{"id":1185,"date":"2019-03-13T00:05:21","date_gmt":"2019-03-13T00:05:21","guid":{"rendered":"https:\/\/wsm.prolerat.org\/?page_id=1185"},"modified":"2025-11-10T23:23:29","modified_gmt":"2025-11-10T23:23:29","slug":"auges-y-recesiones-economicas-que-los-causa","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.worldsocialism.org\/wsm\/auges-y-recesiones-economicas-que-los-causa\/","title":{"rendered":"Auges y recesiones econ\u00f3micas: \u00bfqu\u00e9 los causa?"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Las \u201crecesiones\u201d, \u201ccontracciones econ\u00f3micas\u201d o \u201ccrisis\r\necon\u00f3micas\u201d\u2014todas son frases sin\u00f3nimas que se aceptan actualmente como\r\nparte regular de la vida econ\u00f3mica. Los pol\u00edticos dan cuenta \u201cracional\u201d\r\nde ellas, describi\u00e9ndolas como \u201cdolor necesario\u201d que a veces hay que\r\npadecer. En \u00faltima instancia la econom\u00eda controla a los pol\u00edticos y no\r\n\u00e9stos a aqu\u00e9lla.<br><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u00bfQue es una crisis econ\u00f3mica?<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\r\n&nbsp;Las crisis econ\u00f3micas son periodos de bajo crecimiento econ\u00f3mico\r\ne incluso negativo. Esto significa que los niveles de producci\u00f3n son\r\ninferiores e implican aumento del desempleo. Como resultado, se\r\ndebilita el poder de negociaci\u00f3n de los obreros y sus salarios\r\ndisminuyen.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Cambio de actitudes<\/strong><\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\r\nHace tiempo muchos economistas cre\u00edan que las crisis eran evitables.\r\nCuando Karl Marx argument\u00f3 que el capitalismo se desarrolla\r\ninevitablemente de una manera inestable, con periodos de expansi\u00f3n y\r\ncontracci\u00f3n, su teor\u00eda fue ferozmente rechazada. En su obra principal,\r\n<em>El capital<\/em>, Marx formul\u00f3 la ley b\u00e1sica del proceso de desarrollo\r\ncapitalista en los siguientes t\u00e9rminos:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\r\n&#8220;La enorme capacidad, inherente al sistema fabril, de expandirse a saltos\r\ny su dependencia respecto del mercado mundial generan necesariamente una producci\u00f3n de ritmo febril y la consecuente saturaci\u00f3n de los mercados, que al contraerse originan un per\u00edodo de par\u00e1lizaci\u00f3n. La vida de la industria se convierte en una secuencia de per\u00edodos de animaci\u00f3n mediana, prosperidad, sobreproducci\u00f3n, crisis y estancamiento.&#8221; (cap\u00edtulo XI, secci\u00f3n 7)<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\r\nEn esa \u00e9poca y durante d\u00e9cadas m\u00e1s tarde, los economistas capitalistas\r\naseguraron que las crisis y las contracciones no eran parte intr\u00ednseca\r\ndel capitalismo. Esta idea de que, si se deja que el libre mercado\r\nmarche por s\u00ed s\u00f3lo, no ocurrir\u00e1n crisis se basaba en la doctrina\r\npropugnada por J. B. Say, economista franc\u00e9s de principios del siglo\r\nXIX, la cual dice as\u00ed:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\r\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\r\nCada vendedor lleva un comprador al mercado. &nbsp;<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\r\nClaro est\u00e1 que si cada mercanc\u00eda producida de verdad fuera comprada, no\r\nhabr\u00eda desplomes econ\u00f3micos (lo cual es cierto por definici\u00f3n). Sin\r\nembargo, tal suposici\u00f3n se basa en un falso razonamiento, sobre el cual\r\nMarx explic\u00f3:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\r\nNada puede ser m\u00e1s tonto que el dogma de que porque cada venta es una\r\ncompra y cada compra una venta, la circulaci\u00f3n de mercanc\u00eda implica\r\nnecesariamente un equilibrio entre ventas y compras&#8230; su intenci\u00f3n\r\nreal es mostrar que cada vendedor trae con \u00e9l un comprador al\r\nmercado&#8230; pero nadie necesita comprar directamente s\u00f3lo porque le\r\nhayan vendido algo. (2)<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u00bfPuede ayudar la intervenci\u00f3n del gobierno?