un salario no necesariamente les dar\u00e1 poder para\nponerle fin al gobierno del capital o a la subordinaci\u00f3n de las mujeres\na los hombres, como tampoco el salario que cobran los obreros termina\ncon su subordinaci\u00f3n al capital (The Politics of Housework [La pol\u00edtica\ndel trabajo dom\u00e9stico], Allison and Busby, 1982, p. 119).<\/p>\n\n\n\n<p>Las\namas de casa desde luego contribuyen a la producci\u00f3n de plusval\u00eda pero\nen ning\u00fan caso pueden verse como parte de la clase obrera en virtud de\nque no son propietarias de los medios de producci\u00f3n. Que hay una\npersistente divisi\u00f3n sexual del trabajo, tal que a las mujeres se les\nve como las responsables \u00faltimas del trabajo hogare\u00f1o y cuidado de los\nni\u00f1os es innegable; pero este es un problema diferente del de la\nposici\u00f3n de clase de los trabajadores dom\u00e9sticos. El argumento\nfeminista seg\u00fan el cual esta divisi\u00f3n del trabajo persiste porque es en\ninter\u00e9s de los hombres (incluidos los obreros) pasa por alto el grado\nen que tal trabajo es en realidad en inter\u00e9s del capital. Es importante\nreconocer que el trabajo dom\u00e9stico y el cuidado de los hijos no son en\ns\u00ed serviles ni carentes de inter\u00e9s (ciertamente no m\u00e1s que muchos\ntrabajos pagados), sino que a menudo es el contexto en que se llevan a\ncabo lo que les imprime tal apariencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Cualquier\nestrategia destinada a la abolici\u00f3n de la divisi\u00f3n sexual del trabajo\ndebe hacer hincapi\u00e9 en que no es un \u201cproblema de las mujeres\u201d, distinto\nde los intereses de la clase obrera en su conjunto, sino que es un\ncambio que tiene el potencial de beneficiar tanto a las mujeres como a\nlos hombres. No concebirla as\u00ed s\u00f3lo fortalece la idea de que cualquier\ncosa que se haga con la casa, la familia o los hijos es <strong>por\ndefinici\u00f3n<\/strong> dominio de las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>Claro\nest\u00e1 que las mujeres constituyen un ej\u00e9rcito de reserva del trabajo que\nser\u00e1 utilizado c\u00f3mo y cu\u00e1ndo el capital lo necesite. Pero porque la\ndivisi\u00f3n sexual del trabajo no es total, porque no son \u00fanicamente las\nmujeres las que constituyen el ej\u00e9rcito de reserva sino cualquier\ndesempleado miembro de la clase obrera, pierde validez la idea de que\nhace falta desarrollar una teor\u00eda nueva para explicar este aspecto\nespec\u00edfico de la opresi\u00f3n de las mujeres trabajadoras.<\/p>\n\n\n\n<p>El\nfeminismo \u201csocialista\u201d abarca, por tanto, una gran variedad de ideas\ncontradictorias, pero es posible resumirlas identificando varios\nelementos clave de tal movimiento:<\/p>\n\n\n\n<p>i)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nEn\nla sociedad capitalista, la familia refleja el conflicto de clases de\nesa sociedad como un todo. Sin embargo, los hombres no son\nidentificados como \u201cel enemigo\u201d como en el caso del feminismo radical,\nya que la opresi\u00f3n de las mujeres es vista como parte de un sistema de\nexplotaci\u00f3n en que los hombres de la clase laboral tambi\u00e9n son\noprimidos (explotados). En consecuencia, no basta con limitarse a\ndemandar la igualdad como hacen las feministas liberales, pues lo \u00fanico\nque resultar\u00eda ser\u00eda la igualdad del derecho a ser explotadas.<\/p>\n\n\n\n<p>ii)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nLas\nfeministas \u201csocialistas se han resistido a la idea de incorporar las\ndemandas de las mujeres tan s\u00f3lo como un aspecto de un movimiento\npol\u00edtico m\u00e1s amplio. Lejos de ello, han tendido a organizarse por\nseparado, arguyendo que las organizaciones \u201csocialistas\u201d incorporan\nideas y pr\u00e1cticas sexistas. Sienten que es necesario un movimiento\nseparado porque consideran que la explotaci\u00f3n de las mujeres es m\u00e1s\nprofunda y amplia que la de los hombres.