<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\r\nSeg\u00fan Marx, la divisi\u00f3n en el capitalismo entre compradores y\r\nvendedores de mercanc\u00edas abre la posibilidad de crisis y tropezones\r\necon\u00f3micos, pues los poseedores del dinero no siempre encuentran en sus\r\nintereses convertir de inmediato el dinero en mercanc\u00edas. Por lo tanto,\r\nmientras existan el comprar y el vender, el dinero, los mercados y los\r\nprecios, el comercio ser\u00e1 c\u00edclico.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\r\nEn la \u00e9poca de la Gran Depresi\u00f3n de los a\u00f1os treinta, la mayor\u00eda de los\r\neconomistas hab\u00edan llegado a concordar en que las crisis eran parte\r\nintegrante del capitalismo, habiendo seguido la pauta impuesta en ese\r\ntiempo por John Maynard Keynes. Como Marx antes que \u00e9l, Keynes\r\nargumentaba que la ley de Say no ten\u00eda sentido y que el mercado libre\r\nno conduc\u00eda naturalmente a un punto de equilibrio de pleno empleo con\r\ncrecimiento sostenido. El capitalismo, razonaba, si fuese dejado seguir\r\nsu propio impulso, terminar\u00eda por estancarse, como hab\u00eda sucedido luego\r\ndel estrepitoso derrumbe de Wall Street en octubre de 1929. Keynes y\r\nsus seguidores adoptaron el punto de vista de que, conforme el\r\ncapitalismo se desarrollaba, la tendencia observable del sistema a\r\nconcentrar la riqueza en unas cuantas manos lleva al ahorro excesivo,\r\nal atesoramiento de la riqueza y al descenso de la demanda total. Esto\r\na su vez hundir\u00eda al capitalismo en una crisis prolongada.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\r\nKeynes, al elaborar una doctrina econ\u00f3mica que influir\u00eda a los\r\ngobiernos de todo el mundo, proclamaba que era necesaria la\r\nintervenci\u00f3n del gobierno para impedir crisis futuras. Los gobiernos\r\ndeb\u00edan aumentar los impuestos a quienes menos les gustaba gastar\r\ngrandes partes de sus ingresos, y encauzar fondos directos a quienes s\u00ed\r\nlo hicieran. Adem\u00e1s, los gobiernos deber\u00edan intervenir para asegurar un\r\nnivel adecuado de demanda en la econom\u00eda, aumentando el gasto y\r\noperando con d\u00e9ficits presupuestarios cuando fuera necesario.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\r\nEl comercio mundial de 1932 era poco m\u00e1s de un tercio de lo que hab\u00eda\r\nsido antes de la cat\u00e1strofe de Wall Street. Los dos pa\u00edses m\u00e1s\r\nafectados fueron Estados Unidos, donde el desempleo ascendi\u00f3 a trece\r\nmillones de desempleados, y Alemania, donde el n\u00famero de desempleados\r\nalcanz\u00f3 los treces millones y fue uno de los factores que impulsaron la\r\nllegada de Hitler al poder. En la Gran Breta\u00f1a, m\u00e1s de tres millones, o\r\nsea el veinte por ciento de la fuerza de trabajo, carec\u00edan de empleo en\r\n1932.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\r\nLos remedios de Keynes aumentaron el gasto del estado y los d\u00e9ficits de\r\npresupuesto fueron puestos en pr\u00e1ctica de 1933 en adelante en Estados\r\nUnidos por el gobierno de los Dem\u00f3cratas presidido por Roosevelt. El\r\ndesempleo disminuyo cierto tiempo, pero no m\u00e1s que en la Gran Breta\u00f1a,\r\nque no hab\u00eda seguido los consejos de Keynes y operaba directamente con\r\npol\u00edticas opuestas a las de este economista. En 1938 se desencaden\u00f3\r\notra crisis en Estados Unidos, la cual s\u00f3lo san\u00f3 durante la Segunda\r\nGuerra Mundial. El pron\u00f3stico inicial de de la intervenci\u00f3n de car\u00e1cter\r\nkeynesiano no fue, por consiguiente, bueno, aun cuando la opci\u00f3n por el\r\nlibre mercado estuviera muerta y enterrada.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\r\nDespu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, los varios pa\u00edses capitalistas de\r\nempresa privada adoptaron las recomendaciones de Keynes en grados\r\ndiversos, precaviendo la posibilidad de otra Gran Depresi\u00f3n y las\r\nrevueltas sociales que traer\u00eda consigo, y confiados en que los mercados\r\nlibres, sin trabas, eran cosa del pasado. A pesar de esto, en la\r\nmayor\u00eda de los pa\u00edses sigui\u00f3 present\u00e1ndose el ciclo del comercio como\r\nantes, aunque sin experimentar grandes depresiones. Una de las pocas\r\nexcepciones fue la Gran Breta\u00f1a. En el Reino Unido el crecimiento se\r\nmantuvo relativamente fuerte durante todos los a\u00f1os cincuenta y sesenta\r\ny el desempleo nunca fue mayor de 900,000. Los partidarios de las\r\npol\u00edticas keynesianas proclamaron que era un triunfo de la manera como\r\nel gobierno hab\u00eda manejado la demanda. La historia ulterior de la\r\neconom\u00eda en la Gran Breta\u00f1a pronto probar\u00eda lo equivocados que estaban.\r\nDespu\u00e9s de la guerra, la Gran Breta\u00f1a consigui\u00f3 una posici\u00f3n\r\nrelativamente ventajosa en los mercados mundiales para muchas\r\nmercanc\u00edas, \u00e9poca en que estaban devastados econ\u00f3micamente sus rivales\r\nAlemania y Francia. Por alg\u00fan tiempo en la Gran Breta\u00f1a emergi\u00f3 como\r\nuno de los principales productores de veh\u00edculos de motor, aviones,\r\nsustancias qu\u00edmicas, electricidad y otras mercanc\u00edas. Hacia fines de\r\nlos a\u00f1os sesenta, sin embargo, los rivales de la Gran Breta\u00f1a se hab\u00edan\r\nrecuperado y vuelto competidores con tecnolog\u00eda mejoradas que hab\u00edan\r\nintroducido despu\u00e9s de los destrozos ocasionados por la guerra. A fines\r\nde los a\u00f1os sesenta y principios de los setentas, el cl\u00e1sico ciclo del\r\ncomercio resurgi\u00f3 como una especie de venganza contra la econom\u00eda\r\nbrit\u00e1nica, lo que a la larga foment\u00f3 el retorno a las pol\u00edticas de\r\nlibre mercado en los a\u00f1os ochenta. Ahora, a principios de los a\u00f1os\r\nsetenta, durante el r\u00e9gimen del Primer Ministro Edward Heath, el\r\ndesempleo creci\u00f3 por encima de la cota del 1, 000,000 por primera vez\r\ndesde 1945. Para entonces los economistas ya estaban de acuerdo en que\r\nlas recesiones eran parte intr\u00ednseca del capitalismo, aunque en su\r\nmomento hab\u00edan seguido las directrices de John Maynard Keynes. Como\r\nMarx antes que \u00e9l, Keynes aleg\u00f3 que la ley de Say era pura tonter\u00eda y\r\nque el mercado libre no llevaba naturalmente a un punto de equilibrio\r\nde pleno empleo con crecimiento sostenido, y que el capitalismo,\r\nabandonado a su peculiar modo de funcionamiento, terminar\u00eda por\r\natascarse, tal y como hab\u00eda sucedido despu\u00e9s del derrumbe de Wall\r\nStreet en octubre de 1929. Keynes y sus seguidores adoptaron el punto\r\nde vista de que, como capitalizable para el estado que como capitalismo\r\nse hab\u00eda desarrollado, las crisis y las recesiones se hab\u00edan integrado\r\nm\u00e1s con la concentraci\u00f3n mundial del capital, y que sus efectos se\r\nhab\u00edan propagado ampliamente. Lo que es m\u00e1s, hab\u00edan sido capaces de\r\ndemostrar que ni la econom\u00eda pol\u00edtica keynesiana ni el libre mercado\r\nhab\u00edan sido capaces de impedir el colapso.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Gu\u00eda paso a paso<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\r\nCiertamente, la mera existencia de comprar y vender siempre hace surgir\r\nla posibilidad de la crisis, pero el impulso a acumular capital\u2014el\r\nfuego vital del capitalismo\u2014asegura que peri\u00f3dicamente la crisis se\r\nvuelva una realidad, y nada que hagan los pol\u00edticos puede impedirla.