<\/p>\n\n\n\n<p>iii)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nAunque\nlas feministas \u201csocialistas\u201d aceptan que la causa de ra\u00edz de toda\nopresi\u00f3n es econ\u00f3mica, afirman que la relaci\u00f3n de las mujeres con los\nmedios de producci\u00f3n es diferente de la de los hombres en que sus\ntrabajos asalariados tienden a ser de categor\u00eda inferior y mal pagados;\ny como tales se consideran secundarios a sus responsabilidades\ndom\u00e9sticas, lo que las hace m\u00e1s vulnerables a ser contratadas o\ndespedidas al tenor de los dictados de la econom\u00eda capitalista. Hay\npocas mujeres sindicalizadas y por eso est\u00e1n mal equipadas para\nproteger sus condiciones laborales, y los sindicatos masculinos ven a\nlas mujeres con suspicacia e incluso con hostilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>iv)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nEl\ntrabajo en el hogar ha sido un elemento significante dentro del\nan\u00e1lisis feminista \u201csocialista\u201d: es aislado, privatizado, de categor\u00eda\nbaja y ajeno a la econom\u00eda de mercado. Sin embargo, las feministas\n\u201csocialistas\u201d discrepan respecto de si su importancia principal es su\npapel en apoyar ideol\u00f3gicamente al capitalismo o si su rasgo esencial\nest\u00e1 en su papel en la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>v)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nLas\nfeministas \u201csocialistas\u201d argumentan que el an\u00e1lisis de la explotaci\u00f3n\necon\u00f3mica en el trabajo y en la familia no basta para explicar todos\nlos aspectos de la subordinaci\u00f3n de las mujeres. Como suplemento a este\nan\u00e1lisis, han recurrido a teor\u00edas sociol\u00f3gicas y psicol\u00f3gicas en un\nintento por demostrar c\u00f3mo y por qu\u00e9 las mujeres terminan \u201catadas\u201d a su\nposici\u00f3n de sometimiento de modo tal que termina por parecer natural.\nDada la dificultad y la complejidad de an\u00e1lisis que han tratado de\nexplicar los or\u00edgenes de la opresi\u00f3n de las mujeres en t\u00e9rminos\nideol\u00f3gicos, la mujeres las mujeres han explorado profundamente en sus\npropias experiencias tratando de entender los caracteres comunes de su\nsometimiento, e incrementando a la vez la sensaci\u00f3n de que su opresi\u00f3n\nes de alg\u00fan modo cualitativamente diferente de la experimentada por los\nhombres.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay\nalgunos aspectos del an\u00e1lisis del \u201cfeminismo socialista\u201d que no podemos\ndiscutir. Sin embargo, no estar\u00edamos de acuerdo en cuanto a la idea de\nque las mujeres necesitan organizarse por separado de los hombres para\nalcanzar una sociedad socialista no sexista. La idea de que muchas\norganizaciones que se dicen \u201csocialistas\u201d no han tratado a las mujeres\ncomo sus iguales puede ser cierta, pero esto demuestra \u00fanicamente el\ngrado en que tales partidos no pueden ser en verdad socialistas. Los\nsocialistas argumentar\u00edan adem\u00e1s que no s\u00f3lo no es una buena estrategia\npara los hombres y las mujeres organizarse por separado para llegar al\nsocialismo, pero sino que es imposible hacerlo as\u00ed, porque el\nsocialismo s\u00f3lo puede construirse cuando as\u00ed lo quiere la mayor\u00eda de la\ngente\u2014hombres y mujeres\u2014y todos est\u00e1n dispuestos a trabajar\nconjuntamente para erigirlo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La historia del siglo XX en la Gran Breta\u00f1a es de ganancias relativamente peque\u00f1as para las mujeres en algunas \u00e1reas de la vida social y econ\u00f3mica, logradas a un costo enorme para las mujeres que han librado la lucha. \u00bfPor qu\u00e9? 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