\r\nCuando el capitalismo est\u00e1 en auge, las empresas est\u00e1n en una posici\u00f3n\r\nen que sus beneficios est\u00e1n increment\u00e1ndose, el capital se est\u00e1\r\nacumulando y el mercado est\u00e1 hambriento de mercanc\u00edas. Pero esta\r\ncondici\u00f3n no dura mucho. Las empresas est\u00e1n en perpetua lucha por\r\nlucrar\u2014necesitan las ganancias para poder acumular capital y por tanto\r\nsobrevivir en contra de sus competidores. En la \u00e9poca de bonanza esto\r\nconduce inevitablemente a algunas empresas\u2014por lo general las que han\r\ncrecido vertiginosamente\u2014a extender en demas\u00eda sus operaciones en el\r\nmercado disponible.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\r\nEn el capitalismo, las decisiones sobre inversi\u00f3n y producci\u00f3n las\r\nhacen miles de empresas en competencia que operan sin control social ni\r\nregulaci\u00f3n alguna. El impulso competitivo hacia la acumulaci\u00f3n de\r\ncapital obliga a las empresas a expandir sus capacidades productivas\r\ncomo si no hubiera l\u00edmite al mercado disponible para las mercanc\u00edas que\r\nest\u00e1n produciendo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\r\nEl crecimiento no est\u00e1 planeado; s\u00f3lo gobernado por el caos del\r\nmercado. El crecimiento de una industria no est\u00e1 acoplado al\r\ncrecimiento de las dem\u00e1s industrias sino tan s\u00f3lo a la expectativa de\r\nla ganancia, y de esto resulta una acumulaci\u00f3n y un crecimiento\r\ndesequilibrados entre las varias ramas de la producci\u00f3n. La acumulaci\u00f3n\r\nexcesiva de capital en algunos sectores de la econom\u00eda pronto aparece\r\ncomo sobreproducci\u00f3n de mercanc\u00edas. Las mercanc\u00edas, imposibles de ser\r\nvendidas, se amontonan, y las empresas que han ampliado exageradamente\r\nsus operaciones tienen que aminorar la producci\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\r\nA medida que las mercanc\u00edas invendibles permanecen almacenadas se\r\nhunden los ingresos y las ganancias, haciendo al mismo que la inversi\u00f3n\r\nsea m\u00e1s dif\u00edcil y que menos valga la pena. La acumulaci\u00f3n se atasca, el\r\nahorro y el atesoramiento se incrementan y las fuerzas inestables del\r\ndinero y el cr\u00e9dito pronto trasmiten la depresi\u00f3n hacia los dem\u00e1s\r\nsectores de la econom\u00eda. Las empresas que al principio se expandieron\r\nilimitadamente recortan sus inversiones y esto trae consigo una ca\u00edda\r\nde la demanda de los productos de sus proveedores quienes, a su vez, se\r\nven forzados a restringir su producci\u00f3n, contagiando sus dificultades a\r\nlos proveedores de sus proveedores y as\u00ed sucesivamente. Los beneficios\r\nse hunden, las deudas se acrecientan y los bancos aumentan las tasas de\r\ninter\u00e9s y restringen sus pr\u00e9stamos, de todo lo cual resulta una espiral\r\nviciosa y descendente de contracci\u00f3n econ\u00f3mica. De este modo, lo que\r\nempez\u00f3 como una sobreproducci\u00f3n parcial en ciertas porciones del\r\nmercado se transforma en una sobreproducci\u00f3n general, en la cual se ve\r\nafectada la mayor\u00eda de los sectores de la industria.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\r\nLas crisis y las recesiones siguen invariablemente este patr\u00f3n general.\r\nA veces la sobreproducci\u00f3n inicial ocurre solamente en las industrias\r\nde bienes de consumo, como sucedi\u00f3 en 1929, y desde ah\u00ed se propaga.\r\nOtras veces, como a mediados de los a\u00f1os setenta, la expansi\u00f3n\r\ndesmedida inicial se da en el sector de los bienes de producci\u00f3n donde\r\nlas empresas producen nuevos medios de producci\u00f3n, como acero\r\nindustrial o equipo rob\u00f3tico. En la recesi\u00f3n de principios de los a\u00f1os\r\nnoventa uno de los factores principales fue la extensi\u00f3n desmesurada\r\ndel sector de la propiedad comercial y algunas de las industrias\r\nnacientes de alta tecnolog\u00eda. Pero independientemente de la causa, el\r\nresultado es siempre el mismo: ca\u00edda de la producci\u00f3n, bancarrotas,\r\nrecorte de salarios y aumento del desempleo, con el consiguiente\r\nincremento de la pobreza.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\r\nEn una recesi\u00f3n hay simult\u00e1neamente un problema de ca\u00edda de la demanda\r\njunto con ca\u00edda de las utilidades. Tratar de resolver un problema\r\n(digamos la demanda de parte de los presuntos consumidores) a expensas\r\nde los otros (digamos, las ganancias), como quieren los keynesianos, no\r\nmejorar\u00e1 la situaci\u00f3n. Necesitan ocurrir muchas cosas distintas y por\r\nseparado antes de que tome su curso una recesi\u00f3n. En primer lugar, el\r\ncapital tiene que ser liquidado si la capacidad de producci\u00f3n en exceso\r\nva a coartarse con capital devaluado siendo comprado barato por las\r\nempresas que est\u00e1n mejor situadas para sortear la crisis. En segundo\r\nlugar, es preciso deshacerse de las mercanc\u00edas acumuladas, compr\u00e1ndolas\r\na bajo precio o borrarlas de plano. La inversi\u00f3n no se reanudar\u00e1 si\r\npersiste la sobreproducci\u00f3n. En tercer lugar, despu\u00e9s de que esto ha\r\nocurrido tiene que haber un incremento de la tasa de beneficio\r\nindustrial auxiliada por bajas del salario real y baja de las tasa de\r\ninter\u00e9s (las cuales se reducir\u00e1n naturalmente a medida de que la\r\ndemanda de dinero \u201cfresco\u201d aminore la recesi\u00f3n). Esto ayudar\u00e1 a que se\r\nreanude la inversi\u00f3n y aumente la acumulaci\u00f3n. Tambi\u00e9n, para que la\r\nrecuperaci\u00f3n se sostenga, gran parte del d\u00e9bito acumulado durante los\r\na\u00f1os de auge tendr\u00e1 que ser liquidado para que no act\u00fae como un lastre\r\nsobre la acumulaci\u00f3n futura. Mediante estos mecanismos una recesi\u00f3n\r\nayuda a construir las condiciones para el crecimiento futuro, librando\r\nal sistema capitalista de unidades de producci\u00f3n deficientes.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Ciclo continuo<\/h3>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\r\nCuando estos procesos siguen su curso natural, la acumulaci\u00f3n y el\r\ncrecimiento pueden hacer que de nuevo el capitalismo cree una situaci\u00f3n\r\nde bonanza a la que, inevitablemente, seguir\u00e1 una crisis y una\r\nrecesi\u00f3n. Tal ha sido la historia del capitalismo desde sus or\u00edgenes.\r\nNinguna medida, ninguna reforma emprendida por los gobiernos\u2014aunque sea\r\nhecha con la mejor buena voluntad\u2014ha impedido ni puede impedir la\r\noperaci\u00f3n de este ciclo. Los defensores del laissez faire (dejar hacer)\r\ny del libre mercado han fracasado, igual que los keynesianos\r\npartidarios de la intervenci\u00f3n del estado. Hoy, enfrentados a una nueva\r\nrecesi\u00f3n, los partidarios del capitalismo tienen las manos atadas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\r\nEn realidad, el ciclo auge-crisis demuestra la impotencia de los\r\nreformistas y los pol\u00edticos y es un cargo m\u00e1s en contra del sistema\r\ncapitalista en su conjunto, que acarrea miseria para los millones de\r\ntrabajadores que pierden sus puestos, se vuelven insolventes o ven sus\r\nsalarios reducidos y tienen que trabajar en las peores condiciones.\r\nLejos de ser una aberraci\u00f3n, este ciclo de miseria es el ciclo natural\r\ndel capitalismo.<\/p>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las \u201crecesiones\u201d, \u201ccontracciones econ\u00f3micas\u201d o \u201ccrisis econ\u00f3micas\u201d\u2014todas son frases sin\u00f3nimas que se aceptan actualmente como parte regular de la vida econ\u00f3mica. Los pol\u00edticos dan cuenta \u201cracional\u201d de ellas, describi\u00e9ndolas como \u201cdolor necesario\u201d que a veces hay que padecer. 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